viernes, 24 de agosto de 2012

Ensoñación 13ª - Negativo

Yukino - Cariño, ¡pruébate este!

Médico - No.

Y - ¿Y si lo cambio por uno azul?

M - No.

Y - ¡En verde!

M - No.

Y - ¡En blanco! ¡En negro! ¡En blanco y negro!

M - No.

Y - Elaboré una ficha sobre tus gustos hace dos años: sé muy bien cuáles son tus colores favoritos ¡y son estos! ¡Pruébatelo, pruébatelo! [Zarandeando la ropa] ¡Este, este!

M - No. [Tajante]

Y - De verdad que no sé cómo he conseguido casarme con este hombre. =_=

M - [Arrancándosela de entre los dedos y dándole la espalda]

Portazo

Y - ¡Hum, se ha metido en el probador! [Sentándose en la butaca de espera] ¡Conseguido!

Katana-kun - Señora...

Y - Dime, Lucía.

Kk - ¡Qué sea una espada no significa que sea necesariamente de sexo femenino, abochornante señora!

Y - No me dirijas la palabra por algo tan insignificante. =^=

Kk - ¿Por qué me has traído contigo? Esto es estresante. Y el estrés no es bueno para la sofisticada materia de las piezas de artesanía fina.

Y - Te he traído porque eres uno de los pocos personajes originales de este mi Otaku Hen que sale poco desde el cierre de Solución de Lejía. Y es tu primera vez en una sección de anécdotas como esta. ¡Deberías estar emocionado!

Kk - No.

Y - ¡No quiero oír ese monosílabo y menos de tu mango! ¿Crees que a mí me gusta ir de tiendas a comprar ropa?

Kk - Cuando no eres tú quien se cambia, sí.

Y - Podría negarlo. =¬=

Kk - Pero no lo harás. Lo que no alcanzo a comprender es por qué Schiffer-san...

Y - Sama.

Kk - ...se encuentra aparecido a pocos metros de nosotros, siendo esta sección únicamente para ti y tus personajes originales de Otaku Hen. Lo que sí explica son tus orejas.

¿Ul-chan? ¡No veo Ul-chan ninguno haciendo gala de su pulida técnica de esperar por mí disimuladamente ni mucho menos...!

Y - Solo veo humanos normales y corrientes correteando por ahí como buenos extras que son...

Kk - Te sangra la boca, señora.

Y - ¿Sabes? La primera semana nada más llegar de Andalucía, viaje que por cierto disfruté muy tranquilamente las 12 horas que duró, Bestia Parda se volvió loca.

Kk - ¿Quién es esa?

Y - Pretendía narrarle la falta de vicisitudes que viví durante el trayecto, cómo contemplé la belleza del humo flotante de aquel incendio del que fuimos testigos a lo lejos, así como la de las curvas del atajo repleto de semáforos en rojo por el que tuvimos que atajar para ahorrarnos la caravana que derivó de un accidente de camión probablemente sin mayores pérdidas que la que supone recoger la mercancía caída (según oí de mi señor padre, que vio "algo" en asfalto, por lo que dedujimos que se había caído el contenido y el trajín que nos vimos obligados a pasar era debido a que lo estaban recogiendo). ¡Sin olvidar la anécdota de mi padre pisando lenguados dos días seguidos, que playa que pisa, playa en la que un lenguado sale perjudicado! Tenía ganas de describirle cómo su poderoso pie se entretuvo persiguiendo al lenguado del segundo día para que yo pudiera ver cómo se movía. Pero no hubo manera. Se había vuelto loca.

Nos había echado ¡tantísimo! de menos a mí y a mi bicicleta, por mucho que ella lo niegue, que decidió faltarme a la confianza mutua perdiendo los pocos tornillos que le quedaban ¡sin mi presencia! ¡Tanto tiempo esperando, tanto trabajo invertido...! ¿Para qué? ¡Para que los pierda en mi ausencia!

Pero eso no era todo: su falta de juicio y hervores me arrastraron... a una semana de entrenamiento intensivo con la bici. ¡Oh, desdichada de mí! ¡Oh, desdichada de mi bicicleta!

Pero como no sé decirle que no y mi señora madre, tal y como suponía la mismísima Bestia Parda (y así lo declaró) "apoyaba su noble causa", acepté sin resistencia. Debo añadir las palabras de mi progenitora cuando le pedí permiso para salir el día justo después de regresar a mi adorado hogar:

Servidora: Mmm... Mamá, ¿puedo salir a "pasear" en bici con Bestia Parda mañana?

Madre de la susodicha: ¡Claro que puedes! ¡Y pasado! ¡Y el siguiente! ¡Y todos los días!

Ante tanta efusión solo podía pensar que le había faltado agregar: "¡Fuera de casa! ¡Vete, bicho! ¡VETE YA!".

Pero los "paseos" a dos ruedas con mi buena Bestia Parda no están entrecomillados porque sí... sus "paseos" son auténticos viajes de ida y dudosa vuelta al infierno mismo del entrenamiento.

Kk - Estás mirando al techo sospechosamente...

Y - ¡Por qué le gustará tanto alardear de su resistencia física suprema! ¡Es una ex-boxeadora, por muy aficionada que sea y por mucho que nunca llegara a combatir fuera de las prácticas del gimnasio! Y encima ahora se está sacando el carnet de conducir... [Eso...] Ahora podrá atropellarnos. =_=*

De hecho, no me cuesta imaginarme a mi fiel e inanimada bicicleta atada con una poco ajada cuerda a la parte de atrás de su coche y a mí misma intentando no morir en cada curva...

Kk - Ujem.

Y - De la sesión semanal de cinco días, al final solo pude aguantar tres seguidos y el jueves salí únicamente para cenar con Tornillo y Bestia Parda. ¡Cuatro días de salir, madre mía!

El lunes salimos Usagi Chairo, Bestia Parda, su hermana y yo. Era bastante difícil ir las cuatro juntas, por lo que básicamente íbamos Bestia Parda y servidora encabeza. Mientras las esperábamos tuvimos tiempo de sobra para subir por una pirámide de cuerdas en cuya cúspide descansaba, esperándonos, la parte interesante de un tobogán grande que mi compañera de divertimentos ciclistas tenía unas irrefrenables ganas de bajar. No nos gustó mucho el resultado, pero aun así repetimos una segunda vez.

Más tarde, las rezagadas anteriores nos dejaron y ella y yo acabamos de dar la vuelta solas, hasta la Vila Olímpica. Unas dos horas y media, alrededor de tres, estuvimos dando vueltas. ¡Vimos un velero navegando! ¡Me encantan los veleros (cosa que descubrí en el momento y que, luego pude comprobar, captó Bestia Parda)! Le hicimos una fotografía con mi móvil, pero... no se veía. Nos entraron ganas de alquilar un barco de remos e hicimos planes mientras mi nebuloso pecho latía en expectación, pensando en que debería comprarme un sombrero de paja. Luego nos fuimos a casa a ducharnos y nos reencontramos para cenar en el restaurante chino. ¡Me costó, pero conseguí convencerla!

Otro algo positivo saqué dicho aprovechadísimo lunes, y fue el ver a Bestia Parda con gorra y visera. ¡Parecía una entrenadora pokémon! Razón por la cual me llevé la mía conmigo el martes. Aunque con los guantes para la bicicleta, la bici misma y la gorra parecía otra entrenadora pokémon, fue completamente inútil. Me despeinaba y me quitaba terreno de visión importante, así que al final me harté y me la quité para sorpresa de Bestia Parda, que por un momento creyó que la había perdido.

Como si no fuera suficiente, adelanté a Bestia Parda y sin querer seguí el camino hasta la Sagrada Familia. ¡Qué agotamiento, por el amor de Dios, y mi amiga del alma calladita como una muerta! Jum. Estoy segura de que se aprovechó mi despiste.

Durante esos días me había puesto a mí misma un sistema de puntos que me ganaba de cien en cien a medida que me acordaba y acertaba con los caminos a tomar. A Bestia Parda eso le gustó mucho porque así podía quitarme mil puntos de un plumazo cada vez que fallara en algo (cosa que pasa ¡poquísimo...! [a diario]). Eso me costó -1000 puntos. ╥^╥

¡Fuimos hasta la Vila Olímpica de nuevo, esta vez con mi cámara! Realmente creo (y siento) que la bestia que lleva mi amiga dentro y fuera quiere acabar conmigo de forma poco ortodoxa, por lo que juzgué necesario fotografiarla a ella y a la posible escena del crímen, también apodada playa de veleros, tanto como me fuera posible. ¡Y así lo hice! Aunque me costó parte de la memoria sacarle una a su cara y no a su brazo, gorra o mano abierta. ¡He aquí la fotografía del velero que tanto quise inmortalizar el día anterior!

Lamentablemente anclado.

El último día que salí de paseo ciclista con Bestia Parda fue el lunes 13, y se nos unió Usagi Chairo. A mi parecer, fue el mejor paseo de todos, ¡y en el que más lejos llegamos, hasta el Port Vell ("Puerto Viejo"), donde está una de las estatuas de Cristóbal Colón!

Kk - Si compras aceite de pulir antioxidante, esta espada de alta calidad estará tan ocupada con los cuidados que merece que no tendrá necesidad alguna de hacer preguntas, disimulada señora.

Y - Hecho. =w=

Kk - [Como unas Pascuas] Por favor, ¡continúa...!

Y - Fuimos por un arenoso camino que sentaba francamente mal a las ruedas de una bici de paseo como la mía, cerca de la playa y la orilla del mar, por el que pasaban muchas otras bicicletas mejor preparadas. Sentí muchos deseos de acabar con la vida de nuestra guía, que se adelantaba todo lo que podía y nos mintió descara-damente con la gran falacia del día: "¡En seguida se acaba esta parte!". ¡Diez minutos, diez!

Cuando finalmente la alcancé estaba tan agotada y encrespada que me la habría comido viva de no ser por los jadeos que no abandonaban mis pulmones por pura necesidad de supervivencia. No solo habíamos pedaleado demasiado, ¡mis ojos habían sufrido una temporal perdida de vista que me dejó medio ciega, con tanta arena revoloteando con el viento! ¡A ti te pongo yo por testigo de que no volveré a rodar por este camino! Chistes sobre mi apellido. Pronto se me pasó el enfurruñamiento. Hice un gran uso de la ironía, ¡esa cosa que no uso nunca!, arguyendo sin cesar lo poco desfallecida que estaba, y es que estaba como una rosa, a lo que Bestia Parda contestó: "Pero de roja".

Luego me resarcí durante el camino de vuelta. Tras pasar por la bella mitad del Parc de la Ciutadella ("Parque de la Ciudadela") y redescubrirlo después de tantos años medio evitando a una pareja ciclista que se gritaban (una pelea original, rodando arriba y abajo), al tomar el camino de vuelta, Bestia Parda comenzó de nuevo. Cada vez que nos parábamos en un semáforo o paso de zebra, ella comenzaba o a cantar o a tararear. La bauticé como nuestra banda sonora incorporada, a lo que respondió con un "Me gusta la música". Repliqué, de muy buen humor: "No: a nosotras nos gusta la música. ¡A ti te gusta destrozarla!".

Antes de la revancha arriba mencionada, Bestia Parda me enseñó más veleros. Ese detalle me conmovió.

Ace de Corazones - [Derecha] ¡Tú eres de fácil conmover!

Y - ¡Tú!

SS - [Izquierda] Marido.

Y - ¿¡Qué demonios...?!

Aoi - [Debajo] El gran Aoi es mil veces más merecedor de ofrendas tuyas que una miserable espada, ama. No tienes por qué moderarte, es evidente me veneras por encima de todo.

Y - [Recogiendo pies] ¡Vete a casa!

Aoi - ¡Hazme regalos! [Volcando la butaca]

Y - [Sale despedida] ¡Uauuoh!

Kk - ¡Ahhh! [Sale volando]

Butaca - [Incrustada en el suelo]

Y - [Agarrada a Ace] ...esto... esto nos lo harán pagar.

SS - [Mirándola mal]

Ace de ♥² - [La envuelve y coloca]

SS - ¡!

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Y - [En sus brazos] ...monetariamente...

Aoi - No te preocupes, ama. El experto Aoi tiene la solución idónea.

¡Saltar por la ventana no es la solución!

Y - Jamás habría creído que me haríais decir algo semejante...

Dependienta - Señorita...

Y - ¡Una extra!

Dependienta - Estoy verde de envidia.

Y - ¡Quédatelos!

Ace - Ya que estamos aquí, ¡pruébate algo!

SS - Mi mujer dispone de prendas más que suficientes en la mansión a la que se mudará tarde o temprano.

Y - No.

SS - Si tienes que probarte algo, es esto, señorita. [Traje de sirvienta en manos]

Y - ¡No! ¡No te sonrojes! ¡No me mires así! ¡Mis brazos y párpados cerrados no son barrera suficiente contra un ataque de centelleo ocular...!

Ace - ¡De enfermera, de enfermera!

Y - Obviamente tenéis un serio problema con el cosplay. ¡Qué falta de originalidad! ¡Me esperaba un mínimo esfuerzo mental por vuestra parte!

Aoi - ¡Eso! ¡Si el ama tiene que disfrazarse de algo, es de demonio! [Destello] Para hacer juego inverso con el seductor arcángel Aoi.

Y - Me estoy percatando de que mi auténtico marido está tardando demasiado en salir por esa puerta para estar probándose ropa veraniega...

Ace y Aoi - ¡La hemos atrancado!

Y - ¡No hagáis unísonos! [¡No pienses en eso!] ¡Pero...! ¿Cómo lo habéis hecho posible, exactamente? ¡Yo lo he intentado muchas veces! ¡Muchísimas! ¿¡Por qué vosotros lo conseguís y yo no?! ¡Mi marido, mi marido...!

PAF

M - [Fresco. Brillante]

Y - [Exultante] Mi marido está estupendo... =¬=

M - [Y se vuelve a meter (en un probador con puerta)]

Dependienta - ¡¡Aaah!! ¡La puerta! ¡La puerta...!

Y - [Cogiendo a dos de los tres intrusos anteriores y tirándolos por la ventana entre gritos, "¡jumfs!" y arañazos varios acompañados por variopintos balazos perdidos al viento... en el techo]

Ace - ¡Ja, ja, ja! [Ayudándola]

Dependienta - ¡¡Aaah!! ¡La ventana! ¡La ventana...!

M - [Ya está aquí otra vez]

Y - ¡Cariño! El traje de costumbre también te sienta bien. En realidad, no hay nada que no te siente como te tiene que sentar. ♥

M - Te queda uno.

Y - Oh.

M - [Contempla la hermosura sin igual de las paredes y los insulsos alrededores]

Y - [Su marido está mirando hacia otra parte, en resumen] Mmm, Ace...

Ace - ¡No me voy!

Y - ¡Te dejaré romperme algo!

Ace - ¡Puedo romperte algo ahora!

Y - Te rociaré con agua. =^=* [Espray en mano]

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Y - [¡Chup!]

Ace - [Mojado] ¡Ja, ja, ja!

Y - [¿No funciona?]

Ace - ¡Me voy! [Se va]

Y - ¡Uf! ¡Pensaba que tenía que ser una pistola de agua!

Dependienta - [Temblando en un rincón en expectativa de ser la siguiente]

Y - ¡Pss! ¡Psss!

Dependienta - [Recuperando la compostura, manos juntas] ¿Sí, señorita?

Y - [Susurro, susurro] ¡Me lo llevo! ¡Póngamelo en un paquete misterioso y átemelo en la espalda, hágame el favor!

Dependienta - [Susurros, susurros] Faltaría más... [Envolviendo en el acto] Si me disculpa las confianzas... ¿podría sacarle una foto a su marido de usted?

Y - ¿Te importaría si primero me atas eso y me cobras?

Dependienta - Claro, claro. [Listo]

Guantazo

Dependienta - [Apartada del susodicho guantazo]

Y - ¿Quién demonios te crees que eres para adquirir una foto no consentida de mi esposo, descarada? Para algo semejante necesitas como mínimo ser una acosadora pasable, ¿y tienes idea de lo que me costó a mí, una acosadora experimentada, de élite, hacerme un álbum sin que se percatara? [Desguantándose la diestra] E incluso así has intentado obtenerla a través de mi persona. ¡Ja! ¡Una anonadada como tú!

Dependienta - ¿P-pe-pero...?

Y - ¡No lo mires! ¡No lo percibas! ¡No respires el mismo aire que él! [Señalización de brazo entero] ¡Arrástrate a ti misma hasta tu rincón y no te muevas de él en lo que resta de día!

Dependienta - [Regresando a la seguridad de la pared, trémula y a gatas]

Y - [Adiós con la manita] Gracias por tu buen trabajo~♪.

M - [Mirándola]

Y - [Mirándolo]

M - [Frunce el ceño]

Y - El domingo día 12 vi la película de Indomable (Disney). Me encantó.

M - [Agarrándola por el pescuezo]

Y - ¡Uggh...! [Pataleando el el aire] ¿¡Pero es que pensabas que iba a permitirlo?! ¡Si tú puedes cargarte a los extras que te molestan yo también puedo! ¡Nadie se quejará! ¡Por mucho que aprietes mis huesos, mis venas! ¡Todo tiene un líiii...!

M - [Lanzamiento]

Y - [Revota contra la pared] ¡Cof! ¡Cof! ¡COF!

M - [Pisando su brazo]

Y - [Roja, por muchas razones] Qué pasión por adornar las paredes y las alfombras con sustancias espesas y difíciles de quitar, amado mío...

M - Estás evadiendo mi pregunta.

Y - ¡No me has dado la oportunidad!

M - Cuál es tu propósito.

Y - ¡A mí hazme bien las preguntas! ¡Con interrogantes! ¡Con información!

M - Desvélame el porqué me has hecho venir hasta aquí y me has puesto delante tanto trapo.

Y - "Trapo" no es una palabra que tú usarías normalmente.

M - [Presiona]

Y - Me acabas de disparar en una pared que ha recibido de lleno mi cabeza y espalda, no creo que consigas gran cosa solo presionando.

M - [La alza por el pelo]

Y - ¡El día 15 fui a las Fiestas de Gracia con mis padres!

M - [La apoya en el suelo]

Y - Del 15 al 22 de Agosto se celebra en los barrios de Gracia una tradición anual basada en un concurso por el que decoran las calles con material reciclado y hecho a mano en torno a un tema. Muchos se pasan todo el año preparándolo, y los resultados son merecedores de la más grande de las ovaciones. Hace años, el tema de una de las calles fue Alicia en el País de las Maravillas, y dependiendo del lugar en el que te encontraras, te sentías enorme o diminuta por los objetos de alrededor.

Te describiré lo visto y te narraré los acontecimientos vividos, que sé que ¡ardes! en deseos. ¡Me he excedido tomando fotos e incluso así no ha sido suficiente, así que prepárate!

La primera calle que visité la decoraron en torno al tema de Agua es vida. De ahí la gran cantidad de flores hechas con latas, chapas, tapones, cápsulas de Nespresso, cáscaras de pipas para los girasoles, etc.


Había guirnaldas de flores falsas por las paredes y el cielo, ¡y algunas se iluminaban! También vimos tapetes hechos a mano con bolsas de plástico, ¡preciosas! Y el pozo estaba hecho con cajas de zapatos pintadas como ladrillos, mientras que el agua se componía por una red de envoltorios de caramelos de todos los colores.

La segunda calle que visitamos fue la que puedes contemplar plasmada en las fotografías: el Fort Verdi West, que, evidentemente, tenía como tema el viejo oeste. ¡Estaba muy trabajado! Por el cielo había nubes, águilas y candelabros, los cactus estaban elaborados a base de latas de refresco pintadas y engalanadas, en las paredes había carteles de busca y captura por la cabeza de algunos vecinos, como "las hermanas Calamidad" o "el Chiquitín", así como escopetas hechas de materiales que no sabría especificar, bolsas de billetes verdes, correas y armas varias. Todo estaba muy logrado, con un gran realismo: veías las escopetas y parecían de verdad. Incluso había un escenario con una pianola de cartón-piedra que a primera vista parecía auténtica con un cartelito encima que rezaba: "No disparen", y hasta una barra de bar en la que realmente servían bebida (gracias al cielo, ¡porque hacía un calor...!).

Pero eso no es todo: las piernas de las bailarinas del cancán que puedes ver en la imagen derecha se movían (concretamente, se movía la que se mantenía alzada), y a medida que avanzabas calle arriba, las nubes decorativas que inundaban el cielo llovían agua. ¡Con razón estaba todo tan mojado! Nos refrescó mientras contemplábamos los cazasueños y los tótems indios... y más aún cuando la agobiante muchedumbre nos arrastró a mi señora madre y a mí al tiempo que pugnábamos por zafarnos de tanta gente y tanto agobio.

Tardamos lo indecible en escapar de aquel caluroso, asfixiante atasco que se había formado a causa de los que querían salir y los que querían entrar, que no dejaban ceda al paso posible y que exprimió de mi ser toda gota existente de energía, que no entusiasmo. Un infierno de ir y venir de gente, que empujaba y no empujaba, que avanzaba y no se atrevía... para cuando nos vimos libres del paso del ganado apretujado en el que nos habíamos sumergido inevitablemente, ¡habíamos perdido a mi padre!

¡Oh, la horrible separación forzada! ¡Creí que nunca podríamos volver a casa...!

Pero luego se encontró a sí mismo, emergió de entre el gentío y nos fuimos a por más calles. No antes, claro está, de comprar unos pastelitos árabes. Que se comieron mis señores padres. No sientas lástima por mí: no me gustan. Disfruté infinitamente más del exquisitamente refrescante granizado de limón de harto zumo y no tanto hielo que nos compramos en la última calle que voy a describir: la del Polo Norte y Polo Sur.

El tema salta a la vista. Se trata, en mi humilde opinión, de la mejor y más elaborada de las calles. Más aún en un día de verano como aquel. Tanto en la puerta de entrada como en la de salida (que dependía mucho de por dónde entraras) había puertas de bloques de hielo con una gran decoración y un pequeño cartel rojo que anunciaba o Polo Norte o Polo Sur.

Nosotros comenzamos por el Sur, abundante en pingüinos y con una hermosa ballena en el centro que daba la bienvenida con chinguetazos (chorros) de agua cada quince segundos, imitando a un géiser con agua fría. Sentí deseos de quedarme ahí, rezagada, a refrescarme con el agua (e intenté en vano inmortalizar el momento en el que expulsaba el agua), ¡pero continué adelante!

El cielo estaba adornado con decenas de gabiotas y telas que hacían las veces de nubes, por los extremos y lados de la calle podíamos ver muñecos a escala natural de esquimales pescando, así como una pequeña familia de pingüinos compuesta por tres miembros de la especie. Conforme nos acercábamos al Polo Norte, las gaviotas daban paso a un techo de tapetes de copos de nieve blanca y azul, así como de bolas de los mismos y brillantes colores fríos hechos con tiras de bolsas de plástico, seguramente. Algunas de esas bolas nevadas llevaban una bombillita dentro que las iluminaba.

Me parecieron especialmente bonitos los peces, hechos con las ya mencionadas cápsulas de café más arriba, colgados en un tendedero como si los hubieran puesto a secar en la parte de atrás del iglú, rodeados de copos de nieve blanca, azul, colores más únicos que predominantes de la calle.

Dicho iglú, cuya parte delantera exhibía un enorme oso polar tumbado, trasero arriba, que asomaba la cabeza por el acceso a la casa de nieve como si tuviera curiosidad o, pensando en el pescado de la parte de atrás, hubiera olido algo agradable, era el que recibía y despedía a los visitantes en la puerta del Polo Norte, convirtiendo al oso en la segunda mascota decorativa que servía como invitación al público para entrar en él.

Allí nos encontramos con unas amigas de mi señora madre, Pepi y Pili, que resolvieron un misterio que me traía de cabeza desde antes de partir a Andalucía.

Resulta que en uno de mis paseos con mi perro me había encontrado con la que creí mi profesora de primaria, que tiene una hermana gemela, es alta y de cabello corto y moreno, y me sorprendió sobremanera porque lo sabía todo sobre nuestro viaje y mis notas. Pensé que mis padres le habrían dicho algo, o en todo caso mi hermano, ¡pero no! Y yo ahí cavilando cómo se habría enterado, cuando semanas después vamos y descubrimos que no era mi exprofesora, ¡sino Pili! Esto fue gracias tanto al azar como a mi comentario, extrañada como estaba de ver a mi profesora con una de las amistades de mi madre. Lo que produjo el abrir supremo de los desconcertados ojos de mis padres. ¡Claro, la vi tan alta, tan morena y con el pelo tan corto...! Que pensé: "Pues mi profe".

Toda la familia pudo reírse a gusto del regreso a sus andadas de mi despiste. ¡Misterio de la profesora que lo sabía todo resuelto!

M - [...]

Y - Y eso es todo.

M - [...]

Y - No hay más anécdotas.

M - [...]

Y - M-me ruborizas mirándome tan fijamente, ¡cariño!

M - [...]

Y - [...] ¡Todavía puedo inventarme algo!

M - Contéstame.

Y - ¡¡Porque es una cita!!

M - [Mirada fija]

Y - ¿Quererte no basta?

M - Je.

Y - [Cabeza gacha] Para ver algo.

Pellizco

Y - ¿Ungh pellizhhco? Efo es muy pocogh violento.

M - ¡Je!

Y - [Frotándose la mejilla] ¿Estás de buen humor? ¡Abrázame! ¿Hace calor? ¡No importa! ¡Puedes besarme mientras me abrazas! ¿Qué haces? ¿Te las has traído? ¡Déjalas y dame un abraaaazo inolvidable!

Tonfazo

Y - Jmh. Al final se ha ido, pero inolvidable ha sido... ¡aif, cómo me duele la mano!

Ulquiorra - [Vistazo]

Y - [...]

¡He estado así todo el rato!

Y - ¡Cualquier forma antropomórfica que hayan podido ver ojos ajenos es mera ilusión, un sueño, una obra de teatro!

Ulquiorra - Silencio, muchacha.

Y - [Moviendo el rabo cual abanico en verano] No pidas imposibles, ¿no sabes que en el amor no existe el silencio?

Ulquiorra - [Atándola]

Y - ¡Mmm, mmm! ¡Esta correa es nueva! ¿Me comprarás un cepillo, también?

Ulquiorra - Vamos.

Y - ¡De paseo~☆!

Para horror de Yukino, fueron al veterinario

Y - [Grito ahogado]

Mientras tanto, en la tienda...

Dependienta - ... [Con cierto hierro en las manos, recién recogido] Quizá cubra los gastos.

Kk - No soy una espada que cualquiera pueda adquirir.

En venta.

3 comentarios:

  1. Es gracioso ver que tu marido acepto acompañarte a un lugar, pero que no accede a probarse “eso” que querés que use, aunque conociéndote eso que querés que use puede ser cualquier cosa. XD
    Oh, pero que genialidad. Lograste que accediera de mala forma, pero lo lograste. Felicitaciones, señora. XDD

    Como una pieza fina de artesanía Katana-kun es muy refinado y algo anticuado, a lo que me surge una duda, ¿es muy antiguo? Es decir, ¿es muy viejo? XDD
    ¡Oh, parece que Ulquiorra está algo aburrido! Jaja, es comprensible, es tremendamente aburrido esperar que la gente se pruebe ropa... =w=
    Lo me llama la atención o moviliza mi imaginación es saber que será lo que está mirando. XDD
    Es gracioso que le cuentes tus anécdotas a Katana-kun considerando que no sabe absolutamente nada de tu vida cotidiana. Su pregunta, es muy graciosa. XDDD

    Cuánto movimiento, me alegro de que hayas hecho cosas divertidas estas últimas semanas. XD Hermosos veleros, hermosa imagen. XD
    No podría faltar Ace y su efusiva manera de hablar.. XD
    Otra cosa que me llama la atención es ver como a Aoi, Ace, SS y Yui no les haces un mínimo regalo, pero a Alicia sí. =w=
    Aunque la solución de Aoi es buenísima, si te vas abandonas a tu marido. Es impensado hacer algo como eso. XD

    Es muy cómico que SS te diga que tenes que probarte ese disfraz de sirvienta. ¿Es que le gustaría que fueras su maid? O quizás solo tiene un moe con las sirvientas y Ace con las enfermeras. XDD
    Era obvio, para los hombres es clásico el cosplay de sirvienta, también de policía. XDD
    Cuando se pasa mucho tiempo con alguien se tiene cierta conexión como para hacer unísonos de cualquier cosa, a mi me pasa mucho con mis hermanos. XD
    Osea que Ace y Aoi, ¿pasan mucho tiempo juntos?

    Qué lindo se ve D-Médico, ¿todos los años lo vas a obligar a vestirse así? No me quejo, se muy lindo posando así. XD
    Qué extraño, no te costo nada deshacerte de Ace. XD

    Sos tan mala con la Dependienta… Considerando todo lo que tuvo que soportar ahí y solo le compras una sola cosa… Yo no sé porque sigo indignándome con tu clásico accionar…=w=

    Casi diez días después, tenemos al fin la anécdota de tu recorrido por las calles de los barrios de Gracia. Por fin, ¡pude ver las nubes! Era un lindo día. XDD
    Muy lindas fotos, Yuki. Me gustaron los pingüinos, la ballena y el fuerte. XDD Son de lo mejor.

    Es genial, me encanta el silencio de tu marido mientras espera una respuesta. XD
    Viendo tu marido que con un pellizco no te alcanzaba para disfrutar plenamente del dolor, ¿te tonfeo? XDD Creo que fue muy dadivoso.
    Te dejo y no te dijo, “vamos a casa” Creo que él ya sabía que tenias cosas que hacer con Ulquiorra. XD
    ¡Qué linda y juguetona estuviste todo el rato! XDD
    Ajaja, qué buena frase. ¿Y Ulquiorra no contesta a eso? XD
    Me parece genial que hayan ido a la veterinaria, es bueno que te hagan controles. XD

    O_____O
    ¡Ah! ¡¡Katana-kun!! Ummm, viéndolo fijamente… no se lo ve preocupado, ¿quizás quiere un nuevo dueño o dueña? Aunque Byakuya se enojada por esto, no deberías dejarla tirada por ahí, querida. XDD

    ResponderEliminar
  2. Como puedes ver no había tantas razones para negarse, aunque a la tienda lo he tenido que traer a rastras. En cuanto a mi victoria, ¿no te parece interesante "cómo" he logrado mi objetivo? Porque con mi frase pretendía de todo menos eso. XD
    ¡Gracias por las ovaciones!

    ¡Artesanía fina! En lo que respecta a su edad, siempre he dado por hecho que acarrea años a sus espaldas, ¿pero cuántos? Imposible adivinarlo sin preguntárselo, ¡es tan probable que haya nacido así de picajoso de natural! Quizá debería de hacerle una entrevista a mis personajes originales de Otaku Hen, es algo que hace tiempo que me ronda la cabeza. Muuucho tiempo. XD
    ¡Yo no veo a ningún Ulquiorra...!
    ¿Lo dices por los puntos? ¡Es código morse, seguro! O eso, o que está harto de mis miraditas furtivas, que tantos corazoncitos producen... Seguro que es lo primero. XD
    ¿Y la manita no? XD
    Sinceramente, creo que Ulquiorra no se ha aburrido nunca. Disfruta del vacío... XD
    Mi espada no es más que una excusa para narrar mis anécdotas al público y a una persona en concreto. XD

    Tanta actividad física es inusitada en mi yo actual. XD
    ¡El señor de los exclamativos y la alegría! XD
    Oh. Hum. Bien visto, ¡pero no es verdad...! ¡Tampoco es que esté mirando al cielo ahora mismo...!

    Si yo te contara, Debrah, que hasta tengo las imágenes del festival del cosplay moe preparadas... =w=;
    No, Debrah, ¡simplemente atrancaron la puerta juntos! Enemigos que se unen ante una amenaza común. XD
    Aoi es el que menos soporta a Ace en todo Otaku Hen... =·= <- autosorpresa

    ¡No lo he obligado a nada! XD
    ¿Te acuerdas de la pistola de agua de Gin-chan? =w=*

    ¡Me ha provocado! XD

    ¡Je, je! >w< Siento la espera. XD
    ¿Y las piernas que se movían? ¡Eran geniales!
    Quizá algún día puedas verlas en directo. >v<

    Es uno de sus métodos de presión más efectivos... =w=lll <- tiembla
    ¡No soporto que no me hable y se me quede mirando escrupulosamente! >^< <- se abraza a sí misma, encogida
    *Levanta el brazo entero
    ¡No creo que lo haya hecho por eso, Debrah! XD
    Más bien creo que no quería verme durante un rato, porque me he asegurado de que no se fijara en ese cierto ¡pero invisible! arrancar. XD

    ¿Te refieres a toda la entrada o más bien a partir del momento de mi transformación? XD
    ¡Gracias, yo también lo creo! En cuanto a la falta de respuestas, diría que estaba demostrando que había silencio. En vano. XD
    ¡De bueno nada! ¿¡Qué haré cuándo mi marido se entere?! >º<

    ¿Piensas eso pero no concibes la posibilidad de que sepa que no la va a vender por nada del mundo porque no es una espada que cualquiera pueda adquirir y que es posible que si la dependienta lo intenta acabe muerta? ¡¡Oh, indignante!! XD
    Me olvidé de ella. XD

    ResponderEliminar
  3. Jaja, sipi, no era nada del otro mundo. Aun así se negaba igual. XD
    Bueno, me sorprendió esa frase. De hecho, es como una queja o eso parece. Creo que no les dejaste alternativa porque una vez alguien se queja es porque esta fastidiado por algo. Quizás a Hibari-san no le interesa que te enojes con él por su negación. XDD

    Sii, ronda hace muuucho tiempo~ Quizás algún día te dignes a hablar con tus personajes originales y sepamos muchas cosas. XD
    ¡Las dos vimos a Ulquiorra y vos le tirabas con corazones! XD
    Aja, usa el mismo código que Yoite y vos cuando hablar. Deberías saber que dice entonces~ XDD
    Y esa mano también… Como es muy pálida, me pregunto quién sería… Se acercaba sospechosamente a la pierna de mi adorado Ulquiorra… OwO
    Aja, eso es cierto. A él le gusta la soledad. XD
    Sigue siendo el coprotagonista de la entrada, por lo tanto no deja de ser gracioso. XD

    Es bueno que hagas cosas y salgas, recorras, aprendas direcciones, calles… Creo que son salidas muy interesantes y divertidas. XD
    No se puede negar que siempre hay una sonrisa en su rostro y risas en su boca. XDD
    ¡Aja! ¡No mires el cielo, Yuki! XDD

    ¡Oooh, qué curioso! Un festival y encima moe, ¡qué lindo! XDD Umm, ¿faltara mucho para ver y leer el festival? XD
    Si, sabía eso… ¿Pero tanto, tanto es lo que Aoi no quiere a Ace? Es llamativo y sorprendente…

    Jaja, mentirosa. XD
    ¿No me digas que te adueñaste de ella? XD

    Oh, y los peces hechos de paquetes de café, también. Me encanta el reciclaje. XD
    Aja, me encantaría verlas en directo, pero me voy a morir de calor. XD

    No soportas las miradas en general, me parece… SS nos demostró que tampoco soportas sus miradas. Y supongo que debe ser muy diferente a las de tu “desinteresado” marido.
    ¿SI? Entonces, qué bueno que estaba Ulquiorra ahí, de no ser así hubieses seguido a su lado y tu marido no iba a poder descansar de tu presencia. XD

    Apartir de la transformación y como dijiste que estuviste así todo el rato, dije que estabas muy linda y divertida todo el rato. XDD
    Claro porque si él no habla, hablas vos. ¿Nunca hay silencio entre los dos? XD
    Pero Yuki, en tu forma okami necesitas un veterinario, ¡no un doctor! O.O

    Bueno, Yuki no es tan así, creo… ¿SS podría comprarla? ¿Reino de Lobos? ¿Algún que otro acosador desconocido que te este pisando los talones? Yo no estaría tan confiada, tu mundo otakuheniano es agradable, pero peligroso~ XDD

    ResponderEliminar

Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas