lunes, 23 de diciembre de 2013

23º - Especial Inyección Navideña


Yukino - [Brrr, brrr...]

Voz de Yui - [¡Pip!] ¿Yuki-sen...?

Y - Hola, Yui.

Yui - ¡Yuki-sensei, gracias al cielo! ¿Al infierno? ¡Da igual! ¿Dónde estás? ¡Los Papá Noeles se han amotinado!

Y - Aunque no te lo creas, en este momento hay problemas de gravedad mucho más extrema acuciándome.

Yui - No puede ser peor que...

Y - ¿Recuerdas que te comenté que todavía me sentía atada al exmarido de mis entretelas?

Yui - No olvido esas cosas.

Se ha convertido en algo literal.

Yui - ¡Pero qué diablos...! ¿¡Estás bien?! ¿¡Cómo te has mentido en semejante embrollo?! Qué digo, sería más rápido preguntarte cómo lo has evitado tanto tiempo.

Y - Todo ocurrió...

...una fría mañana de diciembre

Y - Toda ofensiva nocturna es predecible.

Horda de blanco y rojo - Jo, jo, jo.

Y - Coincidimos entonces en la necesidad de una diurna.

Horda - [Asentimientos]

Y - Definitivamente eludiremos a las fuerzas hostiles si focalizamos nuestras energías entre las ocho de la mañana y las cinco de la tarde.

Horda - [Cuchicheos]

Y - Con descanso para comer...

Horda - ¡Feliiiiz Navidad!

Y - Exactamente. ¡Porque con valor seremos más raudos que un río bravo!

Horda - ¡Con valo~r!

Y - ¡Tendremos más fuerza que un gran tifón!

Horda - ¡Con valor~♫!

Y - ¡La energía de un fuego ardiente! Y si nos perdemos, la luna sabrá guiar el corazón...

Fenris - [Apoyado en la pared] Buen discurso.

Y - ¡Fenris, jamón de mi lote navideño! [Se acerca a él con los brazos abiertos] ¿Has dormido bien? ¿Me has echado de menos en tu espero cómodo pero solitario despertar? ¿Quieres... que nos tomemos la mañana libre?

Fenris - [Bufido] No lo tengo en mente.

Y - [Acariciándole las mejillas] Sé muy bien que no es el desayuno lo que anhela tu estómago, ¡sino a mí!

Fenris - ¡Que no, Hawke!

Y - [Acariciándole esos blancos cabellos con indescriptible deleite] Y aunque lo que quieras sea desayunar, seguro que yo estaré incluida en tus quereres~.

Fenris - [Ceñudo] Déjalo ya.

Y - Oh, entonces son tus arrumacos matutinos lo que exiges. [Se abraza al peto de su (más o menos, más a sus ojos) reluciente armadura] Quisiera yo que fueras un vaso de agua para beberte de un trago, absorber tus miradas todas y empaparme en tus pensamientos... ♥

Fenris - Quisiera yo que no divagaras tanto... [Devolviéndole el abrazo pese a todo]

Y - [Sonriendo ampliamente] Mentiroso.

Fenris - [Suspiro]

Horda - Oooooohhh...

Fenris - [Apartándola de golpe] ¿Quién es esta gente y qué hace en tu casa?

Horda - ¡Jo, jo, jo!

Y - Ignóralos por mucho que te saluden como yo lo hecho desde el momento exacto en el que has sacado a relucir que habías entrado por la puerta de mi despacho improvisado y centrémonos en que podría ser ¡nuestra! casa. O mejor céntrate en estos ojos turbios que te contemplan desde lo bajo con embeleso indiscutible ¡y que te quieren y te adoran y...!

Horda - [Carraspeo a coro]

Y - ¡Pero qué falta de sensibilidad la vuestra y qué carencia de tacto! Casi me siento tentada de pedirle al carbón de ázucar de mi calcetín de Noche Buena que os eche con viento fresco.  =^= [Está vez se ha superado con el apelativo]

Fenris - Pídemelo, y está hecho.

Y - ¡No lo hagas! ¡Este es nuestro Especial navideño, prácticamente es Navidad!

Y la Navidad equivale ¡a la guerra!

Y - ¡No me los quites, que los necesito!

Fenris - Quiero estar a solas contigo, Hawke.

Y - ¡¡Descansen!!

Horda - [Dispersándose]

Y - Uf, tenemos que pulir las órdenes. [Cierra la puerta. Hum. ¡Hum! Repentina y huidiza privacidad...] ¿Cogemos soldador, destornillador y martillo y te quitamos esa armadura en cincuenta minutos? [La puerta se abre, y por la rendija abierta se vislumbra un ojo enfadado, unos dedos crispados y un pie reticente a moverse. Ella resopla] ¿O "prefieres" hablar? Podemos hablar. La comunicación es la base de las relaciones, ¡o eso dicen! Y tú deberías aprender un par de cosas sobre mí. Ahorrémonos preguntas innecesarias: no hay nada de tu presente que yo no sepa de ti.

Fenris - [Sonrisa divertida] ¿Me has estado acosando?

Y - Claro que no. Simplemente estuve cerca de ti sin tu permiso para conocerte mejor y que me quisieras más, ¡proceso esencial en cualquier amorío! Más importante: ¿sabes que hay quién se sorprendió de que me dejaras reñir a golpes tan tranquilo en el último Especial? ¡Ni que fuera una princesa en apuros!

Fenris - Por favor, te he visto luchar con un oso en igualdad de condiciones.

Y - Eso fue meramente circunstancial, ¡los osos y yo nos llevamos maravillosamente!  Detalles aparte, declaro que... ahh, ¡cómo me gusta que me tengas confianza plena y ciega! [Por falta de conocimientos] ¡Somos un equipo! Por eso mismo, por mucho que el que fue mi contrincante fuera mi exmarido y obviamente no fuera a salir indemne, tú no te preocupaste lo más mí...

Fenris - ¿¡Tú qué?!

Y - ...s-sí, estuve casada... ¿no... te lo había comentado...?

Fenris - Me has contado con pelos y señales las vicisitudes de tu relación con cada PIIII mamífero de Kirkwall ¿¡y no me cuentas esto?! [Acorralándola contra la pared de un golpe seco en la susodicha con los nudillos de su puño armado, aquel puño de hierro fuerte y garras afiladas] ¿¡Durante cuánto tiempo?!

Y - [Mirándolo de hito en hito] Unos... dos años y dos meses de nada...

Fenris - ¡Más te vale que fuera antes de conocerme!

Y - [Agitando los manos alrededor del exiguo espacio entre ella y el pecho ajeno, sin saber decidirse por intentar justificarse con el gesto, apaciguarlo o interponer entre ambos un mínimo de separación para el espacio personal] L-l-la mayor parte... ¡no me fulmines con esos ojos verdes, hice las cosas bien! ¡Quise hacerlas bien! ¡Me divorcié de él justo antes de hacerte aparecer en este mi Otaku Hen!

Fenris - ¿Cuándo pensabas contármelo? ¿¡Cuándo?!

Y - Af, le pedí a Yui que te hiciera un resumen para que no estuvieras tan perdido, pero no contaba con que yo misma encarnaría al filtro de censura y lo leería antes...

Yui - [Apareciendo oportunamente, con el cansancio dibujado en el gesto (no sin cierto deje de satisfacción) y el peso de un tonel de mapas, disfraces y un compás reflejado en la postura y visible en las manos] Tenía que intentarlo, sensei.

Fenris - ¿¡Y este quién es?!

Y - ¡Mi hermano! ¿No te acuerdas de él?

Yui - [Ojos en blanco]

Aoi - [Entrando a trompicones ataviado con ropa de abrigo azul, oro, barba, rizos y bigotes dorados] Ama, ¡el regio Aoi hace mucho que está preparado! Y esta preparación pesa, así que...

Fenris - ¿Y este?

Y - ¡Gaspar!

Fenris - Te ha llamado "ama"...

Y - ¿No te llamo yo dueño mío, amo de mi raciocinio, propietario de las cenizas en las que me convierten las abrasadoras llamas en las que ardo cada día y cada noche con solo verte?

Kao - [Es un camello] ¿Qué hace Yukino-san contra la pared?

Fenris - [Mirada contundentemente significativa]

Y - [¿Y esta?] Erm...

Yui y Aoi - [Miradita]

Y - Esta es una bruja. Una bruja apóstata que se convierte en animales. [Arriba las cejas] Fenris, ¿qué harías tú con esta bruja?

Inciso

Y - Por supuesto, su respuesta no fue otra que asirla por las crines y desaparecer por la puerta arrastrando a una desconcertada Kao que se debatía, que lo mordía, que insistía en gastarme el nombre. Al principio se me encogió el alma con tamaña escena de brutalidad animal, pero cuando se convirtió de nuevo en una mujer me tranquilicé y pasé, por un microscópico segundo, a preocuparme por que la mentada fuera capaz de oponer resistencia o incluso por que lograra hacerle frente y se transformara en una contrincante a tener en cuenta, ya que es venenosa como ella sola.

Dichas consideraciones se desvanecieron como se esfuma el humo en una habitación ventilada en el microsegundo justo en el que atisbé el fulgor incandescente de los tatuajes del elfo de mis Navidades presentes reluciendo en todo su esplendor, mientras la puerta se cerraba parsimoniosamente, chirriante. A esa puerta le hace falta urgente un poco de aceite. Yo asomé mi expectante órgano visual a la exasperantemente angosta rendija abierta y observé... y escuché...

Los gritos, los alaridos, el crujido de nuestros muebles haciéndose astillas, el movimiento de las patas de la mesa, el ruido de la tela desgarrándose en pedazos, el rechinar de los dientes, de los huesos, ninguno de esos sonidos consiguió arrancarme del fascinante éxtasis de contemplar cada grácil actividad del varonil, vibrante, flexible cuerpo moreno de ese hombre. Hombre con todas las letras. Clavé las uñas en la madera de la puerta, arañándola al desplazar la mano en círculos que no demostraban en absoluto mi interno vaivén, sintiéndome celosa y anhelante de semejante violencia artística...

Yui - Sensei, que estaba presente.

Y - ¿Tú no querías una explicación larga y detallada para ti y para los lectores? Pues apechuga con las consecuencias de tu deseo concedido: soy la narradora.

Yui - ¡Yo no quería...!

Fin del inciso

Yui - [Resignación suma] ¿Te lo puedes dejar de comer con los ojos un ratito?

Y - ¿Has visto? [Separándose a regañadientes de la puerta] Fenris es tan servicial. ♥

Aoi - ¡Ku! ¡Sin duda, como que es un...! [¡PLAF!]

Yui - [Bofetón en la boca]

Aoi - [¡Qué dolor!] ¡Impío ras...!

Y - ¿Un qué? =_=

Aoi - Un esclavo. [¡PATAPLAF!] ¡Aaaagh! ¡La gloriosa cara del mágico Aoi...!

Y - ¡Fenris es un hombre libre!

Aoi - ¿Estando en tus garras? ¡Ama, a veces el gran Aoi tiene que soportarte mucho! [Corre a examinarse el glorioso rostro en un espejo]

Yui - [Suspira] ¿No tenemos prisa?

Y - ¡Uy, sí, mira qué día es! Hace dos años conocimos a Papá Noel en fatídicas circunstancias, como no podía ser de otra forma con un producto yanqui. El año pasado tuvimos el honor de codearnos con sus majestades los reyes magos (que Fenris no debe conocer bajo ningún concepto). Este año ¡nosotros seremos a los que valga la pena conocer!

Aoi - [Vitorea la causa] ¡Sí, el gran Aoi robará la Navidad!

Y - ¡No, bruto!

Aoi - Si el ama es tan susceptible el imperial Aoi te concederá la innecesaria corrección teniendo en consideración que sin mi figura cualquier plan se iría a pique solo para apaciguarte: ¡robaremos la Navidad!

Yui - ¿"Imperial"? ¿Qué eres, turrón?

Y - Aaaf, supongo que no se le puede pedir más. ¿Están los Noeles en el jardín ya? ¿Y Nánana?

Yui - Sí y sí. Pero continúo sin saber... [¡PLAF!]

Aoi - [Venganza bucal] ¡El soberano Aoi desconoce qué inquieta timidez te seguirá atenazando para escoger a un travestido por encima de mi poderosamente acogedora compañía!

Y - [Lástima que Nánana no lo haya oído] Sinceramente, la he escogido por el simple hecho de que vosotros aparecéis demasiado y en un Especial han de aparecer, por lo menos, la mayor parte de los personajes originales de este mi Otaku Hen, así como mis acosados y algún que otro invitado especial.

Yui - [Labios considerablemente hinchados] Entonces...

Y - ¡Entonces vosotros partiréis de inmediato con un tercio de la horda que he adquirido ¡legalmente! y de oferta, muy muy rápido cada uno a la posición que os marque la cruz en cada mapa! ¡Vamos a repartir ilusiones!

Yui - ¿Para ti?

Y - Para mí~☆.

1ª parada

¡Las cosas se pusieron turbias!

Y - [Tiritando] ¿No podemos pelearnos siquiera en el recibidor?

Sebastian - [Colocando el contenido de la bandeja que sostiene sobre una mesilla, consistente en una humeante tetera y nueve tazas de porcelana] Lamentablemente para usted, my lady, como mayordomo de la familia Phantomhive, ¿cómo podría consentirle arruinar las alfombras una vez más?

Y - ¡Me moriré de frío!

Sebastian - El barro de sus botas y lo complicado de erradicar del terciopelo los fluidos vitales que verterá sin duda merecen con creces que lo comprobemos. [Sonríe]

Y - ¡Sádico...!

Nánana - [Abrigada y calentita] ¡Oh! Debe de ser la primera vez que oigo esa palabra pronunciarse de forma despectiva en tus labios.

Y - ¡Él es el único sádico que no me gusta!

Sebastian - [La sonrisa continúa] Es un honor~.

Nánana - [La suya es sempiterna] ¿Y yo?

Y - Tú eres sencillamente una vaga redomada carente de energía para todo lo que requiera el más nimio esfuerzo físico, ¡pero tampoco te soporto ahora mismo! ¡Hay que tener una desfachatez enorme para permanecer ahí abrigada con seis mantas y bien atendida en el porche, bebiendo chocolate caliente junto a la estufa de brasas y ocho Noeles mientras yo me congelo de frío en este fastuoso jardín escarchado por la insurrección de uno solo!

Noel Sublevado - No jo, jo, jo...

Y - ¡Me da igual que los duendecillos te hayan dicho que el original paga mejor y es mejor persona, cabeza de chorlito, eres un sedicioso!

Sebastian - La desfachatez recaería sobre este humilde mayordomo si permitiera que una de sus pocas amistades femeninas pereciera en tierras de Bocchan por la gélida temperatura ambiente.

Y - Te quedas sin tacones este año. =_=

Sebastian - ¿De veras ha consumido sus energías en tan desmedido trayecto con su propia y recién adquirida hueste con el único motivo de presentarme su característico respeto?

NS - [Ataca]

Y - [Esquiva] ¡Sí!

Sebastian - Cada día que pasa me sorprende más usted, lady Yuki.

NS - [Vuelve a atacar]

Y - [Vuelve a esquivar] Uh... bueno...

Sebastian - [Espléndida sonrisa] ¿Sí?

NS - [Aproximándose a zancadas]

Y - [Retrocede hasta el borde del estanque a la par que desvía la mirada] En realidad...

Sebastian - Usted dirá.

Y - Tú... [Clava esa mirada imprudentemente en la hierba helada que pisa] ¿Sabes algo... de él?

Sebastian - Carezco de conocimientos al respecto.

NS - [Ataca por enésima vez]

Y - [Se agacha] ¡Tch!

NS - [Tropieza]

Y - [Patada trasera]

NS - [¡Plash!]

Y - ... [Contempla su obra]

Cuadrilla de Noeles - [Cuchichean. Y no es un cuchicheo positivo]

Y - [Abandona la contemplación, vuelve al porche tosiendo y le arrebata la taza humeante a Nánana. Echa un trago. Hay confianza] ¿Tú crees que mi popularidad bajará en picado por haberme colado a gatas entre las fornidas piernas de un Papá Noel y acto seguido, antes de que pudiera darme otra cosa que la espalda, arrojarlo de una patada al agua helada del estanque... en legítima defensa?

Noeles - [Cuchicheo furibundo]

Nánana - Mm, creo que sería más acertado concluir que has provocado un mal mayor.

Sebastian - Esa es, lady Yuki, su mayor virtud.

Y - [Pasos atrás] Eso solo lo dices porque te corroe la amargura de haberte quedado sin botas por tu mal comportamiento. =^=

Sebastian - [Tic en ceja] Mucho me temo que mi comportamiento no se puede comparar al de my lady.

Y - Incluso así, ¡te deseo una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo a ti y a tu dueño! [Alejándose a pasos acelerados con un adiós zarandeándole la mano]

Nánana - ¡Ah! [La dejan atrás]

2ª parada

Creía poder manejarlo...

Reina de Vivas - Incluso al considerar que se trata de ti, semejante agasajo rebasa tanto la fantasía como la capacidad de insolencia humana.

Y - Tanto la realeza como la nobleza a la que la primera pisotea con sus tacones púrpura no sabe apreciar un regalo original: tal es el caso de mi mancha. [Modo príncipe (ensangrentado) ¡on!] ¡Oh, alteza! ¿Acaso no es mi fabulosa fantasía la que logra que su majestad la reina soporte que esta cabeza y el cuello que la sujeta mantengan su vínculo solo quebrantable por el hacha del verdugo al que tan buen salario sufraga?

Reina - [Oculta medio rostro en el aleteo de su abanico navideño] Es indiscutible que ni una "mancha" ni un cadáver sin féretro más en el laberinto vegetal de nos no es un regalo, hasta para una plebeya de baja ralea como tú.

Y - No es un cadáver cualquiera: ¡es Papá Noel! Un Santa que todavía respira solo bajo tus designios, ¡oh, soberana! Un anciano que derramará su sangre cuanto dure el invierno en tu reino para decorarlo con el blanco y el rojo que son propios de fechas tan señalas como las que vives en este instante.

Es sangre. Sangre mezclada, sangre que florece en la blancura de tus laberínticos jardines como mi admiración hacia tu eterno esplendor para derretir la nieve cuyo resplandor ciega tan bellas pupilas y llenarlas de una belleza que aspira acercarse a la que tú, mi reina, ostentas en cuerpo y alma. [Le besa la mano]

Reina - ¡Jumf! [Sonrisilla que rápidamente cubre con el abanico a medio cerrar] Puedes entrar. Nos es que nos importe que te resfríes, sencillamente queremos más decoración en nuestras alfombras.

Y - Todo adorno queda eclipsado por... [Observa detenidamente cómo el contoneo de las reales faldas desaparecen por la puerta de palacio. Modo principesco (ensangrentado) ¡off!] ¡Uf!

Ace de Corazones - ¡Ja, ja, ja! [Emerge de entre uno de los arbustos, rebosante de nieve] ¿Para mí también has matado a alguien?

Y - ¡Payaso! [Frotándose el labio con el gorro rojo, cada vez más oscuro] Obviamente estaba improvisando. Bastante difícil ha sido ya encontrar la salida del laberinto como para acordarme de recuperar los regalos correspondientes.

Ace de ♥² - ¡Le has dado mi regalo a alguien!

Y - ¡Que se lo queden! Lo único que me preocupa es haber despistado a la horda noelera entre columna y columna de arbustos y sobrevivir a una velada con tu reina. Quién iba a pensar que estarían en tan buena forma para trabajar una vez al año... ¿Pero adónde vas?

Ace - [Se adentra en el laberinto] ¡A por lo que es mío!

Y - Si ese es tu deseo en este Especial anual... [Entra en palacio] Ahh, qué calorcillo tan reconfortante.

Sombra de Sombrero - Podrías disfrutar de una buena temperatura permanente si te comportaras.

Y - Y qué sensación de alivio tan efímera.

SS - ¿No guardas alguna excusa bajo la manga que puedas utilizar conmigo, señorita?

Y - A ti no tengo por qué mentirte como a tu hermana, como tampoco tengo la obligación de ser considerada.

SS - He de suponer que dicha consideración en hibernación no ha reparado en mí al llevar a cabo las compras propias de las fiestas, ¿no es así?

Y - ¡No, no es así!

SS - [Sorprendido] ¿Lo niegas?

Y - ¡Exactamente! Te he traído un regalo. [Extrae un pequeño objeto cuyo envoltorio no deja mucho a la imaginación del enorme bolsillo del abrigo] Es el único que he querido salvar.

SS - [Lo desenvuelve nada más rozarlo con los dedos, desgarrando el papel torpemente] ¿Una tetera?

Y - Lo mejor está en el interior... [Mirándolo a los ojos] Echa un vistazo.

SS - [Destapa la tapa] Té negro...

Y - Puede que no sea la tetera más elegante de tu colección ni el té más refinado para tu paladar, pero mi mente únicamente se colmó de ti cuando la obtuve. [Hundiéndose en esos ojos. Parpadea] ¿No te sientes conmovido?

SS - Como buen marido de esta mala mujer, la intuición debería impulsarme a sopesar cuan envenenado es cualquier obsequio tuyo.

Y - ¿Y lo hace?

SS - En absoluto.

2º inciso

Yui - ¿Y debió hacerlo?

Y - Sí. A los veinte minutos que tardó el primer criado al que el sombrerero interceptó, ordenó hervir el té con "¡Tú! ¡Encárgate de esto!" y sorbió la taza, mi té negro lo envolvió en un profundo y quizá maravilloso sueño. Me vi reflejada en aquel azabache de las pupilas que son el espejo del alma. Vi cómo me veía. Me contempló con los ojos de quien observa a una buena chica, pletórico de orgullo y alegría para consigo mismo, justo antes de perderse apaciblemente entre los almohadones del sofá que compartíamos. 

No creo que sospechase ni un solo segundo, ni tan solo cuando se le cerraron los párpados con soporífera pesadez. Si le hubiese entregado una botella de vino, sin duda podría haberlo hecho, ¿pero cómo recelar de unas bolsitas de té? Se suponía que no era lo que se dice ducha en venenos.

Yui - Ay, Yuki-sen, qué mala eres.

Y - ¡Y qué pérfida y qué vil! No hay que olvidar que por mucho que esta vez no me haya atravesado el cuerpo con las balas de su pistola, eso no significa que no fuera a hacerlo en un futuro inmediato. Si bien fue premeditado, era absolutamente preciso que lo dejara fuera de combate, bastante tenía con la horda sublevada de las navidades como para añadirme obstáculos.

Yui - ¿Tú también bebiste? ¿Fue entonces cuando te raptaron?

Y - ¡Oh, cuánta esperanza! Aún queda un trecho para llegar a eso. Lo primero que hice fue registrar al inconsciente hasta encontrar el reloj de bolsillo en el que guardaba un espejo y comunicarme con Alicia. Le deseé una feliz Navidad, luego me cambié las medias rasgadas, me abrigué bien abrigada y volví al laberinto, donde encontré...

Yui - [Frustrado] Sensei, ¿no podrías simplemente saltar a la parte en que...?

Y - ¡No!

Fin del 2º inciso

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Horda maniatada - Jo... jo, jo...

Y - [Estremecimiento] ¿Realmente te parece buena idea atarlos al trineo como si fueran renos?

Ace - ¡Te temes lo peor!

Y - [Consternada] ¡No irás a usar ese látigo!

Ace - ¡Iremos más rápido!

Y - ... [Se encoge de hombros] ¡Bueno...! [Y se sube con una sonrisa]

3ª parada

Pero la cosa pasó de castaño oscuro.

Y - [Jadeando atropelladamente] ¡Hhh! [Capta una puerta abierta]

Yukimi - ¡Pequeña acosadora, entra, rápido!

Y - ¡Ya estoy corriendo hacia ti!

Yukimi - ¡Y yo ya estoy cerrando!

Y - [Salta]

Yukimi - [Aparta ese cuerpo que obstruye con el pie y cierra de un portazo, echa el pestillo, pone una silla en el pomo y baja hasta la mirilla] No tenemos una sola Navidad hogareña, ¿eh, chiquitina?

Ace - [Que ya estaba dentro y otea el exterior a través de la cortina de las ventanas] ¡Me imaginaba este resultado!

Y - La verdad es que yo también, pero la idea de un trineo tirado por papá noeles era irresistible. ==··· [Sintiéndolo mucho] Lo siento, suegro, no he podido traeros ningún detalle...

Yukimi - [Alarmado por el ataque indiscriminado a su preciosa y endeble portezuela] No te preocupes por eso. [La ayuda a levantarse]

Nánana - Ya se los he entregado yo.

Y - ¡Nánana!

Nánana - ¡Hola, hola! [Sonrisa tirante] ¿Cuántas Navidades harán falta para acostumbrar los oídos a tu arte nombramentístico...?

Yukimi - Llegó hará un par de horas diciendo que erais amiguitas.

Y - ¿Yukimi? ¿Estás... colorado? ¿Te ha quemado la piel el viento frío? No, la estás mirando a ella, luego durante el tiempo que lleva en vuestra compañía se ha comportado de forma vergonzosa o... o...

Nánana - ¡Oh! No podría comportarme indebidamente con un caballero que me ve como una mujer desde el primer vistazo~.

Y - [Abre los ojos en varios sentidos, así como la boca] ¡O...!

Yukimi - [Carraspea fuertemente] ¡Yoite está dentro!

Y - ¡Yoite~♥!

Yukimi - [Suspiro de puro alivio]

Yoite - ... [Se siente traicionado... y clautrofóbico entre brazos de fuerza nivel acosadora]

Y - ¡Yo también te deseo unas felices fiestas! Y quiero compensarte mi falta de regalos con un abrazo épico de siete minutos. ♪

Yoite - ¡...!

Ace - ¡Pero si no faltan!

Y - ¡Cállate! ¡No los he entregado personalmente!

Alicia - ¡El silencio es la virtud de los sabios!

Y - ¿Qué quieres decir con eso?

Alicia - ¡Ji, ji! ¿No hay que predicar con el ejemplo?

Yukimi y Nánana - [Mientras tanto, esos dos...]

Yukimi - A ti... quizá... ¿te gusta algún hombre?

Nánana - Ah, ¡muchos!

Yukimi - ¿¡M-muchos?!

Nánana - Sobre todo los amigos de la señorita cachorrita cuando se exhiben~. [Amplia sonrisa] ¿Quieres ver mis dibujos?

Yukimi - B-bu-bueno...

Y - ¡Te está preguntado si existe alguien en el mundo mundial a quien podría interesarte besar!

Nánana - ¡Uaaah~!

Ace - [Silba] ¡Ja, ja, ja!

Alicia - ¡Ji, ji! ¡Qué infantil!

Y - Me pone un poco de los nervios. Soy consciente que tras tantos años de encierro a duras penas consigue socializar, ¿pero por qué cree que se ha acercado a ella sigiloso y tímido, por qué no se ha percatado de que la ha dirigido a un lugar apartado, por qué no ha reparado en el histerismo de la frenética convulsión de sus manos?

Yukimi - ¡Pequeña acosadora, por Dios, céntrate en ese abrazo épico!

Yoite - . . . . . [Doble traición]

Nánana - Pues~, solo estoy interesada en dibujar la boca de las personas.

Yukimi - [Deprimido] Ah... eh...

Nánana - Desnúdate y dibujaré la tuya. [Ya tiene cuaderno y lápiz en ristre]

Yukimi - ¡Oh!

Y - Ah~, qué bonito es el amor y qué inesperado ha sido presenciar la gestación de uno ajeno... Y cómo pesa mi espalda de repente.

Y, Yoite y Ace, que se ha unido al abrazo - ¿Uh?/.../¡Ja, ja, ja!

Y - Ejemjem. Tres son multitud.

Ace - ¡Puedes dejar de abrazarlo cuando quieras!

Y - Me da miedo que lo abraces tú...

Yoite - Yuki...

Y - [Éxtasis acústico] Sí, yo también lo he notado. Ya no se oye un solo golpe en la puerta, ni en la ventana, ni en las paredes o el edificio. Voy a salir.

Yoite - ...

Y - [Quitando el pestillo y la silla. Se olvida de la mirilla] Claro que estoy segura, no te preocupes por mí~♥. Dejemos parcialmente solos a los tortolitos en potencia.

Yukimi - [Mudo y ruborizado agradecimiento]

Y - Salgo primero. [Abre la puerta, así como la boca y los ojos de par en par con la visión del exterior]

Ace - ¡Te oigo contener la respiración!

Y - Están todos muertos... o lo parecen. Desperdigados por todas partes, en el suelo, en los rincones, ¡en la chimenea vecina! ¿Cómo...? [¡POM!] Ah. ¡Ah! ¿¡Por qué me habéis cerrado la puerta?! ¡Dejadme, dejadme volver a entrar! [Siente un golpe seco próximo a la nuca. Da un traspiés, se lleva la mano al cuello, esta vuelve empapada. Hiperventila en el momento justo en el que una mano golpea la pared con su cabeza y la inmoviliza contra ella] ¡Mi... brazo! ¡Aghh...! [Abre un ojo con dificultad, pero solo ve algo que sobresale de una boca malévolamente sonriente] ¿Eso es... una jeringuilla?

Médico - Te lo advertí: pronto me olvidas.

Y - Ex... ¡Cariño...!

Y todo se volvió negro

Yui - ...

Y - ...

Yui - ...

Y - ¡No me habrás colgado!

Yui - Lo estoy procesando. =_=

Y - Date prisa, porque, si te digo la verdad...

No eres al primero al que llamo.

Y - ...y he perdido tanto tiempo que ahora apremia.

Yui - ¡No habrías perdido tanto si me hubieras hecho un resumen en lugar de inducirnos al estado comatoso del flashback! ¿¡A quién más has llamado?! ¿¡Quién te puede ayudar mejor que yo, que te asisto desde los albores de este tu Otaku Hen?!

Y - Y con fantástico resultado.

Yui - Ironías a parte.

Y - Pues a Ace, a Aoi, a Sebastian... le presté un móvil a Fenris, pero estoy prácticamente segura de que, si ha llegado a sonar, lo habrá despedazado. Resulta glorioso imaginárselo pisoteando algo mío.

Yui - ¿¡Esos ayudan mejor que yo?!

Y - Tienes demasiado afán de protagonismo. ¿Harás algo por mí?

Yui - ¡Lo que sea!

Y - ¿Puedes avisar a Fenris?

Yui - Jamás.

Y - ¡Yui!

Yui - ¿¡Cómo me pides eso?! ¡Piensa en mis sentimientos!

Y - ¡Muy bien, haz lo que quieras! Solo espero que con ello tus delicados tus delicados sentimientos dejen de envenenarme los oídos. [El teléfono sale disparado y se estrella contra la pared]

M - [Le ha dado una patada]

Lo que un día fue un móvil - [Pasa a mejor vida]

Y - [Casi puede oír el tuuut, tuuut, tuuut] Tu comportamiento conmigo y con la electrónica es inhumano...

M - Cosa que te gusta.

Y - ¡Me encanta! ¡Ah, este dolor, este magnífico tormento que son tus creativas demostraciones de amor, las echaba de menos! ¡Por favor, arrebátame esta felicidad, arráncamela de raíz, porque por una vez he querido hacer las cosas bien y eres tú quién me incita a lo contrario! ¡Eres tú mi única tentación, mi delirio! ¿Cómo voy a dejar de amarte si no dejas de martirizarme física y psíquicamente?

M - [Se acuclilla junto a ella con una pérfida sonrisa resplandeciendo en su bello rostro] No quiero que lo hagas.

Y - Eres un hombre tan cruel... ♥

¿¡No te he dicho que no me tientes?!

Y - ¡Ay, que ya estoy sangrando! No, no me cojas por la cintura, no me obligues a mirarte, no soy libre, no soy de piedra, adoro que me tengas asida por la nuca. ¿No has tenido suficiente con la violencia de antes? Has hecho mucho... Me derribaste, me sometiste, me partiste el brazo, me inyectaste una sustancia extraña, me arrastraste lejos del humano mundo y luego me vendaste las heridas que tú mismo me habías infligido.

M - No.

Y - Yo tampoco. Incluso ahora, mi mente se rebosa repleta del deseo de tocarte la cara, de pasear mi pulgar por tu mejilla, de rozarte el cuello con las uñas... son muchos años.

M - Rectificar es de sabios.

Y - Yo nunca he sido sabia. [Cierra los ojos]

¡Puerta voladora!

Y - [Otra cosa que se estrella contra la pared] O me interrumpen con Fenris o contigo: la cuestión es no ser feliz nunca. =_=

Fenris - [Aproximándose a zancadas a ese par de dos con cara de muy pocos amigos]

Y - ¡Fenris! [Hablando del rey de Roma]

Fenris - [Le cruza la cara]

Y - [Aturdida]

Fenris - [Acaricia la herida]

Y - [Temblorosa, lo mira de hito en hito...] Lo siento... [...y extiende los brazos]

Fenris - [La coge en brazos y se la lleva. Al llegar al hueco en el que desclavó puerta de los goznes, le dedica una ojeada iracunda al médico, ardiente como el fuego] Vuelve a intentarlo y te arranco el corazón, ¿me oyes?

Y - [Podría hacerlo. Literalmente]

M - [Ahí se queda, con gesto de contradictoria satisfacción] Je.

6 comentarios:

  1. Querida Yukino Daidogi:
    Vuestra entrada ha sido tan divertida como siempre, y me alegro por usted que su relación con Fenris esté prosperando.

    Disculpeme por no haber comentado antes, pero estaba muy ocupada comprando regalos para mis familiares, y luego muy ocupada visitandolos.

    Espera siga publicando sus divertidas entradas,
    Luzuria Baskerville

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    1. Es el primer comentario... QwQ
      ¡Me alegro muchísimo de que te haya gustado, no sabes cuán feliz me haces! Estaba preocupada, comenzaba a pensar que no me había salido bien, que era del montón, pasable... TwT

      ¿Sería mucha indiscreción preguntarte qué tal te han ido las Navidades, así como una falta de cortesía tutearte? Espero de todo corazón que te lo hayas pasado divinamente. ^w^

      ¡Ah! También espero que no te moleste que no te conteste al modo epistolar como antes. Si así lo prefieres, puedo contestar a todos tus comentarios de dicha forma, pero quería probar a contestarte de la forma habitual para conocer tus preferencias. XD

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    2. Estaré feliz con tan solo una palabra suya.

      Y gracias por preguntar.Las pasé muy bien.

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    3. Esa sola frase es una maravilla. T///T

      ¿Sí? ¡Me alegro mucho! XD

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  2. YUkino sempai, feliz navidad y año nuevo tambien!! como has estado yo.. bueno entre la navidad, i primo que queria que valla jugar con el, un dia en sierras, el calor que hay en la piesa y a la que le da todo el sol, ademas que la pintaron y por un tiempo no tuve internet, estuve tratando de bajarme dragon age origen pero el destino y mi diso duro no me dejan, y por ultimo y quizas las mas importante la pelicula de gintama, sin Gin-san aparece en alguna de tus proximas entradas dile que lo amo y que hubiera dejado que pirateen su pelicula asi habria llegado antes. Fue hermoso, tan hermoso como el momento en que fenris te vino a buscar de las manos del medico, la verdad nose si preocuparme por el, porq por un lado Fenris es mas fuerte, eso es lo q yo pienso pero que dices tu? y por otro el podria inyectarle una anectecia y hacerlo dormir. con respecto a tu regalo al sobrerer era demasiado obvio hasta yo dije algo no handa bien aqui. mmm Nanana y Yukimi, pobrecito yoite traicionado. No se si ya lo dije antes pero si no salvaste la navidad alguna vez no tuviste infancia.

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    1. ¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo para ti, Eve-kohai! Veo que te lo has pasado bien y que te me has adelantado, ¡jum, has visto la película antes que yo!

      ¿De veras te gustó? Qué bien. Estaba muy desmoralizada con esta entrada porque nadie me la comentaba, y pensaba... "¡es del montón!". QwQ
      Mmm, no sé qué decirte. Fenris tiene un gran nivel, pero mi exmarido tiene a su favor conocimientos médicos y unos brazos fuertes que se han mantenido como tales a base de propinarme tonfazos... ¡hum, preferiría que no se enfrentasen! Pero creo que es inevitable... XD [Y lo dice la autora... =w=lll]

      Uuuuh, ese "anda" con hache me está haciendo sangrar los ojos. XD
      ¡Por favor, Eve-kohai, ten un poco de compasión por esta filóloga y no hagas faltas graves como esa y la anestesia! Creo que tienes una inusitada vena malvada... ₪0₪

      Oh, ¡y yo que me esforcé tantísimo para disimularlo! XD [Mentira]
      ¿Crees que hacen buena pareja esos dos, Nánana y Yukimi? XD
      ¿Salvar? ¿Y robar? XD

      Eve-kohai, ¿recuerdas que una vez te aconsejé que pusieras espacios en tus comentarios? Bien... ¡ahora te lo suplico! TwT

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Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas