domingo, 3 de marzo de 2013

Deseo 05º - Reencontrarnos


Compañeros en suma - [Apelotonados en el extremo interesante del aula, devorando lo que hay más allá de las ventanas con los ojos]

Compañero nº1 - Deberíamos... no sé... creo que es nuestro deber...

Compañero nº2 - No, no, seguro que sabe lo que hace. No por nada es nuestra jefa.

Nº1 - Pero es que no creo que esté bien... históricamente hablando, quiero decir, el despropósito que está formando con las ruinas...

Nº2 - Ni sabía que tuviéramos ruinas en este colegio.

Compañero nº4 - Y no las teníamos hace media hora.

Nº1 - ¿¡Eso es el caserón de prácticas del patio?!

Nº4 - Era, amigo mío: era.

Compañero X - Podríamos avisar al profesor.

Profesor A - [Que, como nadie le atiende, se ha sentado, ha colocado los pies sobre el pupitre para que reactivar la circulación sanguínea de piernas y pinreles y se ha puesto a leer una novela romántica] Prefiero no saber nada.

Nº1 y Nº2 - ¡Eso es lo único que sabes hacer, chivato!

X - Soy un incomprendido...

Compañero nº3 - [Que es un estúpido de primera] Creo que me he enamorado.

Nº2 - ¡Pero si te obligó a tirarte por la ventana con su menguado poder de persuasión!

Nº4 - Es la única mujer disponible y directamente existente en todo el colegio: no es que tenga muchas opciones.

Yukino - [A voces] ¡El yaoi es una alternativa sumamente recomendableee!

Nº3 - [Cubriendo su rostro con ambas manos y sentándose de sopetón, de espaldas a la pared que sostiene cada una de las ventanas, para esconderse rojo como un tomate maduro. ¡Ay, ay!] ¡Ay, que me ha oído!

Y - ¡El oído es el más agudo de mis cinco sentidos, pelotón de mirones!

Nº1 - Yo solo sé que lo que estás haciendo no es... ¡No es normal!

Pero tampoco es malo todavía.

Y - Alicia, ¡pe-que-ñín~♥! [Vueltas] ¡No seas tímido!

Nánana - [Sonriente y agotada, en una posición muy cómoda, descansada y, en síntesis, tumbada, a lomos de una yegua blanca] Mm...

Y - ¡Sal de donde te escondas! [Piruetas en el aire] ¡Sal, antes de que te encuentre! [Piruetas preciosas gracias al vuelo de la falda] ¡No puedes ocultarte eternamente!

Nánana - [Oteando lo que viene a ser la multitud apiñada en las ventanas del primer piso con cierta desilusión reflejada en la sempiterna sonrisa, algo tensa]

Y - ¡Sal, antes de que derruya tooo~do escondrijo posible en este recóndito castillo con mi propia mano y mazo unicornio~♪! [Sus actos, gestos, ojos inyectados en sangre y vestimenta salpicada de polvo de edificio y rojo fluido vital de sabe Dios qué pobre desgraciado no se corresponden con ese tono cordial que está utilizando]

Nánana - [Suspira] A decir verdad, cuando me propusiste ir en busca de un hombre a una escuela exclusivamente masculina, me imaginaba otra cosa.

Y - [Agitando su otro tipo de caballo] ¡No soy responsable de tus fabulaciones! De todas formas, ¿no está ese endeble y poco resistente cuerpo tuyo demasiado exhausto como para ir en busca de un nuevo modelo que plasmar en tus asequibles lienzos de papel?

Nánana - Ah, señorita cachorrita... [Posando una mano en su mejilla, otra en su garganta] No negaré que volver a hacer uso de la oralidad cansa mucho. [Alza la extenuada mano derecha, en la que tiene atada en la muñeca con correas y cinta aislante una cámara grabadora pequeña y ligera. Indudablemente, quien se ha encargado de asegurarla y dejarla bien sujeta en su extremidad para que no se le caiga de cansancio no es otra que Yukino] Por lo mismo, me conformaré con mirar y grabar para luego remirar y dibujar.

Y - Yo me refería más bien, chica radiante, al fatídico desenlace que conllevó caer en brazos del sombrerero en la Vocación 05ª. No sé qué hizo contigo, pero para cuando mis piernas recuperaron las facultades que les son propias...

Nánana - ¡Uaaah! [¡Manos a las mejillas de sopetón, cerrando los ojos de la emoción!] ¡Uaaah! ¡Uaaah! ¡Uaaaah!

Yegua - [Relincha ante la revelación]

Y - ...di por finalizadas mis vacaciones de recuperación física (que no mental) a su vera y volví a casa, te encontré tendida en el sofá bastante desmejorada, por decirlo de forma suave...

Nánana - ¡Vaya! ¿Ahora lo denominan "recuperación física"?

Y - Quizá debería de habértelo preguntado antes, pero... ¿Te dejó a tu suerte en alguna calle dejada de la mano de Dios y no encontrabas el camino de vuelta a casa? ¡Eso explicaría tu prolongada falta de energías!

Nánana - Mh~, puedo ver tu preocupación por mi persona llegando tarde. No me tienes en tan gran estima.

Y - ¡Deja de castigarme!

Nánana - En realidad, no fue necesario que ese afeminado caballerete me indicara el camino a la puerta. [Ladea el cabezón] Ni me interesaba ni me interesa dibujar tu "recuperación física" con ese tipo de hombre.

Y - [Tan colorada que refulge] ¡Nánana!

Nánana - ¡Qué nombre tan bonito tengo! [Claramente irónica]

Y - ¡O-o-oye, que no es un eufemismo! ¡No, no, no, no, no, no me eches semejante mirada de complicidad con segundas! ¡Yo...! ¡AF! [Patadón al suelo que pisa] Creo que te prefería con la boca cerrada.

Nánana - Aunque, ahora que sé que debes de haber pasado por una extenuación corporal mucho mayor a la mía...

Y - ¡Sin lugar a dudas, te prefiero callada!

Nánana - [Muy sonriente, ojos cerrados, barbilla alzada] Me arrepiento de no haber echado un ojo a esa nueva temática artística.

Y - ¡Calla, calla, calla! ¡Abelarda, llévatela un rato! ¡A casa! ¡Adonde tú quieras!

Yegua - [Ofendida]

Nánana - [Resignada] Casi preferiría que no tuvieras tanta imaginación a la hora de bautizar, cachorrita.

Y - ¡Silencio! ¡Estás muy rara desde que has vuelto a ser dueña de tus cuerdas vocales! ¡Me voy, buscaré a Alicia en otra parte!

Nº1, Nº2, Nº3 (avergonzadísimo) - Madre del amor hermoso, ¡viene hacia aquí!

X - ¡Avisaré al profe!

Nº2 y Nº3 - ¡Cierra la puerta, mentecato!

Nº4 - [Que ha decidido imitar al famoso profesor, se ha sentado y se ha puesto a leer una novela de aventuras contemplativas] No vais a poder: pesa demasiado.

Nº2 y Nº3 - ¡Y tú, haz algo por tu vida!

Nº1 - [Corriendo en círculos con las manos en la cabeza y el grito en la garganta] ¡Ahh! ¡Aaaah! ¡Aaaaaaah! [Histérico perdido]

La buscadora subió las escaleras, peldaño a peldaño, para después...


¡A mí nadie me cierra la puerta!

¡PATOMF!
...dar un uso extremo a su mazo y mandar a la puerta al paraíso de la madera de roble

Alumnado aterrorizado - [¡Con lo gruesa que era!] ¡AAAAAAAHH!

Y - [Mirando de hito e hito toda la sala, con esos ojos enormes, bien curados, que todo lo ven]

Media clase - [Examinándola desde lejos]

La otra mitad - [Debajo de sus respectivas mesas]

¡Uy!
¿Qué ha pasado con la puerta?

Nº1 - ¡Tú! ¡ eres lo que le ha pasado! ¡¡Has sido TÚUU!!

Y - Hum, ¿ahora tú también eres del tipo serio nervioso, nº1? [Con una carita de niña buena (de absoluta farsante), lentamente, cambia la posición de su izquierda de la mejilla al dobladillo de la falda, junto con la diestra. ¡Agarra!] ¡Ni que fueras Yui o nº4!

Nº1 - [Al borde del ataque cardíaco, con la mano en el corazón, boqueando sin cesar] La jefa es... la jefa se ha vuelto...

Nº4 - [Que no está tan tranquilo como parece y le tiemblan las hojas de la novela que sostiene entre sus manazas] Está en modo psicópata simpática.

Y - Y elegante. [Falda arriba]

Clase entera - [Leotardos...]

[El interés del alumnado general acaba de reducirse 120 puntos]

Y - ¡Tst! ¡Qué exageración!

[Pero el atractivo de Yukino se ha incrementado 70 puntos para el profesor de turno]

Y - [Boca abierta]

Nº1, Nº2 y Nº3 - ¡Escándalo!

Prof. A - [Carraspeando como quien no quiere la cosa, sentándose como Dios manda] La puerta estaba abierta, ¿sabes, doña rompelotodo? Ahora tendré que coger una de esas hojas, llamar al director, averiguar tu dirección y mil engorrosos preparativos más solo para enviarte la factura...

Y - [Mirándolo a los ojos]

Prof. A - Me agotas...

Y - ¡Se ha caído de vieja!

Prof. A - [...un destello acristalado refulge en la montura de sus gafas] Por supuesto que sí.

Y - ¡Las cosas viejas acaban cayéndose solas y partiéndose en pedazos sin necesidad alguna de que nadie les eche una mano!

Nánana - [Suspira]

Y - ¿Nánana?

Nánana - ...esta falta de indecencia entre la juventud masculina es un desaliento constante. [Rubor] En tu infinita bondad como aspirante a heroína y villana, ¿no le facilitarías a tu amiguita una escena que pueda mirar y remirar?

Y - ¿¡Pero no te había dicho que te la llevaras?!

Yegua - [Relincha, coz al aire]

Y - ¡Ya sé que moverla la has movido, pero no tenías que seguirme!

Nº1 - ¡Lo que faltaba, ahora la jefa habla con los animales!

Nº2 - Sabe lo que hace...

Nánana - [Mirando fijamente al profesor] Tus descripciones son un fraude, cachorrita...

Y - ¿Qué esperabas exactamente de un hombre que te describí como "un cuarentón sin sangre en las venas, remolón, ideal para permitirme llevar a cabo cuantos planes ilícitos o sencillamente absurdos se me ocurran, cuya altura podría considerarse alta si no acostumbrara a encorvar su columna vertebral ya esté de pie, ya sentado y quizá hasta tumbado. Un hombre marcado por la edad y los signos faciales que le son propios, que decididamente resultaría más atractivo y quizá incluso se acercaría al concepto de belleza madura si abandonara esa postura que adopta, inconsciente, esa forma destartalada de ponerse cualquier tipo de ropa y si escogiera entre una barba completa o la cara afeitada estándar en un varón común en lugar de insistir en esa descuidada barba de tres días"?

Nánana - [Sonrisilla que todo lo comunica]

Y - Definitivamente tenías más gancho muda.

Nánana - [Grabando]

X - ¿No debería replicar algo, profe?

Prof. A - Demasiado esfuerzo...

Y - Ahh... [Falda abajo] Dos minutos y medio sujetando la falda: puedo afirmar y afirmo sin temor a equivocarme lo más mínimo que Alicia no se halla en este espacio en concreto. ¡Fuf! ¡Clase!

Clase - ¡Jefa!

Y - ¿¡Habéis visto a Virar al Faro?!

Clase - ¡No, jefa!

Y - ¡Sois unos inútiles!

Clase - ¡Lo sentimos, jefa!

Y - Seguiré con mi búsqueda en otra parte. [Provocando que la falda de su vestido ondule ligeramente con su rítmico movimiento, pasa por encima de la puerta difunta]

Clase - [Adiós con la manita]

Nº1 - ... [¡Argh!] ¡Se acabó! ¡Voy a llamar a su número de emergencia!

Nº3 - Te refieres a mí, ¿verdad? Porque no soy un mero secundario, ¿verdad?

Nº1 - ¡De teléfono, idiota!

Y así, llegamos a la sala de profesores

Y - [¡BAM! con la puerta (que ha sobrevivido y se ha abierto como Dios manda de milagro)] ¡Alici...!

Ace de Corazones y Sombra de Sombrero - [Que, el primero en pie y el segundo sentado en el sofá, estaban disfrutando de su hora de descanso bebiendo uno y otro café y té respectivamente]

Ace de ♥² - ¡Anda!

SS - [Se atraganta]

Y - Maldita sea.

Ace - ¡Ja, ja...! [Desenvaina]

Y - ¡Alto!

Ace - [Mano en alto delante] ¿Ja?

Y - ¿¡Es que no ves cómo voy vestida?! ¡Mírame! Puede que esté pálida y ojerosa por el cansancio, salpicada de polvo y sangre desconocida, puede que el blanco de mis ojos ostente un rojo inyectado en mi propio y más que conocido flujo sanguíneo y que mi mazo unicornio también se haya visto mermado por el contraste entre esa ligera suciedad, el blanco puro con el que está pintado y el barniz que lo colma de brillo, ¡pero estoy hecha toda una señorita! ¿¡Acaso crees que me he vestido como Alicia en el regreso de su locura para nada?!

Ace - ¡Ah...!

Y - ¡Y soy plenamente yo! ¡Pálida, ojos verdes, cabello largo y moreno! [Se corresponde consigo misma]

Ace - ¿Y has estado destrozando la propiedad pública con ese mazo así vestida?

Y - [¿¡Cómo se ha enterado?! Pasa los dedos por cabello, como si fueran un peine bueno] La elegancia no va reñida con la violencia bruta. =^=

Ace - ¡Guapa!

Y - ¡Y tú pretendes agujerear esta belleza de contrastes agujereando su tejido con tu espada! [Frunce más el ceño] ¡Mi delantal admite manchas de todo tipo, pero no el desgarro que me tienes planeado!

SS - [Se atraganta mucho, ¡se da golpes en el pecho!]

Y - ¡Aclárate la garganta, sombrerero!

Ace - ¡Ja, ja, ja, cómo me conoces!

Y - ¡Muy bien, pues si lo has comprendido, dame un par de minutos, psicópata, agujereador y desconsiderado, más que desconsiderado! [Farfulla mientras camina de un lado a otro] ¡Que te piensas que el vestuario cae de los árboles como el dinero! [Y se introduce sin discreción alguna dentro de un armario estrecho] ¡Aich! ¡Af! ¡Arrrh, sal por la manga! ¡No puedo levantar la maldita pier...! ¡Que sean cinco, Ace!

Cinco minutos más tarde, para satisfacción de la expectación del dúo dinámico de "profesores" principiantes...

Con esta indumentaria, consiento los agujeros que haga falta.

Ace - [Aplaudiendo alegremente] ¡Ja, ja, ja!

SS - ¿¡Pero qué crees que estás haciendo, señorita?!

Y - ¡Ni una queja! [Saltando] ¡Tengo que llevar falda si quiero encontrar a... lo pretendo encontrar!

Ace - ¿Qué haces?

Y - ¡Doy saltos a tu alrededor!

Ace - ¡Uuuh!

SS - ¡Detente de inmediato! [Intentando atraparle un brazo o una pierna] ¡No permito que mi mujer brinque y retoce como una vulgar chiquilla exhibicionista!

Ace - ¡Porque la falda enseña! ¡Enseña mucho! ¡Qué vista...!

Y - [Hecha una saltimbanqui] Muy nervioso te noto hoy, Blood, ¿no has bebido el té suficiente? ¿Debería facilitarte mi receta relajante infalible de té sin caramelos y con tranquilizantes? ¡No te habrá dado café este tunante!

SS - Cuanto más hablas más me convenzo de que encerrarte bajo llave es la única solución definitiva a los problemas que insistes en provocarme.

Yui - Hasta yo caigo a veces en esa tentación...

Y - [¡Voltereta en el aire! Y cabezazo en el techo] ¡Ay! [En el suelo, intentando incorporarse] ¡Yui! [¡Ji, ji! ¡Está a cuatro patas!] ¿Eh? ¿Pero qué...? [Ojos abiertos, oídos atentos, escuchándome, repasando lo ocurrido] ¿Me lo habré imaginado?

Yui - ¡Yuki-sen! [Enjugándose las lágrimas con el dorso de la mano] ¿Es que quieres que Mamá se muera de preocupación?

Y - ¿¡Ma...?!

Ace - ¡Me recuerdas a Yukimi!

Yui - ¡Un compañero tuyo me ha llamado poniendo el grito en el cielo! ¿Te haces una idea de lo angustiado que estaba cuando me he enterado de que te has pasado las horas muertas de la mañana derruyendo edificios a mazazo vivo?

SS - Por tolerante que sea tu buen marido... [Cruzado de brazos y negando con la cabeza] Semejante comportamiento no es digno de mi mujer.

Yui - ¡Por supuesto que no! ¿¡Y si se te llega a caer algo encima?!

Y - ¿Y-Yui? Últimamente vas de mal en peor en lo que a nervios se refiere...

Yui - ¿¡Cómo no voy a estar nervioso si se te ha metido en la cabeza buscar a ese estafador al que tú llamas Alicia?!

SS - ¿¡Ese rompehogares?!

Ace - ¡Ja, ja, ja! [Blandiendo su espada y...]

Y - [La cabeza parece girar de una forma tan contraria a la premura que exige la situación que raya el exceso hasta fijar la vista en el objetivo. Sus pupilas de serpiente se contraen]

Yui - [¡Va a ensartarla!] ¡YUKI-SEN!

Y - [Rueda]

Ace - ¡Ja, ja, ja! [El filo revota en el suelo] ¡Has aprendido a esquivar!

Y - [Salta, salta, salta, salta] ¡He sabido desde que te conozco!

Ace - ¡Ah! ¿Hasta ahora te dejabas ensartar? ¡Qué gustos!

Y - [Saltando colorada hasta las orejas] ¡Cállate!

SS y Yui - [Echando humo]

Y - [Aterriza en los hombros de Ace, ¡movimiento de arma blanca!]

Ace - [¡La toma por el tobillo!] ¡Ja, ja, ja!

Y - [¡PAFUF!] ¡Agh!

Yui - ¡Yuki-sensei aterriza sobre los hombros de su contrincante con esos poderosos, superiores, despiadados ojos de asesina suyos que nos deja atisbar menos de lo que soñamos y a mí personalmente me dejan sin aliento! ¡Sin perder tiempo, momento ni instante se prepara para asestarle el golpe de gracia y cercenar ese horrible cráneo, para atravesarlo de la coronilla poblada de castaños mechones a la mismísima barbilla con la punta de su hierro! Por desgracia, el desgraciado tampoco pierde un segundo y salva la vida atrapando, ¡ruin!, el precioso tobillo de nuestra sensei del alma y arrojándola contra la estantería no sin antes haberle hecho probar lo que es volar en círculos, dando vueltas y girándola consigo en el aire para darse impulso y, ¡sin lugar a dudas!, para echarle un ojo a lo que esconde esa falda innecesariamente corta.

¡Qué vil! ¡Ríe mientras nuestra magullada sensei padece el ataque de los libros de la estantería, que caen sobre ella como si tuvieran vida propia y se quejasen por el maltrato que ha recibido su lugar de reposo! ¡Ahh, qué hermosa está Yuki-sensei, a pesar de todo! ¡Qué expresiones tan monas que me pone cada vez que esos libros tan pesados revotan en su cabecita e invaden su espacio vital!

Pero todavía es pronto para lamentaciones, plañidos y arrebatos por su monería, ¡sensei nunca se rinde! Mi heroica Yuki-sen se levanta, dando algún que otro tumbo debido al mareo que ha producido irremediablemente tanta vuelta, tanto libro y tanta agitación física, pero se levanta y enfrenta a ese abyecto contrincante que la espera partiéndose de risa, entre carcajadas mil, ¡y ponen a prueba el filo, el acero, las armas que, una contra otra, compiten en resistencia y fuerza tanto propia como de su dueño! ¡Vamos, Yuki-sen, puedes hacerlo! ¡Tira ese espadón de tres al cuarto que choca sin cesar contra el tuyo y acaba con él!

Y - [Enfrascada justamente en esa confrontación] ¿Yui? ¿Me estás imitando? ¿Habías descrito tanto alguna vez? No. ¿La estantería es el sepulcro de los objetos que contiene? ¿Es un nicho? ¿¡Y cómo me voy a mover con agilidad con una falda larga?!

Yui - Sentía la imperiosa necesidad de tomar tu papel descriptivo y convertirme en el comentarista mientras llevabas a cabo toda esta sobrecogedora acción que me hace morder pañuelos de tela hasta rasgarlos y dejarlos inservibles, sensei.

Y - Tú... tú no deberías hacer eso.

SS - [Bebiendo de su taza] ¿Debería tomar esa labor en calidad de buen marido, señorita?

Y - No me cabe duda de que las fanáticas que te has ganado se mueren por conocer tu versión de los hechos, cuya forma descriptiva personal e intransferible ilumina, atrae y se revela con facilidad en mi fantasía... pero hoy no. [¡Corte!] ¡Iiih! ¡Dame un respiro!

Ace - ¡No me apetece!

SS - Mi mujer acaba de recibir un insignificante corte en la mejilla por parte de otro hombre. A esta mala mujer le encanta hacer semejantes despropósitos con el único fin de provocarme. No puedo quitarle un ojo de encima: se sumerge una vez más en una lucha sin sentido, brinca por toda la sala. Quizá pretende confundir a ese caballero, cosa inútil en un espacio tan cerrado como este. Como marido competente, no puedo pasar por alto que insiste en exhibir sus piernas. [¿Y algo más?] Me opongo. Ardo en deseos de ser testigo del asesinato de un hombre por parte de esta casquivana mujer, de la misma forma que mi sangre hierve por intervenir. Todavía me estoy decidiendo.

Y - Estoy... estoy muy triste...

Ace - Me estoy aburriendo. [Ahora sí que va a ensartarla de lleno]

Y - [¡Aparta el arma de un espadazo!]

Ace - [Pero no se le cae] ¿Qué in...?

Y - [¡Se lanza a sus brazos, los ojos cerrados!]

Ace - [¡Y lo estrecha entre los suyos en un abrazo apasionado!] ¡Ooh!

Y - [De puntitas... Beso en la barbilla]

Ace - [...]

SS y Yui - [Boquiabiertos]

Ace - [Discretamente, se la lleva hasta el sofá y la sienta en él]

SS y Yui - ¡! [Escandalizados]

¡Es un éxito!

Y - [Puño cerrado] ¡Bien!

Libro volador

Y - [Que impacta en su cabeza. ¡POP!] ¡Ayay! [Lo coge y ¡oh! ¡Es un libro interesante!] ¿¡Pero qué...?!

SS - Mala mujer...

Y - ¿¡Has sido tú?! [A juzgar por la posición de pitcher, sí]

Ace - [Manoseándola] ¡Ja, ja, ja, mal hombre!

Y - Qué cansada me siento de todo esto. [Abre el libro]

SS - Voy a arrastrarte...

Yui - ¡Primero voy yo!

Y - [Leyendo] ¡Sois muy aburridos, vosotros dos!

¡Clac!

Por el amor de Dios, si esto es más propio de Aoi.

Yui - ¡Con esto voy a tenerte controlada, sensei!

Y - [Leyendo algo revelador] ¿Sabes? He perdido mucho tiempo de búsqueda con todo esto cuando podría haber agilizado las cosas mucho antes de haberme topado con una revelación del cielo como este dichoso libro. [Se levanta y lo arrastra hasta la puerta]

Ace - [...] ¡Me he quedado con las ganas!

SS - [Insertando balas en su revólver]

En la enfermería, por alguna razón...

Médico - [Que también estaba leyendo un libro, sentado en su butaca... de enfermería, para pasar el rato] Yuki.

Y - ¡Hola, cariño!

M - Baja la voz.

Julius - Zzz...

Y - ¡Oh, el Julius joven está durmiendo en mi territorio! Pero es Julius... imposible no perdonarte.

M - ¿Vienes a verme por un corte?

Y - Adoro y me derrito al calor del contacto de tu pulgar en mi mejilla y tu mirada fija en el examen de mi herida, pero desgraciadamente he de decir que no. Vengo a por pintura.

Yui - ¡Sensei! ¡No te he esposado a mí para esto!

Y - ¡Pervertido!

Yui - ¡T-tampoco para eso!

M - Estás esposada a un insecto.

Y - Sí, cariño, y no sabes la rabia que me da.

Yui - ¡Vale! ¡Te desesposo de momento! [Busca la llave] O... [Pero no la encuentra] Mejor luego.

Y - Incomprensiblemente, he encontrado justamente lo que buscaba en la enfermería. Quién me iba a decir a mí que habría este tipo de pintura roja precisamente aquí, ¡qué sorpresa! Oh, no, no, no es que fuera una excusa que necesitaba para venir a verte porque hoy no he conseguido acabar tan mal como de costumbre...

M - [Le pone una tirita]

Y - ♥ [Amor en el aire]

Yui - [Amargura en las entrañas]

Y - [Miradas de amor interrumpidas] ¡Bueno, me voy, cariño!

M - [La coge del brazo]

Y - ¿Cariño?

M - Quédate un rato.

Y - ¡Ahora no tengo tiempo para entretenerte, cariño!

Yui - ¿¡Ahhh?! ¿E-esta es la misma Yuki-sensei? ¿¡Esta es la Yuki-sen auténtica?! ¿¡Me la han cambiado...?!

Y - ¡Volveré luego, cariñín~♥! [Guiño y sale por donde ha venido]

¡Con lo piadoso que era...!

Finalmente, en el jardín trasero del colegio, amparados por el manto estrellado de la noche...

Y - [Pintada de arriba abajo, rematando la parte facial] Lo he hecho como he podido con una mano.

Yui - [Espejo en mano] Lo siento mucho...

Y - Bien: pintura lista, círculo mágico (chapucero) listo, noche estrellada para dar ambiente...

Yui - ¡Todavía no me has explicado nada!

Y - Sabes tan bien como yo que Alicia y yo tenemos un pasado.

Yui - ¡Eso no me dice nada!

Y - Desde que soy consciente de ese pasado y descubrí las razones del comportamiento antes incomprensible del Alicia de este presente, que se podrían resumir en despecho, he estado llamándolo, deseándolo, buscándolo en cada espejo que me encontraba. ¡Pero no me escucha! ¡No se presenta! ¡Ni siquiera parece querer estafarme ni robarme más primeras veces tal y como lo hice yo en su día!

Yui - ¿¡Qué?!

Y - Decidí buscarlo por todo este castillo, pero me he percatado de que no tiene sentido persistir en perseguir a esta especie de genio del objeto reflectante. La solución estaba delante de mis narices: este libro de Introducción a la Invocación Temeraria y sin Garantías de Supervivencia me ha abierto los ojos. En lugar de buscarlo tanto, es mejor hacer que él se tome la molestia de venir.

Yui - ¡Quieres partirme el corazón, sensei, tú quieres partirme el corazón!

Y - Eso es cosa vieja... [Tirando un líquido misterioso al círculo] ¡"Que venga el tsundere"!

Círculo Mágico - [Iluminándose]

Y apareció un gato

Yui - ¿¡Un gato?!

Y - Un gato es tsundere, pero no es exactamente lo que quería. Ni siquiera se ha oído un ¡chín!, ni un ¡tirorirorí!, ¡ni nada! Hasta... hasta los círculos me estafan.

Yui - ¡Yuki-sen, este gato no me gusta!

Y - ¿¡Qué te pasa ahora con los gatos?! ¿¡Tú también te me vas a poner como el sombrerero?!

Yui - ¡Dios me libre! Pero nos está mirando fijamente y...

Y - Está mirando la cadena de las esposas, ¡querrá jugar con ella!

Gato - [Zarpazo a la cadena]

Yui y Y - [Cadena rota] ⊙^⊙

Gato - ¡Sabía que Yukino-san no se olvidaría de mí!

Yui y Y - ¿Eh...?

Kao - Yukino-san se toma su tiempo, ¡pero me necesita!

Yui y Y - ¡AAAAHHH! [Abrazados por instinto]

Y - ¿C-c-c-cómo he podido invocar ESTO? ¡Me había librado de ella! ¿¡Y encima en forma de gato?! [Dándose de cabezazos contra la hierba] ¡No! ¡Puedo! ¡Estrangularla!

Kao - [Balanceando el rabo] Lo tenía previsto, solo para Yukino-san...

Yui - ¡No te preocupes, Yuki-sen, ya me encargo yo! [Cogiéndola por el pescuezo]

Y - ¿Tú? ¿ vas a estrangular a un pobre gato?

Yui - ¡Voy a estrangular a esta bruja!

Kao - [Arañazo en la cara]

Yui - ¡Argh! [Cae de espaldas al suelo] ¡Está erizada!

Kao - [Encima de su cara: araña, araña, araña, ¡miiiiaaauuu!, araña, le muerde la nariz, la boca, cualquier protuberancia]

Yui - ¡Ah! ¡Ahh! ¡AAAAAHHH! [Rodando colina abajo]

Y - [Había una colina] Madre mía... [¡Ji, ji! ¡Le ha mordido la lengua el gato!] ¿"Ji, ji"? ¿¡"Ji, ji" otra vez?! No... había olvidado nuestro juego por completo, pero... no puede ser, el narrador... ¿Alicia? [¡Bingo!]

Retumba un ¡chin! ♪ 
 Se oye un ¡tirorirorí! ♫ 
 ♪ ¡Se perciben los salvajes latidos del corazón de una emocionada Yukino...! ♫

Y - [Manos sobre el corazón latente] ¡Es la primera vez que los sonidos se suceden seguidos! Ya decía yo que hoy la descripción de la acción encorchetada era mejor que de costumbre. [¡Desgraciada!]

Alicia - [Flotando en el aire, desciende hasta posar los pies en el césped] ¡Hola!

Y - No sé qué habrás hecho con el narrador, ¡pero no me importa...! [Cuánto me quiere. ¡Se abalanza sobre él!]

Uy.
Esto no es propio de mi hechicero demasiado poderoso.

Alicia - ¿Quién ha dicho que puedas tocarme?

Y - ...la experiencia.

Alicia - ¡Las cosas han cambiado!

Y - ¡No me digas esas cosas con una sonrisa encantadora! ¿Todavía estás despechado por lo ocurrido siglos ha? Tendrás que admitir que reina cierto caos en lo que a la cronología de nuestra relación se refiere: tú me conociste a mí antes de que yo te conociera por primera vez. ¿No me deja eso exenta de culpa? ¡No seas tímido, arroja ese despecho que alberga tu alma, despójate de él y quiéreme, personaje inesperadamente profundo!

Alicia - No se trata de eso.

Y - ¿No es despecho?

Alicia - Para eso habría de quererte.

Y - Y me quieres.

Alicia - ¡Cuánta fe tienes!

Y - ¡Sobradas pruebas me has dado!

Alicia - [Acercando su rostro al suyo para una mirada fatal] Mi único interés es volverte loca.

Y - Ya estoy loca: abrázame.

Alicia - ¡Ji, ji! ¡No es ese tipo de locura beatífica la que ambiciono!

Y - No me lo digas: tus tendencias sádicas quieren verme arrodillada y suplicante, quieres que aplaste mi cabeza contra el asfalto mientras la pisoteas, ¿verdad?

Alicia - [Sonrisa seductora refulgente] ¿No soy un enemigo encantador?

Y - ¿Enemigo? Enemigo...

Alicia - Te sangra la nariz.

Y - Esto no es sangrar. Es el amor. AMOR. ¡El amor está saliendo!

Alicia - ¿¡Amor?!

Y - ¡Mi corazón está deshecho!

Alicia - ¡Si hubiera amor no habrías dejado solo ese dí...!

Y - ¡Ajá! [Señalándolo con el índice] ¡Ajá!

Alicia - ¡Tst! Vas a tener que comprarme trufas por esto.

Y - ¡A cambio de un beso! [Poniéndose de puntitas, porque a fin de cuentas, a su entender, no ha cambiado nada]

Alicia - [Cuerpo de cintura para arriba hacia atrás, alejándose] ¿Crees que te será tan fácil que te permita tocarme?

Y - ¡Hasta ahora lo ha sido!

Mientras tanto, Yui...

Contra todo pronóstico, ¡ha conseguido una tregua!

2 comentarios:

  1. Jajaja, Yuki-chan, parece que te la pasas bien como siempre.

    Esos chicos, enserio te temen XD!. Ohhh, kawaii nee~, te imagino dando vueltas y saltitos con la falda y me da ternuuuraaa.

    Me alegra que te hayas recuperado, mis tardes son aburridas si no leo un poquito de Otaku hen semanalmente ya sea una entrada nueva o antigua.

    XD Ademas, extrañaba escribirte! Mis examenes son aburridos, y pronto, si no me equivoco, la proxima semana tendre los otros. Bueno, voy por semestre asi que tengo examenes como cada tres o cuatro semanas.

    Bueno, Adieu Yuki-chaaaan~!

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    1. ¡Kiri-chan, ya te estaba echando de menos! XD

      En realidad, últimamente sufro mucho cuando escribo las entradas porque este cuatrimestre me lo han llenado de trabajos y apenas puedo organizarme. XD

      ¡Lo bueno que tiene que sea tan productiva es que tienes más de 320 entradas en las que entretenerte aunque tarde en publicar una nueva! XD

      Vaya, vaya, Kiri-chan, ¿tienes tantas ganas como yo de que lleguen las vacaciones? XD
      ¡Más importante! ¿Qué tal te han ido esos exámenes?

      ¡Veo que volvemos a las despedidas más o menos normales, Kiri-chan! XD

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Cada vez que no comentas, a Yukino le da tal depresión que se tira por la ventana y lógicamente publica menos entradas