domingo, 24 de junio de 2012

Ensoñación 10ª - Brindis

Yukino - Un poco más fuerte, Yui.

Yui - Pero te voy a hacer daño, Yuki-sen.

Y - ¿Quién se ha ofrecido a hacer esto saltando por los pasillos de puro contento?

Yui - [Recordando los "¡Yo, yooo!" de respuesta] Yo mismo...

Y - Pues aprieta. =^=

Yui - Pero te vas a sofocar, Yuki-sen...

Y - ¿Sabes? Esta pasada noche de San Juan, o más bien esta mañana, porque con tanto petardo cercano a bombas crispándome los nervios acústicos no me dormí hasta pasada la una de la madrugada, he tenido un sueño. Un sueño maravilloso. Un sueño que me premia por todo el sufrimiento tolerado esta noche terrible tan parecida a una guerra que me dejé convencer para ir a pasear un rato con Bestia Parda y Smille, pensando, ingenua de mí por tener en cuenta los relativamente tranquilos festejos de los años anteriores, que a estas alturas la gente se habría olvidado de San Juan.

He soñado con Yoite, ¡y aventuras! Solo puedo recordar retazos de las susodichas, pero lo memorable ha sido volver a soñar con él después de tanto tiempo. [Manos en las mejillas] ¡Qué vergüenza describir un sueño tan bueno! ¡Mejor incluso que aquel inolvidable despertar en el que sentí más que soñé la sensación de haber estado durmiendo a su lado! Dormía con él y alguien más, ¡quién sería! Debo de estar muy cansada, porque tras todas las aventuras que sueño suelo acabar durmiendo. Poco sola.

Casi puedo notar el efecto de sus esbeltos dedos, que encierran los míos, evocar su negro cabello, que el sueño esparce y desordena, y el delicado prodigio que constituye su rostro dormido y la adormecida mirada que me contempla, azul, aún presente en mi memoria. La hipnótica quietud. La palidez del cuello que mis uñas recorren sin rasgar. Luego, todo su busto. La sangre que corre por mis venas, latente. El sereno deseo. Quiero cuidarlo. Quiero protegerlo. Sin otro movimiento que el que produzco, sin sentir otra cosa que la calma más absoluta, habría podido permanecer en sueño para siempre, tal y como el título de esta sección.

Yui - [Acaba] ╥﹏╥

Y - Y ahora aléjate dos metros.

Yui - ¿¡Pero todavía estás enfadada?!

Y - ¡Mucho! ¡Me haces trabajar tanto para nada! ¡Castigo, castigado, Bello Durmiente de las farsas! Pero no es por eso que te lo pido.

Yui - ¿¡Y por qué me lo pides?! Yuki-sensei, ¡se supone que tu caballero de brillante armadura soy yo! No la adquirí para esto.

Y - ¡Pero si es de mi talla!

Yui - ¡Sí, pero...!

Y - ¡Hasta me has hecho lacitos!

Yui - ¿¡Y qué querías que hiciera con los cordones?!

Y - ¡Tan, tan fuertemente atados...!

Yui - [Al rincón] ¿De dónde has sacado la idea de ponértela? ╥^╥

Y - . . .

Inspiración divina.

Yui - ¿¡Por eso tienes la casa llena de muñequitos?! ¡Creía que los coleccionabas!

Y - [Tambaleándose, dando vueltas, hacia atrás, hacia delante: todo perfecto, todo chirría] ¿Qué tal estoy?

Yui - [Abrazado a sus rodillas] ¡Preciosa, Yuki-sen!

Y - Alguien con criterio.

Grupo Antiarmadura (formado por unos enfurruñados Aoi, SS y el espejo espejito mágico) - ¡Grrr!/¡Jumf!/[Se resquebraja]

Y - La palabra que estáis buscando es "inexpugnable". =w=*

Alicia - No me gusta.

Y - [Abotonando la falda] También he pensado en ti. =w=

Alicia - [La levanta] No es lo mismo.

Y - Es una armadura bastante ligera, también.

Sombra de Sombrero - ¿Y por qué no te mueves?

Y - Porque no puedo.

SS - Mi mujer no debería llevar algo que me impida...

Y - ¡Por fin estoy de vacaciones, por fin he acabado la temporada alta e infernal de exámenes finales comprimidos en una semana, por fin me han dado la gran mayoría de las notas! ¡Hay que celebrarlo!

Yui - ¿Y cómo, si no puedes ni dar dos pasos? ¡Ah! ¡Por eso hay tanta gente en la Ensoñación de hoy! Empezaba a pensar que era un Especial camuflado.

SS - ¿Acaso no es lo normal?

Y - [Ojos asesinos]

SS - [Cierra los propios] ¿Por qué te has indumentado de este modo?

Aoi - ¡El versado Aoi lo sabe! [Con grandes plumas en las manos]

Alicia - ¡Ji, ji! ¡Se te ve el plumero!

Y - ¡Sueltas pluma! [Pie aprisionado] Oh, no, espera... [¡PATAF!] ¡Levántame!

Aoi - Mi enrevesada ama echa tanto de menos las atenciones del incomparable Aoi que ha decidido ponerse una armadura de cuerpo entero a excepción de los pies.

Y - ¿¡Y las manos y la cabeza qué?!

Aoi - ¡Me las salto! [Cosquillas plumíferas]

Y - [Reprimiendo los sonidos]

Aoi - ¡No te contengas, mi atendidísima ama, el gran Aoi ha decidido concederte una gracia! ¡Por mucho que aprietes esas afortunadas manos tuyas, no podrás resistir mucho más el placer de que eres presa por las expertas técnicas del inimitable, adorado, venerado y amado...!

Sartenazo

Aoi - [Inconsciente]

Yui - [Ayudándola a incorporarse] Estoy harto de esta entrada... =_=

Y - ¡Ju! Pues no sabes lo que te espera.

Yui - [Atisbando el futuro] ¡No estoy harto! ¡No estoy nada harto!

Y - Estoy un poco molida. La semana pasada fui dos veces a pasear en bici con Bestia Parda, que haciendo honor a su nombre se comportó conmigo con gran consideración y dimos un paseo de dos horas el lunes y otro de hora y media el jueves. Estoy contenta de volver a usar la bicicleta y he descubierto parques y lugares para pasear muy placenteros, repletos de plantas que me recuerdan a Andalucía, así como lo cerca que está la playa, ¡pero caray!

A la mañana siguiente ¡podía moverme! Sin embargo...

Como se dice que hacer ejercicio quita las agujetas, cosa que comienzo a dudar pero prefiero pensar que esa fue la razón, tres días después de la primera salida mi amiga me sorprendió llamándome y convenciéndome de pronto para volver a salir. Me encontré a mí misma dándome prisa por prepararme e ir en su busca con la bici, cosa que se suponía que tenía que hacer ella, ¡pero tardaba tanto...!

Me la encontré por el camino. Esta Bestia Parda es increíble, nunca planea nada, ¡desconsiderada! Pero como no sé decirle que no, fuimos. A veces me da por pensar que me quiere a su lado por razones de hidratación (es un desastre, ni la botella de agua se prepara), o bien para poder hacer juegos de palabras malos con mi apellido. El primer día, cuando metí la bicicleta en el ascensor con todo mi esfuerzo, me dieron con la rueda en la cabeza. Y ella me espetó: "¡Qué ironía!" con esa mirada seria que nunca cambia antes de explotar en carcajadas. ¡Claro, porque yo soy Rueda!

Alicia - [Flotando a su alrededor] Mencionando tu verdadero apellido, ¡qué raro!

Y - Daños colaterales de tu existencia. Ejem, continuando, ¡ya que soy muy positiva, pensaré lo contrario! No obstante, ¡eso no es todo! Héctor se atrevió a hacerme cosquillas ¡y tuve que devolvérselas! Y antes de esa semana, fui al veterinario de mi perro, acompañando a mi señora madre para comprar el medicamento. ¡Oh, mi perro está bien, sencillamente siempre está pachucho de lo suyo! Lo cual hace que siempre lo tengamos bajo vigilancia. Es verdad eso que dicen, ¡los perros que padecen alguna enfermedad crónica viven más, porque siempre están más cuidados!

Yui - [Mano arriba] Yuki-sen, preveo que esto va para largo, ¡propongo un resumen!

Y - En resumen: solo pido un poco de tranquilidad física, ¡un poquito!

Yui - ¡Eso es muy corto! [¡Extremista!]

Y - ¡Un poquito! [Pon] ¿"Pon"? ¿Cómo que "pon"?

Nada. Ni pidiéndolo por favor.

Ace de Corazones - ¡Ja, ja, ja! ¿Qué llevas puesto?

Y - ¡Ja, ja, ja; yo! ¡Ahora no podrás hacerme daño, con esta armadura no podrás tocarme un pelo, no podrás...!

Ace de ♥² - [Bofetón]

Y - ⊙/-⊙

Ace - ¡Ja, ja, ja! ¡Te he cruzado la cara!

Y - [Roja de ¿furia? ¿Vergüenza? ¡Apretando puños!]

Ace - ¡Tanta protección, tanta protección...!

Y - Yui, dame el casco. =/-=

Yui - ¡No, el casco no te lo doy!

Y - ¡Yui!

Yui - ¡Nos estabas contando las razones por las que fuiste al veterinario!

Y - Ah, oh. Las razones por las que en aquella ocasión fui a la clínica son... ¡envidia! Pluralizada.

Yui - [Distracción realizada con éxito] ¡Bien! ¡Sigue, sigue, Yuki-sen!

Y - Mientras paseaba a mi perro con mi progenitora, cosa fuera de lo ordinario (siempre voy sola, ¡se nota que ese día teníamos fiesta!), divisé pelo de gato en la camisa de la misma. Que resultó ser del gato de la veterinaria. ¡Eso no podía ser! ¡Hacía más de un año que no tocaba a ningún gato! ¿¡Por qué ella sí y yo no?! ¡Conque la veterinaria tiene un gato y un Pomerania de mascota! ¡Un Pomerania! ¡Me encantan los Pomerania! ¡QUIERO mimar a un Pomerania! De modo que, ante el riego mayor de que me entrara más emoción explosiva que tales celos... ligeros que provienen de mi amor al mundo animal, lo más prudente era confesarme la procedencia de tanto pelo suelto. Reconstrucción de los hechos:

Servidora - ¡Yo también quiero!

Su señora madre - Bueno. ¿Me acompañas al veterinario?

Servidora - ¡Síiii!

Al final no pude disfrutar del Pomerania, porque no estaba, ni tampoco mucho del gato, aunque llegó a asentarse temporalmente en mi regazo y, a juzgar por su comportamiento cuando dejé de hacerlo porque pensaba que me rechazaba (vino a mí), le gustaba que le persiguiera. Y me llenó de pelo. Debía de estar cambiando el pelaje. Pero no es lo mismo, definitivamente prefiero a los perros. Conecto mucho mejor con ellos, me gusta que me demuestren que les gusta lo que les hago con esa vivaracha animación suya transmitida mediante todo su cuerpo. Y digo esto porque justo después de salir de la clínica, volviendo para casa, pude comprobarlo.

Estábamos volviendo a casa cuando una preciosidad de cachorro de nueve meses tipo boxer marrón oscuro y atigrado más grande que yo...

Ace - ¡Cosa fácil!

Y - ...entró en mi campo de visión. =_=

Nos cruzamos. Yo me giré. Y él se giró. Y yo le miré. Y él me miró. Con una boca abierta tan semejante a una sonrisa que me hizo pensar que realmente me sonreía. Me emocioné. La lengua fuera, pues debía de tener un calor considerable. Y yo supe lo que pensaba y él sabía lo que yo quería, y en ese instante mágico cuya duración de fragmento de segundo en los recuerdos pasa a cámara lenta se me echó encima. Ni mi madre ni los dueños del perro supieron qué pasó (por lo que luego tuve que describírselo gozosa a la primera). En un momento su fuerza colosal ya estaba encima de mí.

Y él ¡entregado! Y yo ¡entregada! ¡Qué conexión! ¡Qué genial sincronización que me lleva a los años mozos de mi tierna infancia, difíciles de recordar entre otras cosas porque tenía cuatro, cinco, seis años; cuando se me concedió el mote de "La Amansadora de Perros" (porque perro grande que veía, perro al que me lanzaba a abrazar ladrara o aullara. El cual, lógicamente, entre lo pequeña que era y que no podía escapar [¡a saber lo que les rondaría por la cabeza!], siempre se calmaba)! Así como también evoqué a la apodada "mi pareja de baile", que era un perro que cada vez que me veía se levantaba y ponía sus patas sobre mis hombros. Y ahí estábamos, cara a cara. Daba un pasito para delante, y él un pasito para atrás. Daba uno para atrás y él uno hacia delante. ¡Aif!

Pero volviendo al cachorro de nueve meses más grande que yo que tanto llenó de dicha mi corazón aquel bendito día, cada vez se estaba emocionando más. Antes de seguir, debo aclarar que llevaba una correa de busto que lo sujetaba por ¡sorpresa! el busto, lo más normal del mundo teniendo en cuenta el vigor de que hacía uso. Bien. Se volvió a lanzar sobre mí, pero la susodicha correa no era lo suficientemente larga y quedó suspendido en el aire un segundo antes de ser impulsado para atrás. ¡CACHIC! ¡PATAMPAF! ¡CATUM! Servidora, con los brazos extendidos hacia él y las rodillas flexionadas ¡¡OOOHHHHGHHHD!! ¡Cayó de espaldas! Acto seguido, se levantó como si no hubiera pasado nada y, luego de que lo acariciara por todas partes como buena masajista de canes que soy para resarcirlo del disgusto, se fue con sus amos mientras uno de ellos me decía "¡Está divinamente!". Como si nada.

Al volver a casa admiré de nuevo la belleza sin par de mi cocker americano, tan hermoso, tan suave y tan reconfortante para el alma y el tacto~♥.

Yui - ¡Yo te daré algo reconfortante, Yuki-sen! ¡Un postre especial de celebración!

Y - ¿Y qué celebramos? ¿Mi Santo, mis notas, mis vacaiones, el fin de los exámenes y el inicio de la libertad...?

Aoi - ¡El gran Aoi tiene algo mejor!

Yui y Aoi - [Corriendo a la cocina, no sin antes lanzarse desafíos visuales el uno al otro]

Y - ¿Acabo de ver un relámpago de fondo entre estos dos?

Yui y Aoi - [Volviendo de la cocina a la velocidad del sonido, estrellando los platos sobre la mesa (Yui limpiando y recomponiendo el desastre) y volviéndolos a colocar, ahora con esmerado cuidado (Aoi no)] ¿¡Quién es el mejor!?

Difícil elección.

Y - ¡Mm, no teníais por qué molestaros!

Yui y Aoi - [Uno a cada lado] ¡Sí teníamos!

Aoi - [A su oreja derecha, inclinado sobre su hombro] Aunque al gran Aoi le baste con su presencia para complacer al ama hasta el tuétano de los huesos, no está de más que compruebes... [Le aparta el cabello] ...lo venturosa que eres por congraciarte con mi benevolente grandeza una vez más, ama, ¡concediéndote la realización material de tus plegarias por la noche!

Y - [Cosquilleo en el cuello] No insistas, Aoi, ¡ni te rezo ni te rezaré nunca!

Aoi - ¡Cuánto bien te hiciste a ti misma al convertirte, mi ama, bienaventurada de ti...!

Yui - [Oreja izquierda, inclinado sobre la silla] He batido cada huevo, frito cada tortita, colocado cada fresa y comprado cada palillo de corazón contigo en mi pensamiento, Yuki-sen, para demostrarte cuánto te quiero...

Aoi - ¡El ama se comerá lo que el gran Aoi ha tenido la suprema dignidad hacerle! Abre la boca, ama, di "¡aaaah!".

Yui - ¿¡Crees que Yuki-sensei puede tragarse eso y sobrevivir?! ¡Yuki-sen, di que el mío es el mejor y hazlo callar!

Aoi - ¡Ama!

Yui - ¡Yuki-sen!

Y - ¡E-estáis muy cerca!

Aoi - ¡Abre la boca!

Yui - ¡Ciérrala!

Alicia - ¡Ji, ji! ¡Te manda cerrar la boca!

Y - De verdad que ahora no es el momento...

Aoi - No puedes elegir a otro que no sea tu siempre preferido Aoi, ¿no es así, ¡ama?!

Yui - Yuki-sen, elígeme a mí, ¡sobre todas las cosas!

Y - [Eso es artillería pesada] En realidad, estoy llena. Ayer fui al piso de Min, mi compañera de Erasmus china que el mes que viene vuelve a su país y seguramente no volveré a ver, mal que me pese, y degusté bastante comida china-china. Es decir, la comida que realmente comen los chinos y no la comida china pensada para europeos. Además, me enseñó a hacerla. Esencialmente se trataba de empanadillas de carne picada con pimiento, hervidas y sazonadas con salsa de soja y de ostra. Muy fáciles de preparar. Hablamos de muchas cosas, mayoritariamente de música asiática, y hubo un momento en el que mi anfitriona y su compañera de cuarto empezaron a hablar en chino. Entre "ña ña ña wao" me pareció escuchar "frío", lo que me recordó la sandía que habíamos comprado previamente, de modo que le pregunté: "Ah, sí. ¿Has metido la sandía en la nevera"?, a lo que siguieron risas y "¡Lo has entendido! ¡Entiendes chino!". No las saqué de su error.

¡Fue una despedida magnífica!

Yui - Espera, si fuiste adónde ella vive, ¿hiciste transbordo? [Impacto ocular] ¿Sola?

Y - ¡Por primera vez en mi vida! Todo el mundo estaba muy preocupado.

Ace - ¿Y te perdiste?

Y - Al principio creía que sí porque salí por una de las muchas salidas de la Estación de Sans, que es tan enorme, casi por instinto. Qué digo: completamente por instinto. Al salir vi muchos taxis y lo que me pareció un parque, lo cual indicaba que era el lugar donde habíamos quedado, pero como leí que la calle no tenía el mismo nombre me desesperé ¡un poquitín! y empecé a llamar a mi amiga y a dar vueltas. Tras dar la vuelta completa, esperarla, que me encontrara (no la reconocí hasta que estuvo bien cerca, qué gracia que le hizo) y que nos dirigiéramos a su piso, me di cuenta de que la salida por la que había salido era la correcta. ¡Ay, mi instinto infalible, si le hiciera caso...!

Ace - [Ríe]

Y - [Sudor. ¿¡Y los "ja, ja, jas"?!] Min insistía en que tenía que mentalizarme porque su casa estaba manga por hombro, pero a mí no me pareció para tanto. Aunque el baño sí que daba un poco de miedo. Era algo como esto:

Pero peor.

Y - No obstante, al ser dos chicas viviendo solas al mismo tiempo que estudian, sin mencionar que se encuentran en un país extranjero, no es de extrañar que se descuiden un poco.

Aoi - No nos distraigas más, ama, ¿cuánto vas a hacerme esperar para dejar claro que siempre escogerás al gran Aoi?

Yui - ¡Es verdad, Yuki-sen, tienes que elegir!

Y - ¡No!

Aoi - ¿¡Qué?!

Yui - ¿¡Cómo que no?!

Y - ¡Que no! ¡Que me niego! ¡Que rehúso!

Aoi y Yui - ¡No puedes hacer eso!

SS - ¿Te ayudo?

Y - [Mirando a uno, mirando a otros]

SS - [Mano ofrecida]

Y - ¡Mf! [La coge]

Un tiroteo de huida más tarde, en el césped, bajo una sombrilla...

Y - [Agotada]

SS - Deberías de quitarte eso.

Y - [Apoyada en sus rodillas] ¡No!

SS - Me pregunto cómo habrás conseguido casarte.

Y - ¡Ajá, admites que estoy casada, luego mi marido...!

SS - [Bebe] Un amante al que no has invitado siquiera a tu tardía celebración variada. Nada más.

Y - ...¿qué estás bebiendo?

SS - Un cóctel de amapola.

Me da la seguramente certera sensación de que estás bebiendo perfume.

SS - Sin alcohol. [Invita]

Y - [Acepta] Qué refinado.

SS - Mi mujer debe acostumbrarse a la distinción. Ha llegado a mis oídos que te ha ido bien en los exámenes.

Y - Ah, ¡sí! Estaba relativamente nerviosa, incluso tuve una pesadilla la víspera del control de Moderna (que curiosamente es el que mejor me ha ido, ¡no me lo esperaba, ya que el de Historia del Español era mucho más fácil! Claro que en este último descontaban más) en el que me dormía una hora y media, por lo que cuando llegaba apenas quedaba una hora de examen que entre unas cosas y otras se convertía en media. Y le suplicaba a la profesora: "¡por favor, déjeme hacer el control, por favor, porfa, porfa, poooorfa!", a lo que se negaba con un tajante: "¡No! ¡Llegas dos horas tarde!". Cuando me desperté eran las seis de la madrugada. El resto del sueño tenía mucho deje de videojuego mezclado con bicicletas.

Pero como ya nada podía hacerse salvo invocar a la suerte, cosa que hice poniéndome mis pendientes de la suerte, mi collar de la suerte (el llamador de ángeles), mi reloj de la suerte y mi anillo de siempre, dejé que fuera lo que Dios quisiera. Por ahora ha ido a pedir de boca, si bien todavía queda por conocer la nota de Hispanoamericanas. Escribí cinco páginas cuyo contenido mayoritario había memorizado en un discurso laaargo sobre el tema escogido, El Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias.

También he hecho las encuestas de los profesores. A casi todos les puse un diez. A todos menos a una, y es que estoy muy satisfecha con el profesorado. Especialmente con mi profesor de Hª del Español que tanto me ha enseñado, tanto he disfrutado y tanto nos había reiterado que las hiciéramos, que lo pusiéramos verde si queríamos pero que las hiciéramos, porque si no eso quería decir que los alumnos no iban a clase y le hacían un pequeño recorte a su salario que representaba una parte ínfima, pero ya bastantes tiene. Eso me hizo dudar sobre qué hacer respecto a mi profesora de Literatura Hispanoamericana, pero al final opté por desahogarme dándole una puntuación justa.

Ah, debo aclarar, por si no ha quedado lo suficientemente transparente, que ese ínfimo recorte no depende de si la puntuación general de sus alumnos es buena o mala, ya que el contenido solo compete al profesor evaluado que lo leerá el año que viene, sino de la realización en sí de la encuesta. Cosa natural si tenemos en cuenta que los alumnos pueden estar despechados (en mi caso tengo hartas razones, ciertamente no solo me ciega el subjetivismo). Si se hace la encuesta, eso quiere decir que los alumnos van a clase regularmente, y eso es lo que cuenta.

Le puse un cero en prácticamente todas las puntuaciones, e incluso rebasé el límite de caracteres permitidos en los comentarios, por lo que tuve que hacer un resumen. Que si falta continuamente, que si más que una clase lo que ella quiere y debería de dar es una tertulia, que si nos hizo hacer clase en la acera, ¡hay que ver!, que había faltado hasta a las últimas clases del curso, que si cómo es posible que tal incompetencia se dé en una universidad de prestigio como lo es esta... ¡Esto hizo muchísima gracia a mis amigas, en especial a mi compañera de Moderna! A Héctor no. Hum. Me hace sentir culpable. Sin embargo, luego sí que me sentí mal porque la mencionada última semana que faltó tuvo un accidente de autobús. Jamás había sido testigo de tal propensión a la desgracia. Pobrecilla, parece que le hayan echado un mal de ojo, o quizá sea gafe. [Ni se plantea de dónde ha sacado la información] Del acoso. [¡Anda!] Pero no tiene razón de ser si no lo hace uno mismo. =^=

SS - ¿Crees que delego?

Y - Lo sé. No eres la clase de hombre que perdería el tiempo haciendo lo que yo hago de corazón.

SS - Lo que cuenta es la información. Por ejemplo, la celebración de tu santo.

Y - Dices eso, pero quieres que te lo cuente, ¿verdad? ¡Qué maniobra! Pero sí. Lo haré de todas formas. El lunes pasado fue Santa Marina. Como cada año aprovechamos mi santo para matar dos pájaros de un tiro celebrando mis notas y felicitándome por dicho día con un premio, y dado que acabo de terminar mi primer curso universitario, ¡me han llenado de regalos! Chucherías, un vestido y zapatos nuevos (cuánta insistencia con la ropa, se nota que lo que me interesa es el material otaku. ¡Aunque me hace feliz!), pendientes y collar a juego y un monedero (por parte de mi hermano). Hasta me invitaron a un batido de vainilla en la terraza de una heladería. No me esperaba tal pompa, normalmente la cosa se limita a un regalo de cada uno de los tres integrantes de mi familia nuclear. Supongo que ha sido un año especial. Yo encantada de la vida, ¡me encantan las cosas bonitas!

También me compré mis primeros tacones. No pensaba hacerlo, y mi querida madre, que decidió regalármelos, jamás los habría elegido. Pero es que eran una monada. Marrones, no muy altos (medio dedo) y con una moña cerca de la punta que hacía de flor. Siempre me han gustado los zapatos de tacón. Son muy de princesa. [¡Infantil!] Pero nunca había querido ponérmelos ni adquirirlos antes porque deforman el pie y, sinceramente ¡modestia aparte!, tengo unos pies muy bonitos.

Aoi - [Jadeante] Preciosos.

Y - ¿¡Aoi?! ¡Tan pronto has llegado...! No deberías de decir eso.

Aoi - Deliciosos.

Y - Volvamos a lo primero.

Aoi - ¡Exquisitos!

Y - [Asustada] El caso es que ahora tengo estos tacones para las ocasiones especiales. Esto es importante en el desarrollo de los acontecimientos...

Por mi parte, ya que ¡un día es un día! invité a mis amigas de siempre; Smille, Bestia Parda y Tornillo, quien vuelve a tener novio; a ir al cine a ver la última película de Blancanieves y a cenar. ¡Pagaba yo! Así también celebrábamos nuestro primer curso y el fin de la Selectividad de Bestia Parda, que ha tenido que hacerla este año. ¡Ascendemos así a cuatro pájaros! Cuando se enteraron, Bestia Parda en seguida soltó: "¿Alguien ha dicho gratis? ¡Me apunto!". ¡Ja, ja! Me alegré de no tener que llevar a cuestas la cartera de nadie más que la mía ese día.

Me puse mis joyas y zapatos de tacón nuevos, esperanzada de que me dijeran que estaba alta.

Ace - ¡Hace falta mucho más que unos tacones para eso!

Y - ¿¡Y tú de donde sales?!

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Y - Sé muy bien lo que vais a pensar, por lo que lo diré ahora: adquirí los zapatos el sábado y me los fui poniendo un rato en casa hasta el lunes, para ir domándolos. No sirvió absolutamente de nada. Quizá el tiempo fue excesivo, puesto que salí de casa a las 17:15 y volví a las 22:30 a paso de palomo.

SS - Quiero ver esas joyas.

Y - ¿Vas a evaluarlas?

¡Mi regalo favorito!

SS - Aprobado. Sin embargo, mi deber como tu marido es darte algo mejor.

Y - ¡Llegas muy tarde! ¡Voy a seguir! A los diez minutos de andar con esos zapatos, vi el infierno. Quién me iba a decir a mí que eran un invento del diablo, ¡de Sebastian! ¡Seguro que fue Sebastian el artífice de semejante tormento! No daré detalles (como le gustaría a Bestia Parda, ¡morbosa!), pero sí diré que a la mañana siguiente hubo sangre de por medio y heridas simétricas.

Pude aguantar más o menos hasta llegar al cine y el descanso que supuso sentarme durante dos horas fue gloria bendita. Pero a la vuelta ya no podía ni caminar. Mis amigas hicieron de muletas humanas (Tornillo se fue por otro camino) y, entretanto se quejaban de lo lenta que iba, de que les estaba arrancando la piel de los brazos y de que romper cuatro brazos por dos piernas era de un déficit terrible, iban turnándose el lado derecho por la segunda y tercera razón. Despacito, despacito, íbamos avanzando. Para complacerlas e ir más deprisa, así como para que no nos atropellaran, comencé a andar como lo haría un cruce de pato y palomo. No paraban de reírse. No me cabe duda de que dimos un buen espectáculo a los transeúntes y conductores que pasaban por ahí.

Cuando por fin llegué a casa, me quité los zapatos y me quedé descalza y reclinada en la puerta. Uf... uf... uf... entonces mi niisan vino y me cogió en brazos en contra de mi voluntad para dejarme en el sofá, extenuada como estaba. Puse los pies en fresco remojo en el acto. ¡Tooodo el mundo echándome en cara que tenía que haber domado esos zapatos previamente, yo, que nunca había usado unos con tacones antes! Tranquilos, no volveré a usarlos más que en ocasiones muuuy singulares.

¡Una gran anécdota que contar!

Médico - Nunca te cansas.

Y - [Giro dinámico. ¡¡Oh!!] ¡Hola, cariño! Repentinamente siento que no hay nadie más a nuestro alrededor. Qué sonrisa tan cautivadora. ¿Te han llegado las buenas nuevas? ¡He sacado un 7,39 en Lingüística y soy la 17ª de 77! Sé que es bastante mediocre, ¡pero espera, que voy mejorando! ¡También he sacado un 7,5 en Historia del Español, por lo que soy la 9ª de 153! ¡Guau, guau! ¡Y un 8,5 de final en Medieval, lo que me convierte la 8ª de 80! Qué alegría que siempre te den la posición el ranking. ¡Ahora agárrate! ¡He sacado un 9,17 en Moderna, y soy la 3ª de 67!

M - [Paso hacia ella]

Y - ¡No te me acerques!

M - [Sobresalto]

Y - [Esto le va a costar caro] Quiero decir, no te acerques aún, cariño.

M - Es la primera vez en mi vida que me rechazan. Que me rechazas.

Y - No creo que sea la primera vez. [Alejándose] Quizá la primera real. Sé muy bien que mi masoquismo llega a límites insospechados.

M - No tienes límite.

Y - Pero por una vez, por una entrada en la historia de Otaku Hen, me gustaría que nadie me tonfee, retuerza mis órganos desde dentro ni me atraviese con su espada para hurgar luego el interior con los dedos...

M - Imposible.

Y - Vamos a intentarlo por lo menos. ¡Por eso me he puesto esa armadura!

M - Quítatela.

Y - Tampoco estaría de más descansar de tanto tsundereismo del que soy testigo y víctima, estoy mentalmente agotada y... espera, ¿qué has dicho?

M - Quítate eso.

Y - ...debajo no hay nada.

M - Ya me has oído.

Y - No querrás que me quede en ropa interior.

M - ¡Quítatelo! [Abalanzándose]

Y - [Debajo] ¿¡Cariño?! ⊙0⊙

Lo que ocurrió después de eso...

Nadie lo sabe.

Pero Yukino es extremadamente feliz.
De una forma traumática.

Y - [Exhaustísima] Lo que hay que hacer para hacer avanzar esta relación, ya sea conscientemente o no...

2 comentarios:

  1. Qué Ensoñacion más larga, pero sinceramente muy entretenida XD
    Empiezo por el final. ¿Eso que sucedió con D-Médico es una especie de demostración de que no es tímido? XD
    Me parece genial que pueda conseguir lo que ninguno de los otros muchachos logro.
    Y esa expresión final, ¿es una expresión de enojo? No parece que estés muy feliz. O.O

    En cuanto a las anécdotas, por fin me entero de tantas cosas inconclusas. Por cierto, el baño de Min-san es muy parecido al baño de Howl. XDD Y qué bueno que hayas aprendido a cocinar comida china y no te hayas perdido. XD
    Me gustaron tus joyas. Son muy primaverales y seguro te deben quedar muy bien. XD
    Ahora que lo decis, quizás los tacones sean un invento de Sebastian, teniendo en cuenta esas botas de taco finísimo que usa y con las cuales camina tan espléndidamente… OwO
    Qué bueno que hayas pasado un hermoso día en tu Santo con tantas cosas lindas y de tu gusto. Me alegro mucho, de verdad. XD
    Asique tienen que hacer encuetas de los profesores y parece que son muy importantes… ¿No fuiste muy mala con tu profesora de Hispanoamerica? Ahora le van a quitar una parte de su sueldo, Yuki… uwu
    Por último, ¡que agradable sueño tuviste con Yoite! ¿Quien será ese alguien más con el que también soñaste? ¿Quizas tu marido? XDD


    De Aoi y Yui me gusto la dedicación y amor de Yui para hacer tu postre. Me pareció que Aoi está muy seguro de que lo adoras, por eso aunque el postre no se vea bien, él sabe que vas a seguir queriéndolo. Noto sorprendentemente, que fuiste amable y no elegiste a ninguno y por lo tanto no rompiste el corazón de ninguno de ellos. XD
    También fue gracioso que Yui se haya ofrecido a ponerte la armadura y luego se preocupara de no sofocarte. XD
    Por cierto, no deberías enojarte con Yui. Si hiciste todo ese lio que hiciste en el ultimo especial, fue por tu culpa y por negarte a darle un beso. Un beso no se le niega a nadie. Deberías besar a Ace, ya que estamos para ver su reacción. XD
    Y de Aoi, me pareció súper divertido que jadeara cuando estabas hablando de tus pies. XDDD
    Ah, también me gusto cuando Yui inocentemente dijo que estaba harto de esta entrada.

    El Grupo Antiarmadura, sacando a SS y metiendo a Ace merecía un castigo después de lo sucedido la última vez con tus pantalones. XD

    Tengo una duda: ¿por qué Ace siempre tiene manchada su cara? Me da por pensar mal de él. XD Además se ve muy amenazante llegando y diciendo que se están divirtiendo sin él y encima con una espada entre las manos. XD
    Tengo que reconocer que Ace hizo que tu plan de la armadura no sirviera para nada. Aunque es mejor un bofetón que una herida con una espada.
    ¿No te estás enojando mucho últimamente? Es tan tierno de tu parte que te enojes como si fueras una niña de diez años. XD

    Yuki, si le dijiste a los hermanos Aki, “E-estáis muy cerca” frase comparable con la de la Reina pero vos un poco más nerviosa, ¿no te convierte casi-casi en un tsundere? XD

    Menos mal que SS apareció para salvarte de la decisión de tu vida que si no… Es muy divertido que se pongan a tomar un coctel de amapola. Se ve muy rojo y raro. XD

    Una última duda, los muñequitos tan lindos que aparecen, ¿de dónde los conseguiste? XD

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  2. Me alegro de que te guste. XD
    Más bien una demostración de lo que se consigue rechazando a alguien al que has estado persiguiendo, obedeciendo y brindándole tu amor durante dos años enteros. =w=* <- aunque realmente no se lo esperaba
    ¿Quitarme la armadura? Si lo hace a lo bestia es doloroso y deja secuelas... XD
    Como afirma el narrador, soy extremadamente feliz de una forma traumática. Lo que ocurre es que estoy exhausta. ¿No me vez feliz en la imagen? XD

    Cómo te gusta Howl, te has fijado. XD
    ¡Estuve a punto...! XD
    ¡Son tan bonitas...! >w< Y mi madre decía que si quería que las cambiara, ¡ja!
    Miedo me da que así sea. ¡Hum, un instrumento de tortura tanto para el que los usa como para el que los recibe...! XD
    ¡Gracias!
    No, no lo son, lo has entendido mal. No son más que evaluaciones que solo leerán los profesores evaluados el año que viene. En cuanto a lo de la de Hispanoamericanas, fui justa y que la evaluación de dicha profesora sea buena o mala no repercute en su sueldo, menos aún porque una de las que la hagan le brinde una mala calificación. Sería ridículo que le redujeran el sueldo por las opiniones de un alumno (nosotros, que no contamos para nada). Lo que importa es que se realice la encuesta.

    ¿Me he pasado de cursi? XD
    No, mi marido no era. No puedo recordarlo claramente, pero sé que era un desconocido que solo me era conocido en el sueño. XD

    ¿¡Y de Aoi no?! La competitividad que se traían entre sí era muy entretenida. XD
    Incluso le puso una rosa, ¡qué iba a hacer! Me tienes por una tirana sin corazón, des-al-ma-da. XD
    En realidad se ofreció porque dije "¿Alguien me hace el favor?", y sin saber de qué se trataba ya estaba corriendo por los pasillos. Luego se arrepintió un tanto. XD
    ¡Claro, todo es culpa mía...! Lo de siempre. XD
    ¿¡Pero qué dices?! Entonces, ¿besarías al primer pervertido que se te cruzara por la calle solo porque te lo ha pedido? OwO
    ¡Tú te has vuelto loca! Aunque no sabes lo que le espera a Otaku Hen en el próximo Especial que ya tengo planeado desde antes de que empezara tu obcecación con que bese a todo el mundo. XD
    ¡¡Eso era porque había venido corriendo!! XD
    Mm. ¿Y por qué lo calificas de inocentemente?

    Yui ya se encargó de mordernos a todos y yo ya me preocupé de que no se mordiera a nadie salvo a mí. No me gusta que se peguen entre ellos. XD

    ¿¡Por qué?! OwO
    Así es Ace, amenazador. XD
    ¡Estoy haaarta de que me atraviese! Si es que últimamente no para. ÙwU
    ¿Ah? ¡Qué atrevida! ¿Y por qué una niña de diez años? ¿Y tú, no te enfadarías? XD

    Yo soy una yandere, y cuando digo que están muy cerca, ¡es porque están MUY cerca! XD

    Y distinguido. =w=* <- copa en mano

    ¿Te refieres a la imagen o a los muñequitos en sí? Contestaré a lo segundo: de un cuento. XD

    ¿Y qué me dices del levantamiento de faldas, el inicio, la anécdota del perro (y la conexión animal), así como de que Min y su compañera creyeran que entiendo algo de chino? ¿Y de mi extremismo resumido? ¿Y de mi banda sonora personalizada para la anécdota del perro? XD

    ¿Y de que Aoi me hiciera cosquillas con plumas tirándome al suelo con total facilidad, centrándose en mis pies y saltándose mis otros lugares libres? Por no hablar de cuando me aparto el cabello. Aoi está muy seguro de sí mismo... a primer vistazo. XD

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Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas