lunes, 6 de enero de 2014

Alluring Secret ~black vow~


A la par que me recupero de los Especiales de diciembre...

¡La primera entrada del año está dedicada a la petición de la aterradora comentadora Luzuria Baskerville, cuya cortés solicitud se ha ganado con creces la merecida atención de llevarla a cabo! Mi tendencia natural es satisfacer a mis adorados lectores, al fin y al cabo. ¿Veis como sirve de algo comentar, a parte de para evitar que me tire por esa ventana permanentemente a medio abrir? ¡Ah! ¿¡Qué lo hacéis por eso, deliberadamente?! Si ya sabía yo que la pantalla rezumaba malicia...

Bien, damas y posible minoría de caballeros, ¡hacía mucho, mucho tiempo que no publicaba una entrada de la Colección! ¿La echabais de menos? ¡Me figuraré que sí, dado que cuando finalmente llegó el feliz día en el que alguien me hizo una petición, esta fue la sección reclamada! Estoy algo desentrenada, pero me esforzaré por cumplir con las expectativas.

La canción que se analizara en esta ocasión versa sobre el pecado (¡sorpresa!) y el arrollador amor intenso, violento, impetuoso e inquebrantable por el que el enamorado es capaz de entregar hasta su vida, tema clásico donde los haya y, pese a todo, siempre interesante. Se trata de una conocidísima canción Vocaloid con años a cuestas que jamás habría pensado en descomponer y examinar de no ser por la petición de Luzuria-san. Sin embargo, puestos a ello, solo cabe preguntar: ¿hasta dónde serán capaces de llegar los angelicales protagonistas de la canción que nos ocupa?

¡Baste con esto como introducción! Respetando el suspense previo, ¡dentro canción y la facilidad que echaba tanto en falta facilitaros para verlo a lo grande si se quiere: Alluring Secret ~black vow~!

Alluring Secret
~black vow~

video
El pecado es siempre interesante... 
pero echo en falta algún que otro demonio. =^=

Tal y como se ha podido comprobar, en el mundo de Alluring Secret los ángeles tienen sexo. ¿Qué? ¿Qué es esta fría atmósfera que me acecha tras la pantalla? ¡No es un juego de palabras!

En este vídeo tan bien subtitulado cantado por Rin y Len Append cabe señalar la simbología y el cromatismo, los cuales se tratarán en la inminente interpretación, así como la naturaleza de la relación entre Rin y Len y las ilustraciones. ¡Dejemos de lado la sexualidad, que acabaré adelantando acontecimientos!

Como bien sabréis ya sea por experiencia o por la lectura de las entradas de esta sección, los gemelos suelen aparecer como hermanos, amantes con o sin lazos sanguíneos o como dos caras de la misma moneda, el reflejo doble de un mismo espejo. Evidentemente, en esta canción se ha optado por la tercera opción: son la misma persona. Y no solo eso. ¡Esto se expresa con un cambio de sexo mágico! 

Podría comentar el romanticismo que conlleva dicho ahora mismo... pero hay que contenerse, por lo que reservaré mis observaciones para más adelante. Más interesante es añadir a esta información introductoria la curiosidad que quizá algunos ya sospechéis sobre las ilustraciones. Sin duda habréis observado, queridos lectores míos, que los dibujos son extremadamente parecidos (por no decir idénticos) a muchas de las canciones que he comentado. ¡Efectivamente esto se debe a que están trazados por la misma mano artística de Suzunosuke! Que al parecer, como yo, siente predilección por los gemelos.

Dicho esto y sin más que agregar que esta canción puede, debe y ha de dividirse en tres cómodas partes como cómodos plazos a los que bautizaré como "actos" 1, 2 y 3, ¡dentro la interpretación!

¡Se abren los cielos!

El primer acto, ¡de la caída al nacimiento el amor no correspondido!, comprende el primer minuto con cuarenta y dos segundos. En él podemos observar la presentación de las protagonistas, la principal e indiscutible Rin, el ángel caído, y la humana Miku, que para variar es la desencadenante de todos los males de ¡todas las canciones! Pero no seamos tan duros con ella: sería como culpar a Eva por comerse inocentemente una manzana prohibida porque estaba prohibida o a Pandora por abrir la caja prohibida porque estaba prohibida y por la curiosidad matagatos.

La canción se inicia con cuatro frases del ángel que dan qué pensar: El ángel caído sin alas sucumbió al contrato con el demonio. En el pasado incluso se amaron: ella terminó con eso con sus manos. En principio, lo natural sería pensar que se refiere a sí misma, pero teniendo en cuenta que es una Rin alada quién lo canta, podría referirse a su amada y al futuro de la canción. A sus ojos esta sería el verdadero ángel de quien no se considera merecedora (como se puede deducir del incluso), mientras que ella se consideraría un demonio. El demonio que arrastró consigo a la mujer a la que idolatraba al pecado, cosa de la que únicamente podrá redimirse en el final. Al fin y al cabo, ¿qué es un demonio, si no un ángel caído?

Otra teoría factible sería pensar que las susodichas frases de los primeros trece segundos hacen referencia a los motivos que hicieron de Rin un ángel caído en la Tierra. Eso explicaría que cuando Miku la encontró fuese un ángel errante de corazón roto, ya que pese a haberse librado del Infierno al acabar con el contrato, Dios la habría echado del Paraíso por enamorarse de quién no debía y firmar contratos contraproducentes. Puesto que este tipo de canciones son circulares, por lo común me inclinaría por la primera suposición, pero incluso si tomara en cuenta la que acabo de escribir ahora tendría su circularidad: Rin repite los mismos errores.

Tras eso, Rin comienza a entonar la historia de cómo se conocieron ella y la dama de negro. ¡Érase un ángel errante y desamparado sin muy buena opinión de su persona! ¡Érase una doncella de cabello turquesa que se lo encontró abrazado a sí mismo en el suelo de un...! ¿Qué? ¿Un cementerio? La letra dice que vagaba por la ciudad... ¡Y decide adoptarlo como si de un gato callejero se tratase! Fue un acto de misericordia. ¡Fue amor a primera vista! Cosa que no es de extrañar, más aún en un momento en el que la pobre criatura se sentía y estaba tan vulnerable y expuesta al peligro (imaginaos que se la encuentra un circense).

El ángel y la dama de negro que se hizo cargo del susodicho y que muy probablemente tendrá la casa llena de animales abandonados (aunque quién puede culparla, yo habría hecho lo mismo) se hicieron muy amigas. Por supuesto, Rin no podía confesarse nada más enamorarse. Se habría quedado sin techo. Pero a medida que vivía con ella, la quiso más profundamente. La amistad que creía que era suficiente para contentarla dejó de serlo, decidió que para amarla como es debido únicamente podía destruirlo todo, es decir, poner en juego su amistad y romperla mil pedazos para conseguir un amor verdadero y romántico. Y la besó.

Lamentablemente Miku no era homosexual ni... ¿se puede considerar zoofílica, ya que son de especies distintas? Bien, no era ninguna de las dos cosas, o por lo menos se empeñó en demostrárselo buscándose un prometido que no había salido hasta entonces con el que casarse. ¡Pobre Rin! ¡Fue rechazada, como imaginaba! ¡Tuvo que presenciar cómo esa temeraria dama de negro contemplaba su vestido de novia con su presunto prometido (para que diera mala suerte)!

Lo que la llevó a abrir la Caja de Pandora, que contenía una pistola negra, y a dispararse. Resulta curiosa la forma de simbolizar estas cosas: el deseo oculto y pecaminoso es la manzana roja y sana que Rin esconde tras la espalda (hasta ahí normal), la forma de llevarlo a cabo, de cumplirlo, es abriendo la Caja de Pandora que contiene los males del mundo y el contrato demoníaco. Sacrificó su corazón puro, su entidad como ángel y su sexo por amor.

Con esto pasamos a la segunda parte, pero antes cabe señalar la vestimenta de ambas: Rin viste el blanco que le corresponde como ángel y Miku, el negro. Un negro constante. Incluso el vestido de novia que mira con el prometido es negro. Podría ser por mero contraste, pero no creo que se deba a eso ni a que se fuera a casar sin ser, ejem, casta y pura, ni a que sea gótica, sino más bien a que se trata de una prolepsis, un vaticinio del final. Miku viste de luto por adelantado.

¡El ángel sacrifica sus alas!

El segundo acto, ¡novia a la fuga y amor correspondido!, va del minuto 1:43 al 2:41. En él se despliega, con la aparición de Len como versión masculina y humanizada del ángel femenino, toda la pasión y la ardiente fugacidad del deseo concedido. ¡Un minuto intenso! Como no podía ser de otra forma con Len adulto de por medio.

La Iglesia estaba preparada, la novia engalanada, el insignificante prometido esperanzado... y apareció "él". Hay que admitir que esperó el momento más dramático. Se advierte en esta escena una serie de paralelismos muy bien enlazados con el principio del ángel. Ahora es la novia la que se enamora a primera vista, lo cual hace pensar que en realidad lo único que se interponía en el amor de Rin era el sexo, tal y como esta suponía, e incluso corrobora que esta boda era un acto de demostración desesperada de sus preferencias.

Ahora es la dama de negro la patética joven, porque se ha enamorado, exactamente de la misma manera. Dicen que los ojos son el espejo del alma... Ahora es ella quien alberga sentimientos prohibidos y quien comete actos de dudosa moral, quien traiciona al prometido (véase la mano del pobrecillo cuando Len se la lleva) y lo abandona todo. Aunque, sinceramente, comparado con lo que ha sacrificado Rin/Len, esto me sabe a poco.

El humano de negro (de nuevo la importancia del cromatismo, esta vez relacionado con la corrupción de la pureza mediante el contrato) raptó a la novia de rojo y negro y ¡consumó el matrimonio! Casi me empieza a dar pena el extra del prometido, quizá marido si tenemos en cuenta que hasta el juramento sagrado se rompe con el pecado. ¡Vaya, has tomado el lugar el esposo en su noche de bodas! No obstante, también cabe la posibilidad de que se refiera a la promesa de matrimonio. Es una posibilidad pequeña y menos dramática... pero es una posibilidad al fin y al cabo.

El fruto del Edén de Miku es una manzana roja y sana como la de Rin en el primer acto, el de Len es una manzana oscura y podrida. ¿Por qué? Porque ya ha catado el pecado, ante él ha sucumbido y por él se ha sacrificado. Además de que lo guarda desde hace más tiempo.

Una vez efectuado el disfrute carnal pasan los días del calendario con la felicidad ilimitada de unos recién casados. Olvidan el pasado. El que fue un ángel mima a su novia, aprovecha esos momentos como si se fueran a morir mañana, le regala un anillo echo a mano con una florecilla de jardín, hacen su propio juramento de amor eterno y ¡amor, amor, amor! La última frase es algo lujuriosa como todo el segundo acto, pero ¡amor, amor, amor! ¡Se quiere hundir y ahogar en el alma de su amada!

Podrían haber sido felices y comido perdices si la cosa hubiera acabado aquí, pero puesto que al parecer los finales felices no son interesantes, tendremos que pasar al tercer acto y al castigo. 눈^눈

¡Se abre el Infierno!

El tercer y último acto, ¡castigo semidivino!, se abre con el minuto 2:42 y cierra con el 4:16. Aparecen en él los celos de un Kaito angelical más que nada por sus alas, que encaja a la perfección con la figura del mejor amigo en el cielo (véase cómo juntan los puños), enamorado hasta las trancas ya fuera abiertamente o en secreto (a voces) de Rin y consumido por la ira y la envidia hacia la humana que se la arrebató. Sigue hundiéndose en la herida abierta...

Puede que bajase de las nubes despechado como él solo por voluntad propia o que Dios lo enviase para castigar a Rin/Len. De cualquiera de las dos formas, y conste que apuesto por la primera, decidió desquitarse con el objeto del deseo que incitó al pecado: la dama de negro. Si es que estaba literalmente a tiro y provocando con su despistada felicidad...

Y ahí la encontró, muerta y ensangrentada, su amante celestial. ¡Si es que no se la puede dejar sola! A partir de ese momento queda poco que comentar. El ángel había sacrificado sus alas, de modo que solo le quedaba pagar con su vida la de su amada y saciar con ello su traición hacia Dios y hacia la misma difunta incluso, pues técnicamente la había engañado y, sobre todo, la había tentado a pecar. Como un último adiós, se quitó el lazo que le sujetaba la coleta y desveló su identidad. No sé si se llega a convertir en su yo femenino o simplemente se quita la coleta, ya que solo se le ve la cara y la espalda antes de desaparecer. La espalda parece más pequeña, pero tampoco es que Len fuera un gigante...

Con este último acto de entrega total, de amor desinteresado e incondicional, rompe el contrato que lo ligaba con los infiernos y purga los pecados. A pesar de todo, es un final positivo, esperanzador: volverán a encontrarse, ya sea en el cielo o en otra vida.

Por otra parte y como otra curiosidad, quizá habríamos de preguntarnos si Miku realmente no había reconocido a Rin en Len. Es decir, incluso la persona más ciega del mundo tanto literal como figuradamente habría sospechado algo, no solo por el parecido físico, sino por las cicatrices que las alas le dejaron en la espalda. Y sin embargo da la impresión de que hasta ese solitario instante no se había dado cuenta.

¡Bien! Si rebobinamos al segundo acto, Len canta que tras borrar todos los trozos del pasado que nos unía... deja que me hunda... Esto indicaría, en tal caso, que Rin/Len se encargó de que ella no se percatase de cual era su auténtica identidad para que no se sintiera culpable. ¡Ese es un acto de entrega! El único egoísmo que podría achacársele es que quiso estar con ella bajo cualquier circunstancia y fueran cuales fuesen las consecuencia en lugar de renunciar.

Con esto doy por finalizado este largo pero exhaustivo análisis ¡e introduzco a los invitados de esta entrada que nos ocupa, los protagonistas indiscutibles, las estrellas de Géminis!

¡Los hermanos del reflejo en el espejo!

Len - ¡Rin! ¿¡Qué...?!

Rin - [Mueve los labios, abre la boca, no se oye nada]

Len - ¡MASTER!

Yukino - [En un sillón victoriano con muchas cortinas de fondo, con tapones en los oídos y un portátil en el regazo] Sí, sí, ¿quieres un helado?

Kaito - [Detrás] ¡Yo quiero~!

Y - Mm, has matado a Miku en esta canción... así que te lo has ganado. [Llave del congelador entregada]

Kaito - ¡Acabas de conquistar mi corazón...!

Y - ¿Oh?

Kaito - ¡...querido hela~do! [Marcha dando saltitos de cálido regocijo gélido]

Y - Ya decía yo. Len, ¿te importaría no clavarme esas amarillas uñas tuyas en la rodillas? ¡Muy considerado!

Len - ¿¡Qué hace mi hermana en un espejo?!

Y - Siempre a grito pelado... [Manos en las orejas, porque los tapones no bastan] ¿No sois la misma persona? ¡Pobre de mí, tenía que escoger entre uno de los dos! Oh, vamos, no llenes esos brillantes ojos con lágrimas de dicha, con lo varonil que estás en la versión de Alluring Secret...

Len - ¿Por qué tenía que ser yo...?

Y - Lo normal habría sido elegir a Rin, la heroína indiscutible, ¿verdad? [Relee la pantalla, cierra el portátil y lo deja en una mesa] Lamentablemente, la petición especificaba que tenía que acosarte. De modo que siéntate y vete preparando.

Len - [Se sienta a regañadientes, con mala cara]

Y - ¡Puedes estar orgulloso! ¡Los fans no te han dejado mal parado esta vez, por pecador que hayas sido! E incluso así... ¿te he comentado lo mucho que me satisface el pecado, chico malo?

Len - No, pero sé lo que me vas a decir...

Y - [Cruza las piernas]

Len - [Se tapa los oídos]

Y - [Coloca los brazos en el reposabrazos y lo mira fijamente, sonriente] En esta canción...

Len - [Tenso]

Y - ¡Eres una chica!

Len - ¡LALALALALALALALA!

¡Todos los Vocaloid pueden ser ángeles!
Y cualquier otra cosa...

4 comentarios:

  1. Querida Yukino Daidogi:
    Me alegro de que haya cumplido mi CORDIAL petición, me ha parecido ver un par de errores ortográficos, o como dicen mis maestros HORRORES, pero yo también he cometido muchos y los seguiré cometiendo, por lo que no soy nadie para juzgar.

    Me encanta la manera en la que indaga en las canciones, deja muy en claro que usted es un humano admirable y tiene grandes dotes de acosadora.

    Ahora que he comentado se que no se tirará por la ventana y podrá seguir publicando entradas.

    Espero ansiosamente su próxima entrada,
    Luzuria Baskerville

    Y recuerde que la estoy vigilando, MARINA~

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    1. ¿Errores ortográficos? ¿Dónde? Es raro que yo cometa ese tipo de errores. Σ눈ロ눈

      ¡Oh, zalamera! XD
      ¿Deduzco entonces que he cumplido las expectativas de Luzuria-sama? XD

      ¡Pues me lo estoy pensando, Luzuria, solo de pensar que he sido capaz de cometer alguna falta! ¡Yo nunca cometo faltas, menos aún después de repasar lo escrito! ≧ヘ≦;

      Y yo esperaré esperando ansiosamente tus comentarios al respecto. XD

      Jum, no sé si sentirme aterrorizada o sencillamente pensar que has leído las entradas correctas. XD

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  2. ¡¡DETENGAN MI BÚSQUEDA Y CAPTURA, QUE SIGO VIVA!!
    Te debo una disculpa (o tal vez no, pero si te la doy me sentiré mejor después de haber estado desaparecida de la faz de la tierra) Tal vez suene repetitivo, pero el pasar las fiestas año sí y año también en el pueblo de mi madre dificulta muchísimo la conexión a internet en vacaciones. Y si estás en medio de un campo perdido de la mano de Dios... poco puedes hacer.
    ¡Pero te he traído un regalito campestre para que me perdones!
    _(__) _ V
    '-e e -- '__,--.__)
    (o_o) )
    \ . /___. |
    | | | _)/_) /
    / /_ (/_(/_(

    Bueno, si el dibujo no se distorsiona al publicarlo, espero que te guste mi vaca, y si no lo ves bien...es garabato que intenta ser una vaca. Me parece recordar que una vez te prometí leche fresca, pero era más fácil regalarte una vaca virtual, así que...

    Bueno, voy a comentar la canción, porque me estoy yendo por las ramas otra vez.

    ...Lo he tenido que leer varias veces porque no encontraba el supuesto juego de palabras... mi inocencia es preocupante.

    ¡Sabía que los dibujos eran suyos! Ciertamente tiene predilección por los gemelos...y por las canciones trágicas. No me extraña, con el juego que da eso, ¡combinación explosiva!

    ¿Y ese vestido tan fúnebre no le habría traído mala suerte por sí solo?

    No te apenes, que los extras ni sienten ni padecen.

    ¡Lo importante es que había mucho, mucho amor! De verdad, unas tanto y otras tan poco.

    La culpa siempre es de Miku, que va provocando... si es que lo extraño es que no la hayan matado más veces.

    Siempre he pensado que se convierte en su yo femenino. Incluso aunque Miku no quisiera ver el parecido físico, en la noche de bodas debió de sospechar un poco, ¿no?
    ¡Incluso aunque le borre la memoria, un chico es un chico y tiene sus cosas de chico!

    ¿Helado en invierno? ¿Comes helados en INVIERNO?... ¿O tal vez los guardas por Kaito? Ohhh, que tierno...

    No sé por qué, pero me esperaba un final como ese...

    Bueno, Yuki-chan, espero que hayas pasado una feliz navidad y que tengas un próspero año nuevo lleno de comentarios y de ventanas cerradas. ¡Ah, y cuida de mi vaca!

    ¡Hasta otra, querida!

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    1. ¡Detengan las rotativas! ¡Ya no hace falta recuperar ningún cuerpo ni pagar recompensas! XD
      No hacía falta, me basta con volver a verte a ti y a tus señales de vida. XD
      ¿Una vaca? ¡No tengo leche gratis, muchas gracias! XD [Se pone el sombrero de paja de trabajo, se enfunda los guantes] ¡Ahora tengo trabajo y comercio por delante!

      Hay cosas más preocupantes en el mundo (susurros) y en ti. XD

      ¡Bueno, tenía que informar de ello igualmente! La verdad es que estos gemelos tienen más tragedias... XD

      La combinación del vestido fúnebre con el vestido de boda que ve su prometido sí que es una combinación explosiva de mala suerte. XD

      ¿Verdad que sí? ¡Esta endiablada Miku...! XD
      Preferiría que la mataran más a ella y menos a los gemelos, en concreto a Len, que me lo tienen torturado y masacrado al pobre... ¿sabes que hay una canción en la que Miku se mata a sí misma? ¡Suicidio! XD

      Bueno, las chicas no tienen cosas de chicos, ¡qué iba a sospechar! Se pensaba que era un hombre desconocido. XD

      Exacto... soy super tierna... no es porque sin helado se convierta en un psicópata, ¡qué va! XD

      Era de esperar, supongo. Odio ser predecible, pero era inevitable... TENÍA que hacerlo. XD

      ¡Lo mismo te deseo, así como requiero pasto para mi nueva vaca! XD
      ¡Hasta otra, estimada! XD

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Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas