domingo, 5 de agosto de 2012

Ensoñación 12ª - Días de pleamar

Yukino - [Exudando la felicidad abstraída que da el amor mediante su gesto sonrosado] Eres lo más bonito que existe en el mundo.

Reina de Vivas - No es que nos importe...

Y - [Centelleante] No hay nadie en el mundo más importante que tú.

Reina - No nos importa lo más mínimo... Es simple educación. No, sería mejor denominarlo sentido común.

Y - Te quieeerooo... ♥ [Besos]

Reina - ¿¡Quieres dejar de hablarle al caballo?!

Y - [Abrazada al cuello de su yegua] Normalmente a quien hablo así es a mi perro. Mi perro y yo somos como dos enamorados. No obstante, mi reina, debes saber que es de vital importancia mimar a tu montura, más aún teniendo en cuenta que en el sueño mío tan macabro en el que habitas no hay ni un triste caballo más y que yo, como príncipe femenina que soy y encarno, necesito un caballo blanco reluciente como agua de Mayo.

Yegua - [Relincha]

Y - ¡Hecho insignificante poseyendo a mi corcel, Lupina...! [Cepillándola]

Reina - [Abanicándose furiosamente] ¡Jumf! ¡Qué podríamos esperar de una plebeya de tu ralea, sino un insulto tras otro a nuestra presencia!

Y - Se puede decir mucho de la gente por cómo se comporta con los animales, majestad. Lo mismo se puede decir de ese regalo mío que me concediste el honor de conservar, ¡oh, dichosa de mí! [Sonrisilla del modo príncipe encendido] ¿Quieres que te haga más caso?

Reina - ¡Engreída! ¿Por qué íbamos nos a dedicar el más mínimo segundo de pensamiento en alguien como tú? ¡Traérnos a un vulgar lugar como este para luego ignorarnos...!

¡No menosprecies el barco del ahorro!
¡Los dragones lo usan como punto de paso!

Y - ¿Qué puede haber más adecuado para una primera cita con su alteza que una isla desierta con playa virgen y privada? [Pose principesca dedicada] ¿Y cómo es que has aceptado venir a visitar a esta tan afortunada plebeya a tus pies, monarca suprema?

Reina - ¡N-no es que tuviéramos ganas de verte! Es que gozamos de demasiado tiempo libre últimamente.

Y - ¡Venga, reina! ¡Deja esa sombrilla y mójate conmigo!

Yegua - [Relincha ofendida]

Y - ¡Nosotras!

Reina - Jumf. ¿Para qué crees que hemos venido, para permitir que una maleducada como tú chapotee con nos? Aprende a tener un poco de razonamiento en esa cabeza tuya, como máximo puedes contemplarnos tomando el té ante esta magnífica vista de verano. [Bebe]

Y - [Salicándola desde abajo]

Reina - ¡Hh! ¿¡Pero qué dem...?!

Y - Me aseguro de que te refresques quebrantando las leyes naturales de la gravedad y la distancia, mi serenísima señora. [Brilla] No vaya a ser que tu delicado ser padezca los efectos de una sofocante insolación mientras bebes té y reposas con ese precioso pero caluroso vestido tan apropiado para cualquier época del año bajo este aplastante sol veraniego...

Reina - Es té frío. Bajo una sombrilla.

Y - ¡La cubierta es tan ardiente como mi corazón cuando te ve! [O más bien cuando ve al doctor Médico]

Reina - ¡Córtate la cabeza!

Y - ¡Llega el momento de las anécdota...! a... as...

Reina - Jumf, ¿finalmente te has atragantado con tu propia lengua?

Y - . . .

Reina - ...

Y - . . . . . .

Reina - [Se abanica]

Y - ¡No puedo contarle mi vida a esta mujer...! [¡Y llevarse las manos a la cabeza no es suficiente expresión de su exasperante irritación!]

Reina - No es que nos importe, pero te cortaremos la cabeza nos mismas si continúas tal agravio.

Portazo desde dentro del barco

Y, su yegua y Reina - [Respingo]

Kao - ¡Yukino-san debería narrármela a mí...!

Y - ¿¡Kao?!

Kao - ¡Yukino-san...!

Reina - [Disgusto]

¡No me he dejado llevar! ¡Sonreír con la boca abierta es una consecuencia natural y obvia de ser salpicada profusamente!
¡Lo ES!

Y - ¡Mis ojos! ¡Mis ojos!

Kao - ¿Yukino-san?

Y - ¡Estoy ciega! ¡Ciega! ¡Ciega temporalmente!

Kao - [Carita feliz] Yukino-san no necesita el don de la vista para ser feliz. [Carita feliz demente] Lo que Yukino-san necesita es alejarse de las malas compañías... de todas las compañías... Yukino-san no debería permanecer en el mismo indigno mundo que dichas compañías, de hecho...

Y - K... ¿Kao? No me irás a decir que tus instintos psicopáticos de yandere más que en potencia... ¡deja de sonreír así! ¡Lo normal es entrecerrar mínimamente los ojos, no abrirlos tanto!

Kao - [Hundiéndola en el agua]

Y - [Chapoteando como si le fuera la vida en ello] ¡Gub glubbbhhg...! [Chapoteando porque le va la vida en ello]

Kao - [Sujetando la base y nuca de su cabeza con abrumadora eficacia, disfrutando cada segundo] Yukino-san no tiene por qué preocuparse: solo dolerá un poquito. ♥

Y - [Agarrando a su agresora por la muñeca y arañándola]

Golpe de cetro

Kao - [Flotando cabeza abajo]

Y - ¡Cof! ¡Cof! ¡Cofof! ¡COF!

Reina - Jumf.

Y - [Tosido final] ¡Coff! [Y peinándose el pelo mojado hacia atrás] Levemos anclas.

Veintisiete minutos después, lo que llevó levar anclas y ya no digamos zarpar

Y - [Sentada en la silla que hay junto a la reina en cubierta, frente a una mesa rebosante de teteras, tazas y fruta de temporada] Qué apacible.

Reina - [Sorbe]

Y - [Uvas...] Sigo sin poder. [Pues llevamos una introducción larga]

¡Portazo desde el camarote del capitán!

Aoi - ¡Entonces el gran Aoi te bendecirá con el honor de escucharte, afortunadísima ama!

Y - ¿¡Aoi?!

Aoi - ¡Ama!

Y - ¡No puedo explicarte nada, últimamente sales mucho! [Cogiéndolo] ¡Ya sabes cómo va esta sección...!

Aoi - ¡Pero ama! ¡Al gran Aoi todavía le falta práctica con esto de volar...!

Y - ¡Practica! [Tirándolo por la borda]

Aoi - ¡Aaaaaaahh!

Y - [Vuelve a sentarse]

Reina - [Le arroja la taza de té]

Y - [Taza de sombrero] Mis disculpas, alteza. Ciertamente es frío. [Secándose los ojos con el dorso de la mano]

Reino de Lobos - Pareces más ocupada que de costumbre.

Y - ¡!

RL - Puedo comprenderlo...

¿¡Es que Yui no ha limpiado ni la proa?!

Y - [Parpadea]

RL - [Es él]

Reina - ¿Quién?

Y - Ah. Reina, este es Reino.

Reino - [...]

Reina - [. . .]

Y - Yo lo llamo "Lobucho". Reino de Lobos: esta es la Reina de Vivas.

Reino de Lobos y Reina de Vivas - [. . . . . . .]

Y - ¡Este barco está infestado de bestias! [Rodilla al suelo] ¿Permitiría la soberana de mis afectos que la llevara a un lugar seguro y alejado de las susodichas?

Reina - Alguien de tu alcurnia y temperamento es incapaz de algo semejante.

Y - ¡Eso es un sí! ¡Qué feliz me haces, ah, ah~ah...!

Reina - ¡Estúpida ignorante!

Y - [Congiéndola de la mano con ambas] ¡Todo lo que dice mi reina es exactamente lo contrario de lo que en realidad siente y quiere decir! Por lo tanto, ahora mismo me estás piropea~ndo.

Reina - ¡Vete!

Y - [Mano al pecho] ¡Ahh! ¡Si me lo pides así, no puedo sino obedecerte...!

Reina - ¡E-espera! [Asiéndola del tirante del bikini]

Y - [Sonrisilla de ojos entornados al más puro estilo Ace]

Reina - N... no es que nos importe, es que solamente es propio de una descortesía sin igual abandonarnos así como así tras invitarnos.

Y - ¡Sin embargo, no puedo desacatar tus mandados, majestad, qué sería de mí si no cumpliese con los quince minutos de separación de rigor mientras me encargo de eliminar la presencia que te disgusta, oh, regente...! [Yéndose con Reino (a empujones) hasta el camarote anónimo cubierto de hojas para acto seguido cerrando la puerta]

Echa el pestillo

RL - Has hecho amistad con otros personajes de cuento, Caperucita.

Y - Calla y siéntate donde puedas. Voy a contarte lo sucedido en estos quince días que he pasado de vacaciones en Andalucía.

RL - Ju. ¿En quince minutos?

Y - He conseguido que esa mujer me tenga más que aprecio secreto, me esperará lo que haga falta. Por otra parte, no tiene reloj. Aunque intente limitarme al tiempo estipulado, puedo doblar perfectamente esos quince conviertiéndolos en treinta sin represalias.

RL - [Mmm, malvada]

Y - Bien. Hace dieciséis días, tras haberme despedido de las amigas que me quedaban en Barcelona en temporada de viajes vacacionales (que venían a ser Bestia Parda y Usagi Chairo) y aprovechar para cenar con ellas en un restaurante chino ahora que Smille no está para impedírnoslo (como ella es china, prefiere no ir a restaurantes chinos. Dice que es ¡comida china para españoles!) la noche anterior, hice un buen uso de la mañana y me hice la maleta yo solita. ¡Me merezco un premio!

RL - Hace más o menos ocho Ensoñaciones que no reparas en visitarme, no esperes que esté enterado de tus devaneos con el equipaje.

Y - No podría tener menor importancia.

RL - [Resopla]

Y - Mientras la hacía, fui elaborando y redactando el inventario para el viaje. Así luego no nos olvidamos de nada. ¡Los inventarios son útiles! ¡Casi imprescindibles! Por eso mismo, desde pequeñita siempre me ha encantado hacerlos. [Henchida de orgullo] ¡Soy toda una profesional!

RL - O una funcionaria.

Y - ¡Shh! El domingo 22 del mes de agosto pasado realizamos el viaje de doce horas de todos los años. Salimos carretera arriba (a pesar de bajar para abajo) a las 8:07 de la mañana, por lo que cabía de esperar que llegáramos hacia las ocho de la noche. Sin embargo, quizá afortunadamente, gracias a las nuevas autopistas a las 19:20 ya estábamos ahí.

Debo decir que a pesar del calor el viaje en general fue bastante agradable, y mi maravilloso perro lo llevó muy bien, sobre todo a causa del espacio que tenía para estirarse y tumbarse a placer, faltando mi hermano para llenar su sitio.

El primer día que pasamos en Algeciras fue... agotador. Para empezar, más que primer día fue la primera noche, puesto que nada más llegar ya estábamos de aquí para allá. Fui a casa de mi tía Aurelia (Lali) a cenar, jugué sin cesar con su perro Ale, que cada día se parece más a una oveja lanuda, descubrí no solo que una de mis tías ha adquirido un perro nuevo, sino también que este verano es el que más animales iba a disfrutar: la perrita nueva, Chispa; la gatita nueva de pocos meses, sin nombre; los perros ya conocidos, ahora más mayores; los gatos habitantes del jardín multiplicados y que, según mis cálculos de filóloga, a estas alturas ya deben de ser los padres de todos los gatos del barrio; el canario...

Sin embargo, a pesar de tanta alegría inalterable para una amante de los animales como yo, sentí la euforia ensombrecida por la desaparición de la anterior perrita de mi tía Lola: Luna. Hace unos meses me informaron sobre la misma. Ha muerto este año a sus quince o dieciséis años de edad. Es una pena...

Pero no nos recreemos en dicha pena, ¡pasemos a la enumeración de los animalitos y las anécdotas, con un orden temporal discutible y muchas, muchas fotografías!

¡La susodicha Chispa de raza probablemente mezclada con mi perro Popi, el Cocker Americano blanco y negro cuya imagen ya les será más que familiar a los lectores más fieles!

Era una perrita de campo hasta que un buen día mi tía Lola, cuando fue de excursión con la familia, decidió llevársela a casa y convertirla en un can doméstico. Estoy bastante segura de que habría sido más feliz si hubiera seguido con su vida, pero por lo menos ahora está mucho mejor alimentada. Por lo visto, los fines de semana los excursionistas le proporcionaban comida hasta hartarse, y entre semana desenterraba las raíces y se las comía. ¡Qué apañada!

Es muy activa, simpática y animada, como cabe de esperar en un miembro de esta especie de su juventud. Creemos que no llega al año de edad. En cuanto nos conocimos, nos echó las patas y nos hizo mil fiestas. Ahora que nos conocemos más, nos tiene fichados y sabe muy bien con quién ir. Con mi señor padre pasea cuanto quiere, y de mí recibe caricias, carreras cortas y masajes hasta decir basta. Acostumbra a mordisquearme y lamerme los dedos, las piernas y ocasionalmente los codos, cuando estoy sentada y ella se pone a saltar. ¡Uf, qué nervio está hecha!

En cuanto a la comida, como no sé decir que no a ninguna clase de animal que no pertenezca a la familia de los insectos, menos aún a los peludos, me he acostumbrado a dar de comer a dos manos, derecha e izquierda, a mi perro y a ella a la vez. Estas vacaciones he comido poco.

RL - [Consentidora]

Y - ¡No pienses! [Carraspea] Ejum. Los primeros días, en cuanto vio a mi adorado perro, se convirtió en su acosadora acérrima. No dejaba de perseguirlo y sigue sin hacerlo. La diferencia entre el antes y el después radica en el comportamiento de mi anciano mejor amigo del hombre, que este año ha cumplido sus quince (¿o catorce? Lo compramos cuando yo tenía cinco, pero cumple en Marzo... huuum...). En un principio, ante su acoso se mostraba más huidizo que huraño con la mencionada. ¡Normal, tiene demasiada energía! Cada vez que se ponía demasiado pesada, le lanzaba un ladrido que... no servía absolutamente de nada: la chica daba un respingo y volvía a la carga. El pobre apenas podía tumbarse un segundo, enseguida venía ella para olfatearlo e intentar jugar con él. Con lo tranquilo que es...

A partir del 13º día, Chispa comenzó a ponerse medio en celo. ¡Y desde entonces, se llevan de mil amores, como dos enamorados! La relación dio un giro de 180º volviendo las tornas y mi perro se convirtió en el perseguidor. Básicamente lo único que hace es olerla y agitar el rabo de esa forma tan cuca suya que me lleva al éxtasis de la monería, además de levantar alguna que otra vez la pata delantera para que su compañera se levante, pero... ¡ah! ¿Qué estás pensando? ¡Mi perro no solo es muy mayor, es muy puro como para eso! ¡Si no lo hizo de joven, no lo hará ahora! ¡No me hagas exclamar! ¡A la vejez viruelas!

Lo malo es que Chispa no ha cambiado en absoluto con respecto al Popi, por lo que de vez en cuando se pone activa y empieza a empujarlo y a empujarlo a modo de juego, lo que lleva a... ¡antes de ayer lo precipitó contra el ventilador! Menos mal que el ventilador de mi abuela es de los que si te chocas con él no pasa nada... ufff...

¡Pasemos a los felinos!

¡La gatita sin nombre y servidora!
La primera es un método de distracción infalible para la segunda, que soy yo. =w=*

Y, como juzgo que en esta foto no acabo de salir del todo favorecida, ¡una foto del futuro en el que, por fin y por primera vez en las fotos de Otaku Hen, salgo ligeramente morena!

(Edición especial [y de arrepentimiento] del verano de 13/7/13)
¿Qué tal el pelo largo?

RL - [Escupe]

Y - Eso no ha sido muy educado.

RL - Es la primera vez que soy testigo de un acto tan atrevido por tu parte, Caperucita.

Y - Mhjum, ciertamente es la primera vez que pongo una foto mía en cualquier otra sección que no sea el ¿No sabes de qué va esto? ¡Aquí lo tienes puesto!. No te preocupes, lo he consultado.

RL - [¿Consultar? ¿Ella?]

Y - Consulto muchas cosas, ¡seguimos!

Esta preciosidad que puedes ver entre mis manos goza de tanta juventud que todavía hay que darle el biberón, ¡y eso mismo hice! La conocí el segundo día de estancia en este lugar dejado de la mano de Dios e Internet, tras instalar ¡yo solita! el ordenador y sus cacharros con pormenores e ir a casa de mi tía Pepa. Me alegró la visita.

RL - Niña pequeña.

Y - ¡Pero lo hice yo solita! =^=

Jugueteé con ella tanto como me fue posible al mismo tiempo que me explicaban que mi primo la había recogido de no sé dónde (otra gata que recoge, parece un vicio: las recoge y luego las encasqueta para que otros las cuiden), y la perseguí ¡sin importunarla...! por todas partes con mi cámara cual fotógrafa en prácticas. Le encantaba morderme los dedos y los brazos con sus inofensivos colmillos de minina, ayudándome a descubrir que tengo cosquillas en los brazos, también. Por lo menos si me los muerde o lame. Soy el sueño de todo bromista de las cosquillas.

Me pregunto si realmente tengo buen sabor o si lo que ocurre es a consecuencia de mi opción de vida, que es dejarles hacer todo lo que quieran.

Antes de partir, me dejaron darle el biberón. Qué experiencia. Me explicaron lo que tenía que hacer y me senté, con una pierna ligeramente en alto. Coloqué a la gatita en mi regazo y la sujeté tal y como puede verse en la fotografía, para acto seguido dejar que comenzara a mamar. ¡Con qué ganas, con qué avidez, con qué desenfreno bebía, envolviendo con sus dos patitas y uñas fuera la tetina! El ansia que sentía era tal, que se habría despeñado por mis piernas hasta el suelo de no ser porque la sujetaba firmemente. Incluso rato más tarde de haber terminado todo el contenido, siguió succionando y succionando por si quedaba alguna gota o sabor. ¡Qué adorable! La sostuve entre mis brazos, acunada, y la miré a los ojos mientras ella hacía lo propio, tranquila y satisfecha, hasta el mismo momento en el que me vi obligada a marcharme.

No la he vuelto a ver desde ese segundo día, ya que la novia de mi primo tenía miedo de que acabara secuestrándola y se la llevó de casa de sus suegros. ¡Humm...!

¡Volvemos con los perros!
¡El pequinés de mi tía Lali, Ale!
Es... es una oveja.
A este perro lo conocí yo antes que su propia dueña, puesto que fue un regalo de mis señores padres y pasó un tiempo en Barcelona. Cuando era un chachorrito era un amor, siempre detrás del Popi. Tiempo después creció y se convirtió en el cascarrabias que es ahora para con los demás miembros de su especie, pero sigue siendo muy simpático con todos los humanos, si bien un tanto escandaloso. Lo cierto es que se comporta como un gato consentidillo.

El primer día y el sexto lo acaricié lo suficiente como para provocar que cayera panza arriba tendido en el suelo, entregado. Se trata de un pequinés de mediana edad al que he tenido sobradas oportunidades de mimar y que ha disfrutado de lo que ocurre al haberlas aprovechado todas: ¡conozco todos sus puntos buenos!

¡Finalmente, el canario!

¡No cambia con los años!

Lo único que pretendo comentar sobre él, aparte de que ya cantar no canta, es que durante el octavo día sufrió un golpe de calor y pensábamos que su vida estaba apagándose. Entonces, mi señor padre cuya experiencia con los animales me asombra día tras día lo cogió con su mano milagrosa, fue a la cocina, le mojó las patas y... ¡obró un prodigio! En cuanto volvió a meterlo en su jaula, el canario mejoró lo suficiente como para posarse en los palos de la misma. Comenzó a reponerse rápidamente, ¡un milagro! ¡Que nadie diga lo contrario!

He tenido más experiencias con los animales estas escasas dos semanas cuyos días resplandecen con intensidad si hay bestias de por medio, pero no vale la pena alargarlo más. Por no añadir que me faltan fotografías.

En definitiva, por activa o por pasiva este verano he disfrutado como nadie de los animales, lo cual conlleva ¡un maravilloso verano! ¡Ahh! ¿¡Qué haces?!

RL - [Le mordisquea los dedos]

Y - ¿¡Es que no puedes pensar en otra cosa que no sea comer?! ¡Mejor aún, en otra dieta!

RL - [Mirada de "con algo tengo que entretenerme"]

Y - ¡Jum! [Manotazo] En cuanto a las anécdotas no relacionadas con animales... he ido a la playa todos los días, he cogido color y los mosquitos me han comido viva. Cuando llegamos, el agua de Bolonia estaba a 22º, pero desgraciadamente los grados fueron bajando día tras día ¡solo! para frustrarnos. El viernes, es decir, antes de ayer, había alcanzado los 18º. ¡Qué horror! Pero como era el último día de playa del año, me metí igualmente media hora. Los dientes castañeteaban...

El séptimo fue realmente especial. Nos despertamos a las ocho para desayunar en la playa e ir temprano a ver las Piscinas de Trajano (ciertas ruinas romanas en el agua). Desafortunadamente, la pleamar nos lo impidió, ¡pero no nos quitó la diversión!

A pesar de que el agua estaba helada, me bañé infinidad de veces, sumergiéndome tanto cada vez que me lo pedían como cuando veía a mi señor padre en el diáfano elemento y me invadía la envidia sana. Nadamos incluso en la poza rodeada de rocas que había hacia el final de la playa de Bolonia. Ver a mi padre dentro difuminó mi recelo hacia las rocas y me metí a nadar con él a la par que maldecía aquella gélida temperatura que asedió el tuétano de mis huesos. El agua era cristalina, muy azul, menos verde, aguamarina. Entonces fue cuando cogí a mi padre en brazos como a una princesa dándole un buen uso a la relativa ingravidez del agua. ¡Hicimos fotos, pero esas solo son visibles a los más allegados! ¡El agua fría es revitalizante! ¡Cuanto más limpia más fría! ¡El agua marina es del color de mis ojos!

De ida y de vuelta por el paseo, el prometido de mi tía Lali aprovechó para demostrarnos sus habilidades poniendo piedras grandes en las rocas enormes de forma que se sostuvieran con una punta imposible, erguidas en el aire. ¡Era sorprendente! Pero eso no fue fotografiado, solo grabado en vídeo, así como nuestros aplausos. Recuerdo que esa misma tarde vimos la película de El Dictador y risas, risas, risas... la grabación de ese domingo no la vimos hasta el día siguiente. Fue divertido: yo decía "¡qué gorda salgo!", mi madre "¡qué gorda se me ve!" y mi padre "¡estoy GORDÍSIMO!". Y yo: "¿Qué eres, una adolescente?". ¡Jo, jo, jo, por supuesto, todos somos unos exagerados!

Al día siguiente, según lo que me dijeron un vigilante de la playa rubio me hizo ojitos. A lo que yo contesté: "¡Te miraría a ti!", cosa que fue seguida por la réplica de mi señora madre: "¡Qué me va a mirar a mí, un chavalín de veinte años...!".

Pero el más importante fue el décimo día, es decir, ¡el siguiente del siguiente!

Sombra de Sombrero - ¿Te refieres al día en el que soñaste alguna ocurrencia graciosa y pasaste la noche riéndote del mismo sobre la almohada, traviesa señorita?

Y - No, ese es el siguiente del siguiente del siguiente. Aunque he estado intentando recordarlo con todas mis fuerzas mentales. El día al que me refiero fue el que pasé sola mientras los demás iban al entierro de una pariente desconocida. Logré convencer a mis señores padres para que me dejaran sola, asegurándoles que me prepararía yo misma la comida. Me hice un bocadillo de fuet, eso planeaba y eso conseguí, pero en el momento de cortar el pan, sentí un dolor en el pulgar... ¡qué corte tan tonto! Estuve un rato enfadada con mi propio dedo (porque la culpa es suya y solo suya).

Lo más curioso de esta anécdota es que se ha cumplido lo ocurrido en la última Ensoñación... ¡una entrada vaticinadora, pitonisa...!

[Inspira... y exhala] Y eso es todo...

...un segundo, ¿qué haces tú aquí? [Retrocediendo hacia la puerta, rozando el pomo con la punta de las uñas] ¿¡Y cómo sabes lo que sabes?!

SS - ¡Jumf!

RL - Ju.
Portazo desde... la mano de Yukino
Y - [Manos y frente sobre la puerta] Quizá debería... echarle fuego. *^*

Reina - ¿Por qué has tardado tanto?

Y - [Atrancando la puerta entre destellos] ¡Mmm! ¡Sabes que he tardado!

Reina - ¡No es que nos te hayamos echado en falta!

No es que le importe nunca. =w=*

Y - [Pose principesca] No podría haber bebido a otra hora si no en el ocaso, tu preferida. La espera no acostumbra a ser innecesaria.

Reina - Lo que resulta innecesario es que te montes en tu caballo para decírnoslo.

Y - Los caballos son vitales para decir cosas importantes. =^=*

Reina - Quizá no sea necesario cortarte la cabeza, después de todo. [Ya se le ha ido]

Y - Entonces, ¿no te gusto? [Ojitos de cordero degollado falsos]

Reina - ¡Es de sentido común que...!

Y - Lo sé. [Lagrimillas minúsculas falsas, cara de lado, ¡énfasis!] Que alguien como mi reina quiera a alguien como yo es imposible... Ya sé eso.

Reina - A-así es. No nos agradas en absoluto.

Y - [Puchero]

Reina - ¡P-pero! ¡Un 1%!

Y - No se me dan bien las matemáticas...

Reina - Cerca del 1% es... lo que nos... te queremos.

Y - [Ju, ju, ju] =w=*

Reina - [Malhumorada] Tú, plebeya. ¿Qué es esa irritante expresión?

Y - [Centelleante] ¿No es hermosa? Esta puesta de sol y nuestra cita... no las olvidaré por el resto de mi vida.

Reina - ¿Qué intentas conseguir con esto?

Y - [Brazos cruzados] Las mujeres son débiles ante las puestas de sol.

Yui - ¡¡Tú también eres una mujer!!

Y - ¿¡Yui!? ¿¡Tú también?!

Yui - ¡Yuki-sen, tengo mi propio barco! [De remos]

Médico - [Con él]

Y - [Latido]

M - Baja.

Y - ¡~♥! [Salta]
¡CHAF!

Y - [Nadando hasta el barco (de remos) y sujetándose por su madera] Cariño. [Para contemplarlo desde las aguas y lo bajo]

M - ¿Vuelves?

Y - Sí. Hoy a las ocho de la mañana emprenderemos el viaje de vuelta a Barcelona. Puedo predecir cómo será: igual que el de ida. Anualmente se repite, una y otra vez.

M - [Mano en su cabeza] Te daré la bienvenida.

Y - [¿¡La está tratando bien?!] ¿Qué es esto? ¿Una alucinación provocada por el estado mental que conlleva para mí verte?

M - Je.

Y - Se acabaron mis días de playa... =¬=

Sospecho que me producían sensaciones sugestivas falsas.

M - [Hundiéndola]

Y - ¡Gubb...! [Agitando brazos, intentando agarrarse a algo]

Yui - ¡¡Sensei!!

Reina - Definitivamente hay que cortarle esa cabeza inútil.

2 comentarios:

  1. Es bueno ver cómo aprovecha su tiempo libre la Reina, con una plebeya que recién conoce. Es algo sorprendente para alguien a quien no le importa nada y que hace gala de una posición inalcanzable. XD

    ¿Por qué no podes contarle nada a la Reina? Le contas todo a todo el mundo, de hecho al camarero le contaste muchas cosas de tu vida… O.O
    Ooooh, se puede decir que con tus congéneres femeninas sos una debilucha, pero con los hombres sos más fuerte. Es impensado que después de batallar y batallar contra Ace, no puedas quitarte de encima a Kao. XDD

    ¿Aoi las acompañaba? ¿Era una especie de polizón? XD Es tan amable. XD
    Lindo, lindo, lindísimo Lobito~ XDD Qué agradable sorpresa. XD
    Jaja, qué lindo es ver cómo comprendes tanto a algunas y tan poco a otras. Sos desesperante…=w=

    ¡Qué lindo es ese pequinés! Aunque tenga mal carácter. XD Y me alegro mucho de que tu padre le haya salvado la vida al canario. XD
    ¡Todo el mundo te muerde! Me pregunto qué sabor tendrás… OwO
    Jaja, asique no paras de robar corazones en la playa, Yuki. XDD
    Siempre me causa intriga… ¿Cómo hace SS para saber lo que soñas? XDD
    Y no podrías echarle fuego porque los dos son son hermosos y no podes ni debes hacerle daño a hombres tan preciosos. XDD

    Magnifica declaración de la Reina. ¿Viste? Después de todo, sos querible. XD ¿Quien no te quiere en este tu Otaku Hen? Hasta Ace te quiere aunque no lo reconozca- XD
    ¿Sos débil frente a las puestas de sol? No creo que la Reina sea débil frente a eso, accede a decirte que te quiere, porque no quiere que hagas pucheros. XD

    ¿Por qué Yui va con uno de sus rivales en un barco? OwO
    Definitivamente es sospechoso que tu marido te trate tan bien. Pero claro, se acerca el aniversario y... XDDD

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  2. La vida como soberana absoluta puede ser muy aburrida. Más aún cuando no queda quien ejecutar. XD

    Dado que me hallo en el modo príncipe siempre que ella está presente, no puedo contarle mi vida, porque acabaría con la imagen. XD
    ¡Kao es la más fuerte de la familia! Y me estaba ahogando. >^<

    Todo el mundo iba en el barco, por lo visto. XD
    ¿Por qué dices eso? O^O

    ¡Mi perro es más mono! XD
    No estoy segura de si un golpe de calor habría acabado con su vida, pero mejorar, mejoró. XD
    Misterio de la vida. XD
    ¡Dos veces, no más! XD
    Me preocupa más saber cómo puede haber tanta gente enterada de lo que me ocurre. =-=···
    Y porque como se nos incendie el barco no serán las únicas víctimas. XD

    Mucha gente, en realidad. ¿Acaso no intentan matarme y alejarme de los demás? XD
    Ni siquiera se ha planteado algo como eso, a él le basta con divertirse. XD
    ¡Las mujeres son débiles a las puestas de sol! ¡En todos los juegos! XD

    Por la misma razón por la que tiene que compartir vehículo, comida y vivienda. XD
    Parece que el hecho de haber sido hundida en el agua se ha obviado. XD

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Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas