domingo, 27 de mayo de 2012

Ice cream is melting! y Aplicación Enamorada


¡Aaaaaah, no voy a llegaaaaar!

¡Aaaaaaaaaaahh!

¡Aaaaaaaaaaaaaaahh!

¡Qué suerte que la situación no vaya a durar mucho más! En momentos como estos lo mejor es una canción amena, por lo tanto, ¡hoy disfrutaremos de un especial de Kaito!


Juzgo conveniente sustituir esa cabellera por una rubia o ¡mejor! púrpura.


Ya puedo oír, sin necesidad de escuchar, vociferar de pura vivaracha a la multitud, que no tumulto (¡no, qué va!), que constituyen sus fanáticas más y menos acérrimas. =w=♫

En un principio esto iba a ser tan solo un comentario cancioneril de los acostumbrados. Bueno. Todo lo acostumbrado y habitual que puede ser que por una rara vez comente una canción vocaloid que resulta ser una versión paródica y ocurrente de otra relativamente seria y sin muertos ni paradojas existenciales que explicar como buenamente sea capaz esta humilde servidora vuestra (tranquilos [¡a quién pretendo engañar, sino a mí misma! ¡Tranquilas!], que todo se dará y reemprenderá más pronto que tarde).

Sin embargo, dado que se trata de una versión, ¡tenía que mencionar la original! Ocasionalmente es algo eludible, bien porque la original forme parte de una saga interminable y si hago más que aludirla la entrada no acabaría ni en semanas, por no hablar de que lo realmente inacabable sería la longitud de la misma, bien porque la original albergue tan mediocre calidad en sí que no valga la pena ni la mera mención. Pero mucho me temo que en esta ocasión ni podía ni quería desperdiciar la oportunidad. Luego el comentario en principio acostumbrado se tornó comentario comparativo.

¡Qué más quisiera que acabara aquí la cuestión y explicación de inicio! Pero no, no hay suerte. La vuelta de hoja definitiva vino dada por la temática de la canción que pretendía, ingenua de mí, comentar en solitario originalmente. Mi moral y prudencia a ser desollada por las efervescentes emocionales de sus seguidoras me impide dar siquiera parciales detalles de lo que aconteció en mi turbulento pensar, pero sí diré que una cosa llevó a otra, que me harté de Kaito, que Kaito se hartó de mí (¿es posible que Kaito se harte de alguien? Parece ser...) y entre que si qué es esto de declararle el amor al helado, que si es un desperdicio, que si el helado es lo mejooor, que si mi queridísimo helado, que si me estás pidiendo que te ayude a morirrr con muchas erres y, en resumidas cuentas, entre pitos y flautas y cacerolas haciendo las veces de proyectiles, terminé cediendo ante la promesa de Kaito de no solo evitar que me degolle alguna de las susodichas fanáticas, de aquellas tan leales, con la utilidad sin fin del amor hacia esa congelada maravilla, sino de cantar una de las canciones que más les y nos gusta a las mismas... ¡Aplicación Enamorada!

Lo que me lleva no solo a que el comentario de hoy contendrá tres melodías en total, sino a que será completamente dialogado, por mucho que servidora lleve la voz cantante en los pormenores. ¡Que entre nuestro vocaloid con frío!

El mayordomo descongelado. ⊙w⊙
Yukino - ¿Kaitoshitsuji?

Kaito - [Impeliendo taza, plato y cucharón de puro contento] ¡Helaaaado~!

Y - [Taza encajada entre la frente y la ceja] No, si lo impresionante es que el condenado contenido no se haya desperdiciado en el ínterin.

Kaito - De menta, leche y hierbabuena: especialmente delicioso. Master~, te daré una cucharada. ♪

Y - ¡Quién busca, quién permite, quién proporciona! [Resopla y se aparta más de un mechón del flequillo con ello] Dado que como de costumbre pero de forma intensificada a causa de lo que más quiere en esta vida Kaito no está en condiciones mentales para ejercer como copresentador, ¡de forma excepcional nos acompañará Gakupo!

Kaito - Aunque~... Sería más adecuada Miku.

Y - [Insertándole un gran polo blanco en la boca]

Kaito - [Atragantamiento de la felicidad a sabores] ¡~♥!

Y - ¡Adelante con la canción, sin olvidar la facilidad previa que siempre tengo la buena costumbre de facilitaros en esta mi Colección Vocaloid para recrearse con ella a lo grande si se quiere! ¡Vamos, que el helado se está derritiendo!
Ice cream is melting!

Y - ¡Uuuh, se ve de maravilla! ¡Incluso mejor que nunca, quiero asegurar!

Es de conocimiento general el amor que este vocaloid tan particular le profesa a su atributo: lo que no conocíamos era la angustiosa tristeza del mismo al verse impedido a consumirlo sin límite ni frontera por su prudente master. Y es que por mucho que sea una aplicación de ordenador esta encarnación azul acabará más diabética que Gintoki Sakata.

Para reflejar la susodicha zozobra interior a la que lo lleva... que el helado se derrita... se utiliza muy convenientemente la canción de Hatsune Miku, Melt, que veremos a continuación. Hacer de esta última una versión paródica propicia la tan gratificante visión del lado más infantil y tontorrón de Kaito, así como las desventuras por las que tiene que pasar su master ante tal pesadez, ¡este muchacho, que solo quiere helado, helado y más helado, y lo sólido, caliente y líquido ni se lo mira! No es de extrañar que se lo intente cazar con una trampa rústica compuesta por una cesta, una tarrina de aquel apreciadísimo y congelado alimento y un palo o rama en su defecto, como tampoco lo es que ante las súplicas del hambriento vocaloid sin hambre acabe hartándose y a punto esté de borrarlo de su ordenador (si bien más de una habría terminado por satisfacerle todos los caprichos, ¡lo sé yo...!).

El rostro compungido de Kaito ante su helado en vías de descongelación es tan hilarante que no sé si reír o llorar de la risa. ¿Quién se derrite más? ¿Kaito o el helado?

Kaito - [Serio] Que el mejor sabor del mundo se derrita ante los ojos de uno es cosa seria.

Y - Pero si a ti el sabor poco te importa, si mientras esté congelado estarás contento. Solo hace falta contemplar la primera parte de la canción para constatar lo que ya sabe el mundo entero conocedor de tu existencia: no tienes gusto.

Kaito - ¡Iiice~...!

Y - ¡Que entre Gakupo! ¡Gakupooo! ¡Gakupo susurrante! ¡Gakupo aberenjenadooo!

Gakupo - Tal y como suponía has terminado por aprovechar otra canción cualquiera con tal y por tu necesidad de verme. Si bien te has tomado tu tiempo... [De entre las sombras y el haz de luces que forman los píxeles más azules] Master...

Y - No.

Gakupo - [Retirándole la taza] ¿No...?

Y - [Hemorragia nasal] No me hagas tu aparición estelar con los brazos abiertos, ¡que el día de hoy no me vas a abrazar a mí!

Gakupo - ¿Tan segura estás? Master...

Y - [Conteniendo la hemorragia] ¡Y no me susurres más, que no respondo! >//^<

Gakupo - No estoy capacitado para cumplir con imposibles, Master, pero si eres tan amable de indicarme a quién debo abrazar si no es a ti, así lo haré obedientemente...

Y - ¡A Kaito!

Gakupo - Qué giro tan sorprendente...

Y - ¡Tanto no! [Destellos] Al fin y al cabo entre los dos habéis hecho los vídeos más exhibicionistas, desvergonzados y en definitiva divertidos (muchas veces uniendo al pobre de Len y su plátano al grupo) de toda la obra Vocaloid. De hecho, a ti, Gakupo mío, nos hemos hartado de verte encima de tu be...

Gakupo - [La coge en brazos]

Y - [Rodea su cuello con los brazos del pareciera sincronizado salto. Perdiendo las zapatillas en el ínterin] ¡Uy! ¡Uy, uy!

Gakupo - [Sonrisa] Juzgo cumplido sobradamente mi deber para contigo, Master, puesto que te has dado el lujo de deleitarte con tan incontables representaciones de Kaito-dono y yo mismo. Tú también lo crees así, ¿no es verdad, Master...?

Y - S-si luego lo quieres matar, puedes hacerlo. Y mancharte. No importa, sus archivos están bien guardados y lo reviviré cuanto quiera.

Gakupo - [Vena frontal hinchándose]

Y - De hecho, nos perdonará con suma facilidad, ¡como es tan bonachón! Puedes incluso irte a la cama contando las veces que quieres o que has acabado con sus versiones salvadas. El rojo te sienta la mar de bien. Aunque quizá por dentro también sea azul. ¿Kaito es el príncipe azul?

Gakupo - [Artillería pesada: susurros y exhalación en plena oreja] Tú también lo crees así, ¿no es verdad, Master...?

Y - Y todo lo que tú quieras... ₪///₪

Gakupo - [Cada día cuesta más de controlar]

Kaito - ¡Tengo una pregunta~!

Y - [Mal presentimiento] ¿Para Gakupo? ¿Para mí? ¿Para los dos? ¿Cuál?

Kaito - [Refulgente la mirada] ¿Cuál crees que es el mejor sabor del mundo?

Gakupo - [La sonrisa perdura. La vena también]

Y - Toma un cucurucho y dejemos el tema, anda, que esto ya lo hemos vivido. [Entrega de cucurucho exótico]

Kaito - ¡Ah~! ¡Cómo te quie~ro!

Y - [¿A quién?] ¿A mí? ¿Al cucurucho? Al cucurucho. La buena samaritana (muy probablemente la master) de la canción debió de preguntarse lo mismo. ¡Pero no importa...!
Porque esta imagen vale su peso en oro. =¬=*

Gakupo - ¿Qué estás haciendo, Master...?

Y - [Pintar con sus dedos y sangre un hermoso río desde tus fosas nasales hasta tu boca. Ohg, la boca] No... ¿no te he dicho lo bien que sienta el rojo?

Gakupo - Master, qué chica más traviesa que has resultado ser...

Y - Y tú qué pasivo-agresivo has concluido por encarnar, Gakupo del alma mía.

Gakupo - [¿¡Se atreve a enfrentarlo?!] Tan pendiente estás de Kaito-dono... me rompes el corazón.

Y - ¡No, no, no, no, NO! ¡Es que hoy es el especial de Kaito! ¡Kaito es el protagonista! ¡Y para serlo, hace tiempo que no dice esta boca es mía, por mi culpa, porque de quién estoy pendiente es de ti, incluso a pesar de que ni apareces ni de extra! ¡No puedo, no puedo, tengo que resistirme, ufaaaiiif, entiéndelo, por favor te lo pido, que esto es algo excepcional y...! [Lágrimas] ¡Gakupo, tú eres mi preferido!

Gakupo - [Sonrisa de satisfacción pura y dura] Ya, ya... [Palmaditas en la cabeza]

Y - [En el cielo de su pecho] =///=

Kaito - [Entre lametones] Y con esto pasamos a Melt~.

Melt



Y - Cuán asombroso parece que Kaito conserve la cordura suficiente (teniendo como tiene cucuruchos [efectivamente en plural] en la mano) como para dar pie a la canción original a la que remite la suya propia. Y para más inri, para dar la facilidad que me encargo de proporcionar siempre yo. Cuán humillante...

¡Ejamjemf!

Como podemos observar, se conserva el temblor, el amor exacerbado hacia el objeto de sus pasiones, el deseo de congelar el tiempo junto al mismo, la desazón por no poder alcanzarlo y, por supuesto, el derretimiento. No obstante, en el caso de Miku es reversible, dado que es por falta de... hum, por la timidez, por la que no puede declararse, mientras que Kaito por mucho que se pase cantando la melodía de sus constantes declaraciones de amor eterno, está imposibilitado desde el principio a conseguir lo que quiere. ¡Y va de helado a cucurucho y de tarrina en tarrina...!

Cabe resaltar que en ambos también se conserva el buen samaritano que o comparte paraguas o dona su helado en pos de la felicidad del despistado, ya sea Kaito o Miku, que ha olvidado tener el cuidado suficiente (¡el pronóstico del tiempo es una excusa!). Aunque, en el caso de Kaito, tenderle la mano apremiaba. Por no faltar a sus acostumbradas tendencias suicidas este príncipe es capaz de todo, si bien las contemplamos más relajadas en esta concreta y particular loa al helado más congelado. A la master por lo menos la tiene asustada.

Kaito - [Ya ha terminado] ¡El helado o mi vida, Master~!

Y - ¡Tu vida!

Kaito - O~hh...

Y - [Traga]

Kaito - [Ojitos de cordero degollado] Mm~m...

Y - ¡Ay! ¡Qué te pasa hoy! [Lanzamiento de llave entre ceja y ceja azul]

Kaito - ¡Qué ma~la!

Y - ¡El congelador es tuyo!

Kaito - ¡!

Y - Pero antes reconstrúyeme la versión personalizada de los hechos concernientes al logro de permisos por parte de Miku. Luego serás libre de colmar tus arterias virtuales tanto como permita el gélido abastecimiento y los granizados por llegar, que estamos en temporada. [Le lanza el guión] ¡Gakupo, tú harás de Miku! Yo te sujeto el guión, tienes las manos ocupadas. ♥

Gakupo - Quizá sería conveniente que lo hiciera ella...

Y - Por mona que sea, si me la ponéis delante no refrenaré el impulso de tirarle un zapato a la cabeza. Más bien le daré rienda suelta.

Gakupo - ¿Crees que será creíble...?

Y - ¡Solo tienes que fingir que tienes el pelo verde turquesa!

Gakupo - [¡Eso es absurdo!]

Y - ¡No, no lo es!

Gakupo - [¡Ostras, lo ha leído!] ¿Tan segura estás, Master, de que Kaito-dono aceptará de buen grado la orden, poseyendo las llaves de su perdición? Su docilidad y la mía...

Y - No te haces una idea del poder que ejerce el helado y por tanto quien se los proporciona sobre él. Si le digo que salte...

Kaito - [¡Salta~!]

Y - Si le digo que se vuelva a travestir como en la tercera entrada de la Colección, Madness of Duke Venomania, a pesar de que con un Len como doncella más que humorística en general ya tengamos más que suficiente...

Kaito - [¡Se traviste~!]

Y - ¡Y si le digo que aproveche el traje y represente la conclusión lógica e irrefutablemente ineludible que debería de haber sucedido en la misma...!

Kaito - [La representa]
Benditos los ojos, peluca incluida. =¬=
Gakupo - [Un tanto disgustado]

Y - ¡Pues en la imagen no lo pareces!

Gakupo - [Mirada mordaz]

Y - ¿Yo? ¿¡Yo!? ¡Yo no he tenido nada que ver...!

Gakupo y Kaito - [Impacientándose]

Y - V-venga, chicos, un esfuerzo más y terminamos...

Kaito - "¡Mi~ku!"

Gakupo - [¡Es él!] ¿Sí, Kaito-dono...?

Y - [Mmm, pase. Y con ello, pasa la página. ¿¡Cómo de grande es la letra?!]

Kaito - "¡Déjame cantar tu canción!"

Gakupo - "P-por supuesto. ¿Se la dedicarás a alguien...?" [¿Quizás a él?]

Y - [Uoh. Se ha metido en el papel, se ha metido] ò///o*

Kaito - "¡A mi maravilloso y queridísimo helado~!"

Gakupo - "Cla-claro... Adelante... ╥﹏╥"

Kaito - ¡Iiice~♪...!

Y - [PLAS, PLAS, PLAS] ¡Bravo! ¡BRAVO!

Gakupo - Master...

Y - ¡Sí! ¡Como colofón de cierre único, excepcional y representativo del especial Kaito, en vez de imagen, Koi suru Apuri, Aplicación Enamorada! ¡No hace falta mencionar la tercera y última facilidad dada por hoy!
Aplicación Enamorada



Pero qué bien que se ven las tres, ¡impresionante!
¡Dedicada a todas sus masters! Yo incluida.
Ojalá el día de su debut 3D tangible no se halle muy lejano... =¬=

Y - [Hemorragia intensificada] Nada más que añadir. =¬=

Gakupo - [Tic en ceja]

Y - ¡A parte de que te prefiero a ti, Gakupo! ¿Gakupo? No me irás a soltar, mi impertérrito samurai sereno, ¿verdad? ¿Verdad? ¡Aaaaah!

Kaito - [Adiós con la manita] Hasta la próxima entrada~.

Y - [Suspendida en el aire agarrada como buenamente quiere al calvo ardiente que es el cuello de cierto samurai] Ya está corriendo cocina arriba...

sábado, 19 de mayo de 2012

Ensoñación 09ª - Ultimando el paso

Yukino - [Pasito atrás] ¿Dónde está el libro? ¿Dónde está?

AngelYukino y YukinoDemonio - ^º^ ¡A buen recaudo! ò^ò

Ace de Corazones - [Paso adelante] ¡Ja, ja, ja!

Y - ¿¡Te has vuelto loca?! [Pasito atrás]

Yuno-dono - Nos hemos vuelto locas. =w=

Ace de ♥² - [Juntos] ¡Y no hace falta observarte para saberlo!

Y - [Pisotón y separados]

Ace - [Manotazo]

Ace y Y - [Estirando e intentando arrancarse los cabellos el uno al otro] ¡Ja, ja, ja!/ Yo no veo muy segura a YukinoDemonio. Solo hace falta verla, ¡fíjate! ¡Sus acentos mal puestos la delatan!

AY y YD - *^º^ ¡! òºó*

Y - Finalmente encuentro la biblioteca de hispánicas a tres semanas de acabar el primer curso universitario, hay que ver lo escondida que estaba, con motivo de buscar en mi desesperación ¡absolutamente controlada! por los estudios necesarios para la materia que desgraciadamente imparte aquella incompetente profesora...

De Lit. Hispanoamericana, cómo no...

Y - ¡Y tú les das el primer libro que cojo prestado de la susodicha biblioteca ahhhh! [Tirón] ¡Ace, bruto! ¡Basta! ¿Qué quieres? ¿¡Qué estamos bailando?! ¡Ese paso te lo has inventado! ¿Tanto te disgusta un baile separado? Es por las frases, ¿verdad? Es por las frases. ¡Si estás falto de cariño no es mi problema! ¡Qué culpa tendré yo de que últimamente hables poco!

Ace - Las palabras no son tu forma de comunicación preferida.

Y - ¡No declares tal cosa con tal cara! ¡Aaaaahhh, paraaa!

Ace - ¡Por despistada! [Agarre, vuelta y juntos]

Y - [Mareada pero pierna arriba] Di mejor por no prestarte atención. ¿¡Es que quieres ver temblar a todas las extensiones encarnadas de mi personalidad?

Ace - ¡Sí!

Y - [Pues lo ha conseguido] Maldita sea.

AY y YD - ^º^ Qué danza tan apasionada. ó¬ò

Y - Que no. Que es un baile tranquiiilo.

Y con mucho espacio. =^=

Y - ¡Yuno-dono, por el amor del cielo! ¡Contrólate, mujer!

Yd - ¿Qué problema tiene si es usted la temblorosa? =w=···*

Y - Desaparece de mi vista. =_=

Yd - [Se transparenta]

Ace - [Giro y tumbándola] ¿Y la buena suerte?

Y - ¡Importa! ¿Y el lila? ¿Dónde está el lila de la buena suerte en los estudios? [Pierna abajo]

Ace - [Pierna (anterior) arriba] ¡En tu muñeca!

Y - [Que pierna abajo] ¿Y el collar? ¿Y mi collar de la suerte en general?

Ace - ¡Ja, ja, ja! [Que pierna (anterior) arriba y empujando con la mano]

Yd - Yukino-sama, desde el aciago y aterrador día en el que entró en pánico y contagió al resto de nosotras hará un mes y una semana he estado perdiendo la juventud en que consiga concentrarse lo suficiente como para estudiar una hora y a veces y media al día. Como para preocuparnos por menudencias. La suerte no es necesaria. =w=

Crac

Yukinos - [Dolores importantes]

Ace - [Vueltas y una Yukino medio en brazos (con una pierna dolorosamente suelta y balanceándose en el aire)] ¡Ja, ja, ja!

Y - [Ay, ay, ay] ¿De verdad me estás diciendo, yo, te estás atreviendo a insinuarme descaradamente siquiera que la suerte NO es importante? ¿¡Qué te crees que es la suerte?! ¿¡De qué depende que salgan las preguntas que mejor me sé?! ¿¡¡De qué depende que me toquen buenos profesores?!!

Yd - No he dicho nada. Tw= [Desaparece del todo]

Portazo

Yui - ¿Qué estás haciendo, sensei? =_=

Y - [Marearse] Relajarme.

Yui - ¿¡Esperas que me lo crea?!

Y - Hay tres formas de relajarse para mi persona: acosar (abrazos incluidos), dar rienda suelta a mi violencia contigo mismamente o mantener a Ace a raya. ¡Todo a la vez no puede ser! Y no sabes lo relajante que es saber del cierto que no te van a clavar una gran espada por detrás.

Yui - ¡Estás dando vueltas en círculos no sé por qué concéntricos por todo el recibidor de tu edificio mientras ese psicótico no para de lanzarte risotadas al oído! ¿¡Qué le pasa a tu pierna?! ¡¿Y esa irritante imagen falsa flotando arriba?!

Y - ¡No es falsa!

Yui - Ace tiene cola.

Y - Es tanto el lobo como el cazador. [Vamos, que está perdida]

Yui - El pelo es diferente.

Y - Se lo he arreglado.

Yui - ¡Es más corpulento!

Y - ¡Los grandes bailarines son muy capaces de fingir ser más corpulentos de lo que son y Ace es un gran bailarín! [Ja, ja, jas]

Yui - Eso es absurdo.

Y - La biblioteca de hispánicas estaba realmente escondida, ¡de no ser por Min, mi asiática compañera de erasmus que lamentable-mente no volveré a ver porque vuelve a China en verano, no la encuentro!

Yui - ¡¡Exijo la realidad!!

Y - La realidad es relativa.

Yui - [Muy crispado] ¡Pero tus personalidades han dicho...! ¡Tus personalidades están locas por...!

Y - No deberías creer a pies juntillas en nada de lo que diga ningún personaje de Otaku Hen, ni siquiera los no originales o tú mismo, porque ninguno dice la verdad quieran o no y están marcados por la ambigüedad y la subjetividad propia, es decir, su perspectiva.

Yui - ¡Narrador! [Leído]

o_ó
De vez en cuando sabe imponerse. =_=

Y - ¡Despedido! [Un descanso...] Déjame en el suelo un rato o por lo menos quédate quietecito, Ace, tengo que sustituir al desleal del exnarrador.

Ace - ¡No quiero!

Y - Un penetrante sentimiento de salvajismo insatisfecho equivalente a o confundido con la amargura cercana a lo agradable del mareo recorrió mi cuerpo y se granjeó la atención de mi espina dorsal...

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Segundo portazo

Aoi - ¡Ama! ¡Vamos a pegarnos! ¿Cuánto hace que el gran Aoi no te concede el exclusivo honor de hacerlo en público?!

Yui - ¿¡Por qué no te puede bastar conmigo, sensei?! ╥﹏╥

Ace - ¿Le contesto? [La cabeza que se apoya en él dice: "no, no"]

Y - ¿No te han enseñado que en la variedad está el gusto?

Aoi - ¡Por eso al ama, con el gran Aoi le basta y sobra!

Ace - ¿Ah, sí? ¡Ja, ja, ja!

Aoi - ¡En el gran Aoi reside toda la variedad que puede haber!

Y - ¡Cállate, estúpido!

Aoi - ¿Qué? ¿Qué es eso que acabas de decir, mi ama? Los formidables oídos del gran Aoi han querido escuchar "estúpido". ¡Imposible! El ideal fantástico Aoi, ¿estúpido?

Y - ¡Aaaarf! ¡Yui, haz algo con la sangre de tu sangre!

Yui - ¿Yo? Yo no soy bastante...

Atrevimientos a .

Yui - [Hiii]

Y - Impulsos asesinos. [¿A que me echas de menos?] Mucho. Te recontrato. [¡No me pagas!] ¿Encima privilegios, desertor? [Voy a trabajar menos]

Aoi - ¡Tienes que compensar al gran Aoi!

Y - Venga. Te invitaré a un helado con tu monedero, Yui. No, de nuestras vacas (las que nos quedan tras tu arranque de locura). ¡Mejor! ¡A una competición!

Aoi - ¡Bésame los pies!

Y - Tu hermanito del alma sufre sobremanera con el solo vivir, ¿no ves lo rojo que se está poniendo? De un momento a otro empezará el exhibicionismo y te arrepentirás de no hacer uso del ataúd ese tan esplendoroso que tenemos muerto de risa en el desván.

Aoi - No debes avergonzarte, ama, es perfectamente natural que te sientas abrumada ante la grandeza grande del gran Aoi. Lo entiendo, el comprensivísimo Aoi lo entiende, hacerlo en público sería un atentado contra tu timidez, ¡no me equivoco! ¡Dame a mi ama!

Ace - ¡Ja, ja, ja! ¿Por qué no le lames tú los pies?

Y - ¡Ya se han confabulado! Si no te das prisa tu querida dueña padecerá una tortura pegajosa. ¡No te importa que me marquen de algo más que saliva, Yui! Claro que Aoi es más fuerte que tú. Ahora que rememoro, solías huir de él con gran pavor. Y si te lo pongo más fácil y solo te pido que me los quites de mi vista? No dispongo de mis dos piernas en plenitud ahora mismo, por lo que qué podrías hacer con Ace... Ah. ¿Qué es ese maravilloso brillo en tu mirada?

Yui - ...

Un intervalo de unos 40 minutos redondeados después...

Yui y servidora nos tomamos las competiciones frigoríficas MUY en serio. *^*
Pero luego nos arrepentimos. =w=;

Ace - [Palmadas, palmadas] ¡Ánimo, ánimo!

Y - [¡Terminado!]

Ace - ¡Qué manera de lamer!

Y - ¡Cuchara en ristre, Ace!

Ace - ¡Ja, ja, ja! Ni con una cuchara, perrita mía.

Yui - ¡Yo también, Yuki-sen!

Y - ¡Vamos, escudero, que empieza el duelo! [Duelo de cucharas efectuándose] Y las anécdotas. ¡Finalmente el grupo de siempre que formamos Bestia Parda, Tornillo, Smille y servidora ha alcanzado los 19 al completo! Smille y yo somos las más mayores (y ella la reina de la edad madura por dos días, puesto que cumple el 10 de diciembre). ¡Hasta en eso está dividido el grupito en grupillos de pareja! Tornillo y Bestia Parda son más jóvenes; Smille y yo mayores. Tornillo y Bestia Parda viven en el 3D; nosotras en el 2,5. Las primeras son Tauro (a Bestia Parda le sienta como un guante); nosotras Sagitario (¡somos sus cazadoras!). Y así sucesivamente pasando por todas las obsesiones visuales y no visuales que las segundas compartimos con sobrecogedor gusto.

Como iba diciendo, finalmente todas tenemos la misma edad. Hace poco Bestia Parda y la que ostenta el galardón de más jovencilla, Tornillo, han envejecido oficialmente un año más. Bestia Parda celebró una fiesta como la del año pasado. Desgraciadamente mi memoria ya se había encargado de borrar lo que parece ser la tradición anual, ¡normal, la que se erigió primera en formar el grupo invitándolas a festejar mi cumpleaños fui yo misma, si alguien tiene tradición soy yo que supero los dos años de costumbre en confianza! Para más inri, Bestia Parda es un completo desastre a la hora de informar. Informa a algunas y después, o da por hecho que ya nos hemos enterado o se olvida y desentiende de ello.

En resumidas cuentas, lo que se suponía era una pequeña reunión de amigos (ciertamente un tanto incómoda dado que a parte de las tres acompañantes suyas de siempre se encontraban sus amigos de ciencias que, como ella, han repetido segundo de bachiller y por tanto figuran como sus colegas de día a día. Me parece que alguno es peruano como ella. Ay, no sé, pero sí sé que son de Sudamérica). ¡Bueno! Como Tornillo y yo no habíamos cruzado las suficientes palabras con los presentes como para considerarnos más que conocidos o compañeros siquiera, pasamos un rato aburridillo hasta que llego, más tarde todavía que nuestra anfitriona (que ya es decir), nuestra querida por todos Smille.

Como a Bestia Parda parece encantarle que hable de ella para utilizar expresiones tales como "para más inri", ¡para colmo! llegó tarde a su propia fiesta de cumpleaños. ¡Veinte minutos! ¡Y eso desde que yo llegué, que prevenida de mí me personé con holgura temporal! Y ella venga a quejarse de que nos quejáramos. No se puede ser puntual con este animalillo que es mi amiga, no se puede.

Yui - ¡Ah! [Cuchara voladora]

Y - [¡Ay!] ¡Au!

Yui - ¡L-l-l-lo-...!

Y - ¡Ha sido Ace!

Ace - ¡Ja, ja, ja! ¡Es tu protegido!

Y - Me encontraba a mí misma rezando a Dios sabe qué por que el padre de nuestra anfitriona no nos diera otro discurso (yo lo siento mucho, pero el año pasado fue mortal e interminable), por suerte no en vano, cuando repentinamente llegó la cena. ¡La cena! ¡La bestia de Bestia Parda no me había dicho nada de una cena! Y soy devota de las cenas que me proporciona mi señora madre. Amo el bacalao a la portuguesa y los caracolillos en caldo que me proporciona (¡hoy hay caracolillos, algo inaudito, algo especial!)...

De modo que, siguiendo los impulsos de mi corazón y no mi estómago o paladar, insté a nuestra cumpleañera a soplar las velas de su vejez antes de que me pusieran un plato mediante la persuasión indirecta de la entretejida conjura que fue informar a todo el mundo menos a ella de que (quería y) me tenía que ir. Es decir, a Smille y Tornillo, que se encontraba mal y tampoco la habían informado como Dios manda.

Diría que el movimiento clave fue la petición directa-directa por parte de Smille a oído de Bestia Parda.

¡Total! Que pude cantarle el cumpleaños feliz versión neutra y verla apagar las llamas de su juventud perdida. ¡Jo, jo, jo! Tras ello, Tornillo aprovechó, se fue conmigo y dejamos el hogar de nuestra amiga sin más españolas, qué gracia, por lo que el grupo fue menos internacional. Yo por mi parte estaba harta de escuchar canción latina tras otra, así que...

Yui - La mayor parte de nuestros lectores son de países latinoamericanos.

Y - Ajá.

Yui - . . .

Y - Tampoco digo que no me gustara ninguna canción, simplemente no hubo interrupción alguna de esa radio musical suya desde mi llegada hasta mi ida.

Ace - ¡Te cubres las espaldas!

Y - Cubrirme las espaldas sería no mencionarlo siquiera, pero sigo. Nos fuimos con las manos llenas de un trozo del gran pastel de cumpleaños (al cual fotografiaron). Querían que nos lleváramos el plato de pollo que nos habría correspondido de habernos quedado, ¡pero eso ya habría parecido un restaurante de comida rápida, por no hablar de que habría sido abusar! En consecuencia y por nuestra delicadeza particular, nos negamos.

Tornillo se encontraba bastante mal ese día... ¡pero hace ya bastante tiempo que se recuperó!

Ayer celebramos el cumpleaños de esta última, por cierto. Vimos Entrevista con el vampiro. Con Brad Pitt, Antonio Banderas (¡SABÍA que era él! Pero no me atreví a decirlo. Y mira que me sonaba...) y Tom Cruise... La que más me gustó fue la niña, Claudia. Cuánto yaoi, cómo disfrutamos Smille y yo. Nada más que añadir.

Ah, y a Smille se le ha muerto el cactus que le habían regalado. Un buen día (el segundo) halló su base podrida. ¡Mira que regarlo...! No paramos de meternos con ella porque ni los cactus la sobreviven.

Médico - Has acabado.

Y - Sí, ya he... [Respingo. Giro ocular hacia arriba, junto al cuello y la cabeza hacia el centro] ⊙w⊙

Si gira; castigo definitivo.

Y - [No gires violentamente el agarre, no lo gires, no lo gires, por Dios, que la mano se esté quietecita]

M - [Se la lleva por la cabeza]

Y - [Patalea, patalea]

¡¡COPAFF!!
contra la pared

Y - [Ya no patalea]

Otros 40 minutos de vuelta después, con el plus que supone crear un caminito de charcos rojizos...

M - [Abriendo con la llave]

Y - [Sus pies descalzos esparcen las gotas que fluyen desde su cráneo]

M - [Entrando y cerrando con llave]

Y - [Aterrizando no muy delicadamente en el suelo]

M - [Recogiéndola por el cabello, arrastrándola hasta la habitación]

Y - [Volando, colisionando y rebotando de la pared al lecho]

M - Despierta.

Y - Mmm... [Entreabriendo-entrecerrando los párpados] Ah, mi amado esposo que tanto me ama y que tanto amo. ¡Buenos días! Qué maravilloso te contemplo tan sereno, tan descansado, tan pálido y ojeroso. Esas sombras grisáceas bajo tus resplandecientes ojos de amante esposo te favorecen tanto. ♥ Ah. ¿Qué ha pasado? La colcha, las sábanas, mi diminuta barra de vida... ¿otra vez? ¡Así no es como duermo!

¡Así! es como duermo.

Y - O como debería de dormir. Cuesta horrores limpiarlo luego, qué poca consideración para con Yu... Qué más da: abrázame.

M - Cría.

Y - [Brazos muy blancos y muy rojos abiertos] Haz de mí una mujer si tienes problemas con ello.

M - Eres una mentirosa.

Y - No, cariño, ¡así es como duermo!

Y así como me despierto.

Y - Qué vida conyugal tan bonita compartimos. ♫

M - [Mirada mortal]

Y - [Sonrosada] ¡Mm! ¿No puedes dormir, querido? ♥

M - [Estirándole la oreja]

Y - ¡Ayy, ay ayay ay!

M - Empieza a cantar.

Y - Seré tu amante baaandii~♪...

M - [La tumba bruscamente]

Y - >//º< [Uf, de un empujón: ¡emoción!]

M - [Abre con otra llave]

Y - [Medio incorporada] ¿Cuándo la has conseguido?

M - [Rebuscando en otro cuarto]

Y - [Soñolienta]

M - [Vuelve con las tonfas]

Y - [Dormida. No. Inconsciente]

M - [Cierra con llave, echa el cerrojo y se sienta en la silla frete a ella para agarrarla del bajo hombro y...]

¡Bofetón!

Y - [Gesto ligeramente hipnótico, propio de las espirales oculares. Para redondear está despeinada y el cabello esparcido por la almohada] Me han puesto dos positivos en Literatura Hispanoamericana por asistir en días anodinamente excepcionales, es decir, en días que se supone no teníamos que ir (viernes, el día de la huelga...).

M - Continúa.

Y - Si mueves la tonfa de tu mano cual porra de policía con hábitos poco legales no me concentro, cariño mío, no me concentro. ¿Estás enfadado? ¿Por qué? ¿Porque el otro día en la última Ensoñación me fui antes del fin del desayuno? ¿Es por eso? Es por eso. Me has echado de menos, ¿verdad? ¡Verdad! ¡Y si me has echado de menos es que me quieres y si me quieres es que me amas! ¡Me quieres! ¡Me adoras! ¡¡Y yo te correspondo, marido mío, devóra...!!

TONFAZO

Y - [Con mayúsculas] No puedo gozar de la visión de tus cautivadores golpes con tanta sangre deslizándose ante, entre y en mis pupilas, ¡qué malo, cariño, qué violento que te has levantado hoy! No es que estuviera huyendo de ti, es que estaba compitiendo con Yu... el insecto nº1. Sí, eso. ¡Cómo voy a hacerlo! ¡Ni por asomo! ¡Cómo iba a huir por mi propia cuenta, si no puedo! ¡N-n-no! ¡No me rompas el brazo! ¡Te mancharás...!

Ahora que lo pienso, esta habitación cada vez se parece más al escenario de una censuradísima escena de terror del repugnante. ¿Cómo es posible que te mantengas impoluto?

M - [La suelta] Descarada.

Y - Me ha dado por dejarme crecer el flequillo y lo he quitado de la vista pública mediante mi diadema. Todos lo echan de menos. Héctor por su parte, si bien me prefiere con el susodicho, está sorprendido en grado sumo y ha declarado ante mí y el mundo que es la primera vez en su no tan corta vida que conoce a alguien con dos dedos de frente literales. ¡Mentira! ¡Son tres! ¡Tengo la frente pequeñita, pero son tres! Claro, es que él los cuenta con sus dedos de hombre...

¡Ah, ah! La semana pasada, durante la tarde del ajetreado miércoles que viví con cielo despejado (y no solo metafórico), fui con mi señora madre a hacer ciertas compras necesarias y adquirí tres prendas de ropa femenina superior que toda mujer necesita y que ningún hombre debería tener jamás como suyas.

Eufemismos a parte, cuando volvíamos para casa pasando como de costumbre por mi (desde el año pasado) antiguo instituto, nos encontramos con Bestia Parda dando su paseo de rodeos sin fin ni esperanza en el horizonte para aquellas que acostumbramos a acompañarla durante ellos. ¡Qué casualidad! Mi señora madre insistió en que me fuera con ella y la invitara a un helado (cosa que financió), por lo que, como obediente y buena hija que soy, obedecí.

Bestia Para se quedó anonadada, dijo que me trataba como a una reina y ante la feliz infancia que supuso tuve, comenzó a relatarme sus salvajes edades tiernas en la selva tropical cazando animales mientras efectuaba transacciones con el frigorífico de una tienda de al lado.

Lo curioso es que la imagen de mi atlética amiga saltando por lianas y vociferando "¡Aaaaaahs!" con una combianación de piel de leopardo me encaja perfectamente.

Poco después, mientras batallaba con el helado que se deshacía velozmente en mi mano, decidimos ir a molestar, ¡visitar!, a Smille. Nosotras tres vivimos a un tiro de piedra las unas de las otras, de modo que es la mar de sencillo y natural. ¡Pobre Tornillo! Solo por ella y no por tedio omitiré lo muuucho que nos divertimos presenciando y favoreciendo la lágrimas de nuestra Smille.

Hum. Y Bestia Parda se olvidó su cartera en mi bolso y me he pasado toda la santa semana hasta el jueves custodiándosela. ¡Si es que hay qué ver, nunca aprenden, parezco el perchero con bolsillos del grupo! ¡Ellas nunca traen con qué llevar sus cosas y me las encasquetan a mí! ¡Por no llevar, no llevan ni un triste bolsillín!

Y eso es todo, Hibari del alma mía, ¡eso es todo! ¡Ahora quiero saber por qué me haces tantos imperceptibles mohines al ojo normal!

M - Adivina.

Y - ¡Quieres acabar conmigo sin ponerme un dedo encima, mediante el moe!

M - Aburrido.

Y - Sí, para mí también sería aburrido. [Piensa] ¡Quieres que te preste más atención!

M - Cansancio.

Y - Es verdad, soy reina y capitana de las atenciones. [Reflexiona] ¡Echas de menos morderme hasta la muerte!

M - El ejercicio excesivo no es saludable.

Y - Ciertamente acabas de dar rienda suelta a tus necesidades de escenas de amor extremo con sangre salpicando a borbotones y colmando la casa hasta lo más alto de las cortinas... [Faltan pistas] ¿Tiene algo que ver con tu sueño ligero?

M - Todo.

¡La culpa no es mía, es de ese hábito tan malo tuyo de princesa del guisante!

M - [Tic] Qué acabas de pensar, insolente.

Y - Habérmelo dicho antes: ¡lo que quieres es que te abrace! Ven. Ven a mis brazos. Si ya lo sabía yo, si tenía un pálpito... >w<♥

M - Parece que solo estás capacitada para gritar por más disciplina.

¡Dios m...!

Mientras la inconsciente de Yukino o más bien su alma se debate entre el cielo y el infierno, a ver quién la quiere, ¡calamidad de calamidades...!

Ha llegado la primavera...

Y para mi espíritu, el ardor del verano
(sí, ese es el reflejo de mi estado anímico. No sé qué representará el gato). =¬=

viernes, 11 de mayo de 2012

Love Revo!! traducido al inglés

Finalmente, después de tanto tiempo (¡un año!) sin noticias otakus de ninguna clase, es lo que tiene haberme dedicado durante este tiempo más a las entradas largas con trama que a esta sección noticiera, ¡nos llega una primicia de primerísima clase! Agradezco enormemente a Eri-chan y Pe-chan la información.

¡A partir de ahora podremos disfrutar de otro juego de citas en nuestra consola nintendera en un idioma que se entienda medianamente! El inglés. Desde el Tokimemo no nos deleitábamos con ningún juego de simulación de amor para DS a la vez que éramos conocedoras a ciencia cierta de lo que ocurría con la trama, ¡es motivo de alegría y regocijo! ¡Viva! ¡Viva! ¡¡Hurra!!

Podéis encontrar el juego y su correspondiente guía en la página que se ha encargado de traducirlos.

Qué rabia que no traduzcan al español, ¿verdad? ¡Pero hay que conformarse!

El juego otome (es decir, para "señoritas", como ya expliqué en su día) en cuestión no es otro que Otometeki Koi Kakumei - Love Revo!! (Love Revo para abreviar). En él podremos disfrutar de nueve rutas diferentes con nueve tipos de chico diferentes. ¡Pero esa no es la novedad del juego en cuestión, que ya de por sí merece una mención solo por el hecho de gozar de un idioma comprensible para el común de los mortales que formamos nosotras!

¡Las cinco flores principales a capturar!
Yo personalmente prefiero las rutas alternativas... =w=*

¡Aquí la sinopsis modificada por mi puño y letra informáticos!

La historia gira entorno a Hitomi, quien gozaba de una hermosura fuera de lo común cuando era pequeña y ganaba concursos de belleza uno tras otro. Con la fama llegaron los regalos y, en aquella época, el regalo que escogían sus fans eran caramelos... Se tomó la consumición alimenticia de estos como un deber personal para con sus fans, por lo que cuando finalmente los terminó acabó por desarrollar cierta adicción por la comida ¡y ahora pesa 100 kilos!

Vive contenta con su peso y además su hermano mayor, que lógicamente y como suele suceder en esta clase de juegos tiene un complejo de hermano importante, le dice que es una preciosidad pese lo que pese. Sin embargo, todo cambia cuando llegan al edificio que su familia tiene como negocio los cinco chicos más populares del colegio (exacto, estilo F4 de No me lo Digas con Flores) para vivir ahí. Todos quedan sorprendidos por su sobrepeso y no son precisamente amables (excepto Souta, el del pelo azul cielo... o más bien verde... según se vea... ¡pelo Miku!). El más cruel con diferencia es el objetivo principal, ¡cómo no podía ser de otra forma! ¡Por qué será! Así que nuestra Hitomi toma consciencia de sí misma y decide adelgazar y, ya que estamos, conquistar a uno de estos chicos que tiene por vecinos.

Nuestro niisama particular nos ayudará con la información inicial y cada mes nos dirá cómo nos va con cada objetivo. Muchas veces nos dirá: "¡Siempre tendrás a Onii-chan!". ¡Es un encanto!

¡Tal que así!

Si bien al principio sufriremos mucho para hacer adelgazar a nuestra protagonista y, como ocurre en tantos otros juegos, una mala respuesta en la cita decisiva significa terminar con nuestros huesos en un final sin novios y para vestir santos por mucho que se hayan cumplido los requisitos y parámetros correspondientes al objetivo, además del pequeño detalle de que en la versión DS no estén incorporadas las voces de los personajes en cuestión (¡pero es la que está traducida, qué le vamos a hacer!), este juego tiene varios puntos positivos a tener en cuenta.

Disponemos de muchas rutas distintas a escoger según el gusto o la dificultad: los cinco popularísimos, el amigo de la infancia (que al comienzo pesa un peso parecido al de la protagonista, pero a finales de año cambia radicalmente), el estudiante transferido (con el misterio que acostumbra a acompañar este hecho en los otome) de gafas y cabello más largo que ninguno, el inmaduro doctor de la enfermería del instituto y... ¡tu hermano mayor! Casualmente todos acaban por ser tus vecinos.

En cuanto al hermano, se trata de un personaje bastante especial dado que para acceder a él primero tienes que haber jugado una vez mínima (de hecho es la ruta oculta que no puede faltar en ningún juego), pero ya de por sí es muy peculiar disponer de un hermano de sangre en el abanico de posibilidades de conquista. Lo más habitual es que repentinamente sean hermanastros, o uno de los dos resulte ser el hijo perdido de alguien, ¡y nada! ¡Entonces y solo entonces está permitido! Pero por fortuna este forma parte de la minoría que consta de un hermano-hermano como objetivo a escoger. ¡Quiero oír un "hurra"!

Por supuesto, a quién le disguste la remota idea, no tiene por qué escogerlo. ¡Pero está muy bien poseer la libertad para seguir tal ruta!

¡Vamos con el opening para anunciarlos y presentarlos!

Las rutas son bastante buenas con cada chico, y hay quien las considera mejor presentadas que en el Tokimemo. También es verdad que este último es más largo (Love Revo dura un curso y según diversas fuentes una puede conquistar una ruta en dos días, mientras que el Tokimemo consta de los tres años que dura el bachillerato en Japón y escojas la ruta que escojas, tardas un poco más).

En definitiva, ¡es un juego que a pesar del esfuerzo general, vale la pena jugar o, por lo menos, conocer!

¡No os preocupéis! ¡En cuanto adelgacéis caerán como moscas!

A pesar de que no me embarga la misma emoción que cuando tradujeron el Fragile al castellano, ¡la última vez oí los ¡vivas! que quería oír! ¡Hoy quiero oír una ovación!

Yukinos - [Ovación]

Hermanos Aki - [¡Ovación!]

Ace de Corazones - [Aplausos] ¡Ja, ja, ja!

Sombra de Sombrero - Jumf. ¿Con esto no debería ser suficiente? [Abriendo una caja de...]

Yukino - Me estás dando muy mala imagen, sombrerero diabólico. Ah. ¡Ah! ¡Espera! ¡Esperad todos! ¡Lectores y lecturas incluidos! ¿¡Y mi marido?! ¡Cariño! ¡Que quiero oír una ovación! ¡Cariño...!

Mientras tanto, el doctor Médico, también conocido como "cariño"...

Médico - [Muy lejos y al volante]

sábado, 5 de mayo de 2012

Ensoñación 08ª - Efectos secundarios

Yukino - [Viendo Mientras Dormías toda sonrojada y feliz de la vida]

Sombra de Sombrero - [Ojos en blanco]

Y - [Florecillas flotantes alrededor de la cabeza incluidas]

SS - Mi mujer no debería...

Y - Vamos a verla hasta el final. =_=

SS - [Tic en ceja] Mala mujer...

Y - ¡Me niego a la opción vampírica! ¡Tanto vampiro cansa! ¿Por qué se enamoran de la comida? ¿¡Es que no les han enseñado modales?!

SS - ¿No puedes ser obediente de una vez por todas?

Y - Porque estoy destrozada, mafioso empedernido, por eso. ¿Creías que iba a dejarme arrastrar por ti, que nos ahogaríamos en té en algún lujoso y lejano lugar de tu estilo, pasearíamos por la ópera o algún otro cliché como si fueras mi auténtico marido? Apuesto la vida entera de Yui a que me ibas a llevar a una iglesia. [Silencio]

Sabía yo que las visualizaciones me serían útiles algún día. =ω=~♪*

Y - ¡No conservo los puntos de emoción ni vitalidad suficientes! [Cada día hablas más como si la vida fuera un videojuego] ¿Y qué? Entre la Feria de Abril a la que fui con mis amigas el viernes pasado-pasado por diversión y la huelga de antes de ayer y el día anterior a la que me forzaron a "asistir" entrecomilladamente, entre lo acontecido y por acontecer, mi cuerpo no soportaría tus ataques con pistolas incluidas. Por no hablar de los ataques desde el techo por parte de Ace. ¡No finjas que no recuerdas mis agujetas!

Una cita tranquila no está nada mal de vez en cuando: esperemos a que el efecto posada restablezca mi ser. No es necesario añadir que es de tu pleno gusto.

SS - [Frunce el ceño] Jumf.

Y - Pero lo frunces sonrosado. [Punzándole el ceño con el índice]

Yuno-dono - Yukino-sama. =w=···

Y - De todas formas, ¿no es esto lo que hacemos siempre? Hablar, hablar, ¡charlar...!

Ace de Corazones - ¡Discutir!

Yd - Yukino-sama. =w=

Y - Incluso aunque me dispares o Ace me atraviese con su espada, ¡seguimos conversando!

SS - Jumf. Mi esposa tiene mucho que decir.

Y - No me estropees el día, querido.

Yd - ¡Yukino-sama! =w=!

Y - ¡Mira, yo-yo!

Yd - ¿Padece mucho estrés últimamente, por un casual? =w=

Y - ¡Están dando Mientras Dormías! Cuando era pequeña la veía cada dos por tres, siempre que estaba malita. ¡Imagínate lo mucho que la veía! Me encantaba, ¡me encantaba! Y le decía a mi madre "¡La peli de la Lucy, vamos a ver la peli de la Lucy!". Aunque también me confundía cuando era pequeñita y muchas veces decía "peluca" por "película"... ¡vamos a ver la peluca de la Lucy!

SS - Cédeme el aparato a distancia, si eres tan amable.

Y - [Alerta] ¿Qué vas a hacer con él?

Ace de ♥² - ¡Toma!

Y - ¡No...!

⊙^⊙

Yd - [Sorprendentemente abrumada]

Y - ¿Por qué lo has hecho esta vez? =_=

Yd - [¿¡Otra vez?!]

PLAF

Y - [Media cara al rojo vivo]

Yd - ¿¡Cuántas veces ha permitido que esto pase?! =wó

Y - Como iba diciendo, ¿por qué? =/-=

Yd - ¡Yukino-sama! ¡No se ignore a sí misma! =0ó

Y - No importa cuánto suceda: Ace le sigue pasando el mando. ÙwU

SS - ¿No debería montar un escándalo cuando mi mujer se ha pasado la infancia admirando a otro hombre?

Y - ¡Ni siquiera te conocía!

SS - Me confundes con tu amante.

Y - ¿¡Otra vez con lo del amante?! ¡Tú no conoces el verdadero concepto y significado del amante! [Se levanta del sofá] ¡No sabes lo que es el amante!

SS y Ace - [La siguen]

Y - [Volviendo con Yoite en brazos] ¡ESTO es un amante!

Yoite - . . . . .

SS y Ace - .../¡Ja, ja, ja! [Se sientan como si nada hubiera sucedido]

Y - [Alzando a Yoite cual Simba del Rey León] ¡ESTO es un amante! ò^ó

SS - Eso es una mascota.

Y - [Venas floreciendo] Creo que a partir de ahora dejaré que seas tú quien corra con nuestros y más concretamente mis gastos.

Yd - [Contemplando como vuelven a sus posiciones iniciales con el plus de un Yoite en plena angustia existencial en brazos] Entrañable, Yukino-sama, ¿pero me podría dilucidar qué hace Yui iracundo y descontrolado gritándole a las ventanas como si se apoderara de nosotros el fin de los tiempos y el Infierno? =w=*

Y - Tienes razón, voy a devolver a Yoite a su sitio. [¡Arriba!] Encargarme del dúo dinámico procedente de esos sueños míos tan macabros me arrebata demasiada atención como para asegurar la continuación de su amorosa angustia existencial. [¡A la habitación secreta! Con su residente permanente en brazos]

Yd - [Frustrada] Yukino-sama, creo que no comprende la gravedad del asunto: está lanzando vacas. NUESTRAS vacas. =﹏=

Y - [De nuevo entre el dúo dinámico del sofá, misma posición, para demostrar que a la segunda va la vencida] ¿Has regresado a tus calmos cabales? Qué rapidez. ¿Aun así no lo sabes tú sola? Qué fracaso de yo-yo-eficiente.

Yd - Reservo mis esfuerzos para este horrible mes que nos espera. =w=lll

Y - Malditos exámenes finales concentrados todos en una misma infernal semana, ni que fuera la Selectividad... =_=

Yd - ¿Por qué está Yui como está, si es tan amable? =w=;

Y - Dedúcelo. Si mi clase fuera una clase normal, el pánico sería tal que así:

Aunque teniendo en cuenta las bajas y la de compañeros anónimos que han caído presa de la enfermedad y la presión, esta imagen se acerca bastante a la realidad. =~=
Qué pánico. ╥º╥

Y - Así estoy yo por dentro, como una multitud para el arrastre. ¿Sabes? Soporto muy mal la presión. Eso creo. Hace un par de semanas me encontré con mi compañero de biblioteca hablando con Héctor. Casi paso de largo. En cuanto me percaté, cruzó por mi mente un "¡mis dos hombres!" (qué difícil es para una futura filóloga hacer amigos masculinos y qué fácil para los futuros filólogos los contrario). Me acerqué a saludarlos ¡y mi más bien ex-compañero de biblioteca me abrazó! ¡Es la segunda vez! ¡Y delante de Héctor! Solté un "¡Qué abiertos sois los universitarios!".

Además, por lo que se ve mi amiga Miki le ha hablado sobre mí, qué cosas, a una amiga suya que vive en Japón como buena japonesa que es, y por lo visto le ha dado tan buenas referencias que esta se ha interesado por mi persona o mi trabajo, ¡y quiere hacer un trabajo sobre este mi Otaku Hen! ¡En Japón! Este siempre a sido un blog internacional, ¡pero alcanzamos las altas esferas del otakismo! Qué alegría más grande, ¡más enorme!

¡Para redondear Héctor ha alabado mi regreso a las diademas! Bien sabes que antes siempre las llevaba, que tengo una vastísima colección. ¡Pues me ha dicho que estoy muy guapa! Sí, con este peinado, sumado el flequillo, mal no me sienta.

¡Oh! Y este miércoles una compañera china que acabo de conocer me ha dicho que parezco inglesa, alegando que por mi piel, a lo que contesté levantando mi albo, que no vampírico ni fantasmagórico brazo: "¡Nop! ¡Yo lo que tengo es piel de noble que evita salir a que le dé el sol!".

¡¡Y le caigo bien a la madre de Smille!! Me ha contado que por como me visto, muevo y comporto, parezco una muchacha responsable y ordenada, lo cuál mi tan querida asiática amiga secunda. ¡Le caigo bien a alguien! ¡Es la primera vez que me aseguran que caigo en gracia a un padre o familiar siquiera!

¡Por penúltimo, pero no menos importante: se juntaron, como cada año, el cumpleaños de mi santo padre y el Día de la Madre (primer domingo de mayo)!





Seguro que ya sabéis para quién era qué regalo. ¡Éxito absoluto!

A mi señor padre se le ocurrió por obra mía inmortalizar el pastel cuando ya había cortado un trozo, ¡pero como aun así era muy fotogénico, quedó igualmente bien!

Cuántas emociones en tan relativo poco tiempo...

Pero todo eso es o positivo o, como en el caso de la chinita, neutro. Por lo que tiene un pase. Pero lo que he pasado con la huelga... lo que me han obligado a tolerar no tiene nombre. Si bien en sí no es grave... ¡me pone de los nervios! Por no añadir que me llenan de oscuros y negativos deseos sin el amor 2D siquiera como punto de apoyo. Es pura violencia por lo que clama mi alma. =_=

No obstante, no me gusta quejarme demasiado a no ser que haya humor de por medio que salve el descontento, ni mucho menos hablar de temas remotamente políticos. ¡Es aburrido! Y acarrea consecuencias problemáticas.

Yd - Si no se desahoga ni aquí, Yukino-sama, ¿de qué sirve Otaku Hen? =w=

Y - Qué gran razón. ╥^╥

Verás, antes de ayer fue mucho más tranquilo que el día anterior. Cómo me gustaría empezar por los tiempos de plata en lo referente a la calma interior para soportar injusticias del alumnado, ¡pero carecería de sentido y haría las cosas innecesariamente complicadas!

Bien, bien. Resulta que han subido las tasas de matrícula de la universidad una barbaridad (66%). Seguramente lo habrás oído en las noticias. ¡Qué digo! ¡Claro que sí! ¡Eres yo!

Pues bueno: esto propicia la época dorada de las huelgas sinsentido. No estoy en contra de las reivindicaciones en general, pero a estas alturas de curso perderse clase cuando queda poco menos de un mes para terminar, ya se ha decidido por mayoría y la subida se ha convertido en un hecho me parece una pérdida de tiempo. No obstante, esto no es lo grave: que hagan huelgas si quieren, tantas como les apetezca. ¿Qué inconveniente puedo albergar? Tengo comprobado que siempre son los mismos los que la hacen; gente de cuarto año que tiene mucho tiempo para gastar y gente que siempre está en el campus fumando no solo tabaco. ¡Jum! Eso es lo que me han dicho todos mis contactos por lo menos, hartos de que siempre se dé el mismo perfil y no sean los mejores estudiantes para dar ejemplo, y lo que he visto con estos ojos míos corroboran su información. Pensaba que eran libres de hacerlo, que en principio no debería de hacer daño a nadie.

Qué error. Lo peor del asunto es que ellos tienen derecho a hacer huelga, pero nosotros no lo tenemos para hacer clase. ¡Bendita libertad! ¿Dónde empieza la mía? Por lo que parece, una huelga no es tal si no se molesta a los demás y se los obliga o a ser como ellos o a quitarse de en medio. Alguien dijo de hacer una huelga a la japonesa, lo cuál sería mucho más productivo y repercutiría menos en los que queremos aprobar. Pero no tuvo éxito.

En fin. Este miércoles me levanté aún más temprano de lo habitual para llegar pronto y tener más posibilidades de evitar que los huelguistas me impidieran entrar. Lo conseguí con asombrosa facilidad y aproveché el tiempo mientras esperaba. Hicimos media hora de clase y de repente empezó a sonar una música estridente por todo el edificio nuevo. Me explico: la Universidad de Barcelona dispone de dos edificios para sus profesores y estudiantes, el nuevo y el histórico. El nuevo es más cómodo en lo que a aulas se refiere, y el histórico más bonito y grande. El nuevo es idóneo para escuchar un grito anónimo en cualquiera de sus pisos.

Fue increíblemente desagradable. Nos abrieron la puerta, los muy desgraciados, una, dos... cinco veces quizá. Se pusieron a cantar de todo: "¡si no estudiamos todos, no estudia nadie!", ¡qué considerados! Incluso cantaron una canción manifestante de Lisa Simpson. En resumen: que tuvimos que abandonar la clase y los cuatro hippies mal contados que formaban la algarabía de pitos y flautas literales nos dedicaron una calurosa, por no decir sofocante, ovación. Les abría echo tragarse las flautas. Básicamente se dedicaban a divertirse y armar alboroto sin sistema ni plan específico, parecía cosa de críos.

Con Historia del Español la cosa fue muy diferente. Estábamos en el edificio antiguo, de modo que pudimos disfrutar de las ocurrencias del humorista de nuestro profesor a gusto. Nos reímos bastante con los comentarios del primer diccionario puro español. ¡Oh, qué maravilla, qué alborozo, qué júbilo de anécdotas piloto!

Sin embargo la alegría de la tranquilidad cesó de golpe con la última clase, Literatura Hispanoamericana. Alguien tuvo la extraordinaria idea de que sería "bonito" llevar a cabo la clase fuera, porque así protestaría hasta quién no quisiera protestar (los que vienen días semejantes no es para unirnos al jolgorio u escaramuza, precisamente). Me sorprendió sobremanera que la profesora fuese menos realista que una servidora y exclamara: "¡Uy, sí, sería precioso!". Y ahí estábamos. Sentados en el asfalto (yo de pie, motivos varios, el más importante que con los botines y el pantalón me era imposible sentarme estilo indio sin partirme en dos. Era incomodísimo [lo intenté], pero me preocupaba más la seguridad de los botines que me regaló mi padre). El viento soplando. Las ambulancias pasando. Las cotorras, ese bello animal, cotorreando. Y la profesora, inaudible. Fahf.

Lo único positivo que saqué ese día, quitando la clase de Historia, fue toparme con mi profesora de literatura catalana del año pasado. Se alegró de verme, ¡y fue recíproco! El año pasado me dijo que quería verme hecha un pendón (refiriéndose a que me moviera por toda Barcelona). Como lo recordaba vivamente, le espeté con la ligera pero agradable brusquedad que da la emoción: "¡Ya soy un pendón! ¡Ya sé ir en metro y ubicarme!". Me contestó: "¡Ya eres una mujer! O casi". ¡Ja, ja, ja!

Ace - ¡Ja, ja, ja!

Y - En contraste, antes de ayer, jueves, fue mucho más tranquilo a pesar de ser el día en el que se había fechado de buenas a primeras la huelga oficial. Pude gozar de la clase del Siglo de Oro con toda la tranquilidad del mundo y más sola que la una porque mis compañeras habían faltado más por miedo a los piquetes que otra cosa. Yo no me encontré con ninguno: cómo se nota la diferencia entre el edificio nuevo y el antiguo. Las clases que me tocan en el histórico, por huelga que haya, se pueden disfrutar enteras y sin interrupciones siquiera de pitos y flautas. Tampoco se atreven a abrir las gigantescas y altas puertas de antaño que caracterizan nuestra única vía de escape ¡salida! Quizá quede la suficiente consideración en sus corazones o quizá sea mucho trabajo abrir una puerta de esas que tan fácilmente se atrancan y luego nos dejan encerrados en el aula.

Al acabar la hora y media y dirigirnos a Lingüística, nos percatamos (porque nos lo explicaron tras una rápida decisión) de que no teníamos clase. Había una periodista y una mujer de edad con mil cámaras que quiso hacer una foto del alumnado saliendo de las clases. Yo me quedé rezagada y medio escondida en una columna, porque no quería salir, y luego fui corriendo con Héctor para charlar del asunto. Oí un "¡clic-clic!".

No creía posible la llegada del día en el que me alegraría de poder hacer clase en vez de estar en casa cual festivo. Lo que produce estar a un mes de los exámenes finales, ¡qué terror!

Yd - Lo que me cuesta comprender es el por qué del disfraz de conejita. =w=

Cada uno se concentra a su manera. =^=

Y - ¿Tengo que recordarte en qué granja de conejos vivimos desde hace unas entradas atrás, supuesta yo-eficiente? =-=*

Yd - Resulta poco menos que extraño que dirija y narre sus anécdotas a sí misma. ¿Intenta evadir la cuestión que requiere mi presencia? =w=*

Y - ¿Ves como no estoy en condiciones? Una cosa más y me uno a Yui en la destrucción del universo con sus señores dentro. ¡Lo siento, señores del universo!

Ace - ¡Ja, ja, ja! ¡Tengo curiosidad!

Médico - Intuyo que hasta a los insectos les afecta que su dueña se halle entre carnívoros.

Los tres residentes del sofá - [Respingo simultáneo fácilmente resumido en: ⊙-⊙]

M - [Apoyando el brazo en el cabezal del sofá, justo detrás de Yukino]

Yd - [Se desvanece pensando en que ya presuponía ella que tendría mucho que ver el que Yukino se encontrara en el sofá apoyada en y cogida del brazo derecho de SS, con la cabeza de Ace en el regazo y para más inri la mano izquierda sobre la cabeza de este y los dedos jugueteando con la misma cabellera]

Visualización más que visión de Yukino:

Estoy fatal. =¬=

Y - [Seria y callada]

Ace - ¡Ja, ja, ja! ¡Qué cosa más rara!

Y - [Cierra los ojos, índice en el mentón]

Ace - ¡Tengo escalofríos!

Y - [Los abre]

La ruta ha sido escogida.

Y - [Se levanta (vez 3ª)]

M, SS y Ace - [La acompañan]

Yui - [Con una vaca en brazos] ¡LA GRANJA A HACER PUÑETAS!

Aoi - [Peleándose por la vaca] ¡El gran Aoi lanzará más y más lejos!

Y - Yui, déjala en el suelo, animal. ^·^♥

Yui - ¿Yuki-sen...?

Aoi - ¡Ama!

Vaca - [Corriendo habitación abajo]

Yui y Aoi - ¿Dónde está Alicia?

Y - ^º^*

¡Han provocado!

Y - ¡Empujoncito final~♪!

Yui y Aoi - ¡Aaaaaaaah!

Y - Parece que todavía me quedaban puntos de vitalidad extra en reserva. [Sacando una escalera de cuerda del armario y atándolo a la ventana] Ahh, si Alicia estuviera aquí y no lo estuviera ignorando olímpicamente, habría dicho "¡Ji, ji! ¡Ha salido del armario!"...

SS y Ace - [Bajando por la susodicha] El deber de un marido.../¡Ja, ja, ja!

Y - [Supervisando la bajada] Vamos, vamos, no se nota, no se nota...

M - [Mirándola]

Y - ¡Cariño! ¿Sabes qué, sabes qué? ¡Ya han salido los resultados de los exámenes de Medieval y Lingüística! He sacado un 8,5 en el primero y un 9,25 en el segundo, con lo que me he ganado respectivamente las posiciones de 10ª mejor de 81 y 6ª mejor de 78. ¡Qué bien! Y eso que en el control de Medieval...

Verás, constaba de tres preguntas: el Cid Campeador (3,5 puntos), El Conde Lucanor (3,5) y la Celestina (3). Me sabía de memoria la primera y la tercera, pero la segunda, como toda la clase prácticamente dado que era el tema que teníamos que prepararnos por nuestra cuenta, no tanto. Me inventé la mitad, ¡y dio resultado! ¡Éxito, éxito! Y luego, para redondear la felicidad académica del filólogo en practicas, han corregido la entrada sobre Bécquer. ¡29 puntos de 30 y con ello 2ª mejor de 68! ¡He ascendido! La profesora me dijo que estaba especialmente bien el modo en que había sabido articular la respuesta a una pregunta concreta con las demás tensiones que atraviesan la obra becqueriana e incluso el Romanticismo. ¡Pues si está tan bien, haberme puesto 30!

M - [Sonríe]

Y - ... [Roja] ¿Me has echado en falta esta mañana?

Tonfazo

Y - [¡No hay sangre!] Tonfazo que me he llevado por llevar la razón. Claro, sin tu querida, amada e idolatrada protagonista de escenas mañaneras de amor extremo con sangre salpicando las mañanas y despertares no son lo mismo ni tienen gracia, ¿a que no? ¡No! ¡Ah, ser correspondida conyugalmente es...!

Tonfazo

Y - El aire hace a la persona. Vivo entre perros de presa, amado mío: ¡no te asombres de que muerda alguna vez! ♥

M - [Tira las tonfas]

Manotazo

¡Dos éxitos seguidos! Qué poco habitual.

Y - [A la cocina] El 23 de Abril se celebró San Jordi, también llamado Día de la Rosa. Es costumbre en Cataluña, por la leyenda caballeresca del patrón de la comunidad autónoma, que las mujeres regalemos libros a los hombres y ellos rosas a cambio. Es costumbre entre enamorados (¡dónde está mi rosa, cariño!), pero en casa mi padre siempre me regala una. Seguro que ya te lo comenté el año pasado, pero te lo recuerdo.

Mi señor padre nos agasajó ese día con una rosa roja para mi madre y una rosa para servidora. Más una que regalaban en el supermercado y el ramo que le regalé a mi progenitora una semana antes sin motivo en especial (estaba bien de precio y quise darle una alegría), teníamos el florero lleno. La rosa rosa que me pertenecía se marchitó con apabullante velocidad en un solo día, y la roja permaneció esplendorosa y hasta más fresca y abierta. ¡Hum! ¡Qué fácilmente mueren! Por eso entre otras cosas prefiero los claveles.

¡Y el viernes de la semana pasada fui a la Feria de Abril con mis amigas! Dado que antaño emigraron tantos andaluces para Cataluña, cada año se celebra la feria de este mes durante una semana, simultánea a la de Sevilla, y se bailan sevillanas y preparan comida típica de Andalucía. También hay otras atracciones populares de cualquier feria... o eso creo por lo menos, ¡quién sabe cómo serán las ferias fuera de España! A juzgar por los comentarios de Bestia Parda, que es peruana, en cuanto a atracciones tales como los coches de choque, casas de tiro, de terror y esas que te elevan medio literalmente hasta el cielo, no difiere mucho.

Me encanta la comida andaluza. Al principio no tenía ganas de ir cuando Bestia Parda propuso hacer algo especial, pero cuando me enteré... ¡Tenía unas ganas de comer caracolillos!

Al final no me los comí. TwT

M - [Desayunando] Descontrolada.

Y - ¡Pues fue por insistencia de Bestia Parda! No que no comiera, sino que fuera.

¡Bueno! Las cuatro de siempre que somos Bestia Parda, Tornillo, Smille y servidora nos dirigimos desde nuestro barrio hasta el Forum en el que se celebraba la feria andando. Caminamos durante poco más o alrededor de media hora. A Smille y a mí ya nos dolían los pies, ¡pero lo soportamos!

Lo primero que hicimos nada más llegar, como golosas que somos y a pesar de las protestas de Bestia Parda, fue comprar un enooorme algodón de azúcar entre todas. Nos lo acabamos en un santiamén y Bestia Parda, que era la que no quería comprarlo tan pronto, terminó por batallar tanto o más ferozmente que las demás por coger antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, Smille y yo nos lamentamos muy pronto porque nuestras manos se convirtieron en algo rosa y pegajoso. ¡Y no había ni una triste fuente!

Omitiré cómo logramos salvar la situación manual. =﹏=

Como esto está quedando un pelín largo y soy del parecer que mucho texto sin imagen no es considerado para con mis lectores, ¡una pequeña pausa para ver la espada de Hitsugaya que me compré hace tiempo y que llegó hace menos! Desde China.




¡Es tan bonita!

También soy del parecer de que llega un momento en la vida de toda otaku en la que tiene que tener una espada. =^=*

M - La utilizas para algo.

Y - ...no. Para nada.

M - Je. [Bebe café]

Y - ¡Continuamos!

La primera atracción a las que nos montamos fue, ¡como no!, los coches de choque. Nos costó un mundo convencer a Smille para que se subiera con nosotras y participara, pero entre una Bestia Parda experta en insistencia y una servidora movida por un sentimiento de nostalgia infantil (¡qué recuerdos, qué recuerdos!) pusimos la pica en Flandes. ¡Ja, ja, ja!

Como a Tornillo le sonríe la Fortuna cuando compra cosas y le devuelven de más muy a menudo, compró ella las fichas para conducir. ¡Suerte en acción! ¡Le dieron cuatro en vez de las tres que nos tocaban! La verdad es que ese día nos gastamos un dineral entre todas. ¡Un día es un día!

Nos subimos al primer coche que pillamos, tuvimos que cambiarlos por unos que funcionaran, y una vez decididas las parejas (Smille conmigo y las demás con las demás) y Smille atada como pudo al coche con el... cinturón de seguridad (valiente placebo), ¡pisamos el acelerador! El coche-Bestia Atornillada cogió las riendas de la pista al instante. Nuestro coche de usuarias del mundo 2,5, mientras tanto, atravesaba un problema tras otro. ¡Condenación! ¡Ninguna de las dos sabía pilotar! Yo no recordaba cómo y ella no lo había intentado en su vida (Smille prefiere mirar desde que vino a este aciago mundo tridimensional).

¡Comenzamos a darle vueltas al volante como poseídas! ¡Ella a la izquierda, yo a la derecha! ¡Derecha, derecha! ¡Izquierda, izquierda! ¡Vueltas y vueltas y vueltas! ¡Y venga a pisar el inservible acelerador, que no debía ser sino una decoración sobrante! Habráse visto tamaño espectáculo entre el tumulto de coches de choque. ¡Que los mismísimos conductores de coches de choque se quejaran de nosotras, de que chocáramos con ellos...! ¡Conductores sin principios!

Cuando al fin logramos cogerle el tranquillo y centramos nuestro objetivo en derribar a las feroces contrincantes de nuestras amigas del alma, una pareja de conductores del coche que apodaré únicamente esta vez "Testarudo reiterado" decidió venírsenos encima todas las veces de las que fue capaz durante el viaje que nos quedaba. ¡Jo! Mi, ¡nuestro! objetivo cambió radicalmente y puse ¡pusimos! la concentración del mundo entero en pos de la venganza más caldeada. Sí. ¡Sí! ¡Chocamos con ellos sin control apenas! Y les saqué la lengua. Qué gracia les hizo.

Para cuando nos retiramos medio derribadas de la batalla campal, las veces aparentemente sin final en el horizonte en las que casi me caigo (y me levanté del impulso) del coche, los codazos de Smille en la boca del estómago (se aferraba a mí como un hamster indefenso), los repetidos golpes en mis rodillas que han dejado morado recuerdo hasta hoy en mi piel... me pasaron factura. Casi acaban conmigo.

¡Cómo me gustaría repetir!

Tras la aventura automovilística tocaron los toros para adultos. ¡Guau! Desde pequeñita que no me montaba, y nunca me había atrevido con uno de los grandes (entre otras cosas porque no había tenido la oportunidad). Me emocioné sobremanera y, dado que no hubo forma de convencer a las mironas excopilotos, nos montamos Bestia Parda y yo. Ella detrás, yo delante. Cómo se rieron de los gestos que reflejó mi cara ahí montada, ¡las muy!

Empezó la función y aunque al principio aguanté, ¡el toro me podía! ¡Me aferré a ese tronco enorme como lo haría un koala desesperado, presioné, hundí mis zarpas en la negrura del toro! Y salí volando, escopeteada. ¡Cómo se reía Bestia Parda! ¡Cómo se reía el público que formaban nuestras amigas! ¡Cómo me reía yo y qué cara de pánico ponía! Cada vez que me caía me volvía a montar (y la que se encargaba de insuflar vida a las monturas esperaba a que me subiera, agotada como estaba), pero al final de todo me caí en ese suelo de terremoto y ¡Bestia Parda me cayó encima! Me caí de espaldas y acabé revoleada y medio muerta por obra de los pies de Bestia Parda, que es una asesina en serie y ya había hecho de las suyas. Salimos de ahí despeinadas, con la ropa revuelta y mi cuerpo hecho trizas.

Para rematar la noche, nos adentramos en el Templo del Mal. Habría que vernos. Bestia Parda y Tornillo iban delante, y la temerosa de Smille (a la que prácticamente suplicamos que se uniera por enésima vez) y yo detrás. Smille me cogía de la mano fuertemente, Bestia Parda, a pesar de ir delante, me tenía cogida la chaqueta que llevaba en un brazo (tejana, por cierto. En los toros solo me faltaba el sombrero de vaquera), y con la mano que me quedaba libre agarraba a esta última del mismo brazo que se aferraba a mi chaqueta. Tornillo quedaba fuera de mi campo de visión. Nos movíamos como una tortuguita con prisa.

Debo decir que no me hacía gracia que Bestia Parda me agarrara la chaqueta, me daba la impresión de que la rompería. Pero al final, fue toda una suerte...

Dentro de la atracción había suficiente gente disfrazada y con bastones como para hacernos chillar hasta alcanzar la garganta afónica. Yo no me acostumbraba a los bastonazos en el techo y las paredes, ¡no paraban de hacerme gritar! Iba a la derecha y todo era oscuro y estrecho, por lo que estaba segura de que saldría alguien de las paredes y me produciría un paro cardíaco. ¡Ay! Avanza que avanzarás, subimos al segundo piso. Había una parejita delante de nosotros que nos llevaba la delantera, por lo que Bestia Parda sentía más a salvo. ¡Esa valiente!

De repente el "guía" entrecomillado de voz lúgubre nos advirtió: "No la miréis a los ojos. En ella reside el mal". O algo así. Automáticamente cerré los ojos, Smille llevaba toda la atracción a ciegas, y Tornillo no sé qué haría que no veía más allá del pelo de Bestia Parda. Total, que la única que terminó viendo a la mujer terrible de las cadenas fue esta última. A juzgar por sus gritos, ¡hicimos bien!

Por lo visto la pareja de enfrente se había encargado del monstruo femenino primero, pero dado que no nos movíamos y que éramos tres lastres paralizados, Bestia Parda tuvo la oportunidad de verla en riguroso directo solo para sus amplificadas pupilas. ¡Porque volvió! ¡AAAAH!

La guinda del pastel fue justo al final. Apareció el clásico hombre de la motosierra gritando "¡Voy a por vosotros!". ¡AAAH! ¡Corre, corre, CORRE, por tu madre! Se me fue la mano. Mi chaqueta. ¡Mi chaqueta! Ay, Dios, ¡menos mal que Bestia Parda me la tenía cogida! Ya me imagino la escena:

Servidora - ¡Mi chaqueta!

Bestia Parda - ¡Déjala!

Servidora - ¡Nooo, que es muy caraaa...!

Y tendría que haber vuelto para buscarla. Sola. =﹏=

El muy desgraciado del de la motosierra iba a por mí. ¡Claro, como iba la última y encima a la derecha, a su alcance...! Me rozó con su arma ficticia incontables veces. Porque entre tanto grito a ver quién cuenta.

Finalmente, compramos algo para cenar (ellas perritos calientes y una manzana de caramelo, yo, una mazorca de maíz) y volvimos dando un paseo. Todas excepto Bestia Parda estábamos muertas, por lo que tuvimos que parar para reponer mínimas fuerzas. Entre sus escépticas burlas. Le espeté a esta deportista nuestra: "¡Tú no entiendes el dolor de quien no hace ejercicio!".

Durante los dos o tres días siguientes tuve tales agujetas (más por los toros que por el resto) que me costaba hasta caminar. Al tercer y cuarto día comenzó a mitigarse la sensación de haber cabalgado el caballo de Troya.

Fue tan divertido...

M - Je. No puedes estarte quieta.

Y - ¡! >///<

M - [Of, ya estamos]

¡La fuerza del amor!

Y - ¡Pero me voy!

M - ¿Qué?

Y - Tengo una cita. ¡Luego continuamos donde lo hemos dejado, cariño, en el ataque verbal! [Lazándole besos al aire]

M - ¿¡Qué?!

Y - ¡Si rompes los palillos, hay tenedores! [Bajando por las escaleras] ¡Disciplíname luego por indisciplinada, esposo mío, cielito con pajaritos, disciplíname! ¡Que cada día estoy más incontroblable...!

M - [Utensilios rotos]

En cierto salón de té del bueno y del caro...

Que más parece una iglesia...

Y - ¿También trabajas aquí?

Camarero - En todas partes, señorita.

Y - ¡He aquí el único trabajador de Otaku Hen y del país! [Aplausos]

Camarero - [Positivamente avergonzado] Oh, por favor, solo quiere usted un descuento...

Y - ¡Sí que quiero!

SS - Mi mujer no necesita descuentos.

Camarero - Tomo nota. [Literalmente]

Y - [Cabeza apoyada en mano, codo apoyado en mesa] Me pregunto que harán Yui y Yuno-dono aquí, también.

Yd - Para que pueda corregirse a usted misma antes del final, Yukino-sama.

Yui - ¿¡Crees que puedo dejarte sola?!

Y - ¿¡Crees que puedes dejarme sola?!

Yui - ¡Después de tu técnica: NO!

Y - Siempre tenemos que pelearnos a gritos. Ah. [Alza la mirada] ¡Ah! ¡Están dando Por Siempre Jamás! [Carita feliz]

Yui - ¡Préstame atención, sensei! ¡¡Sensei!!

SS - ¿Le prestas atención al príncipe?

Y - [Carita feliz sonrosada] Prefiero prestársela a Cenicienta.

SS - Facilíteme el aparato, caballero.

Camarero - ¿El mando, señor?

SS - [Arrebatándoselo]

⊙0⊙
¡Pero si prefería a la protagonista! ò0ó

Y - Te odio. =_=

SS - ¿Te conviene? [Cruce de piernas]

Y - Siempre cruzas las piernas cuando hablas o te dispones a hablar de más. =_=*

SS - Por los demás.

Y - Vaya por Dios, pretendes crisparme toda.

SS - [Altivo movimiento ocular] La opinión de las fans indica que tu relación conmigo es más propia de un matrimonio de lo que la que mantienes con ese amante tuyo es ni será jamás.

Y - [Tortazo violento]

SS - Jumf. El sentimiento es mutuo.

Y - Creía que te gustaba. ¿Qué estás admitiendo? ¿Qué das a entender? Tunante. ¿Me has hecho creer que te gustaba? Poco menos que sorprendente...

SS - Sorprendente es que mi mujer sea lo suficientemente descarada como para utilizar una "técnica" de su amante en el que las fans apodan su futuro marido.

Y - Ya estamos. Y ya tardabas. Conque a eso se refería al título: a los efectos secundarios de mi técnica definitiva ¡y de emergencia! para pararte los pies de la Lejía 06ª de hace relativamente tan poco. A Yui también le han afectado.

SS - Tú...

Y - ¡Deja de mentar a las fans! ¡Jugar esa carta no te beneficia ni a ti! ¿Qué uso quieres darle, de todas formas? ¿No te quejabas constante e insufriblemente de ser el único, supuestamente, que no me había regalado ningún beso?

SS - Me sigo quejando.

Y - [Desviando la mirada y la cabeza entera] Qué quejica estás hecho. =_=

Yd - Yukino-sama, él no se lo regaló, fue usted. Él tenía que hacer el gesto... =w=*

Yui - ¿¡Quién eres?! ¿¡La defensora de los derechos conyugales inexistentes?!

Yd - Pero mi deber es... =w=!

Yui - ¡CALLA, Yuno-dono, CALLA! ¡No te metas donde no te llaman, que en estos momentos soy muy capaz de hacerte experimentar lo que es que te arrojen por la ventana! [Agarrándola y llevándosela por encima de la cabeza]

Yd - [Alarido ahogado]

Y - [Guau, la ira de Yui ha sido útil] Por una vez...

SS - ¿Qué murmuras?

Y - ¡Ja, ja! ¿No está bien que sea yo quien tome la iniciativa?

SS - Jumf. No le niegas esa boca a nadie.

Y - ¿Negar? Negar niego. También la doy, y decido a quién. No iba a recibir siempre. ¿O me insinúas acaso que se los proporciono a quién quiera? ¿Me vas a salir con que las fans son del parecer de que he dado uso a mi mejor técnica con aquel al que desprecio? Yo no beso a quien no me gusta.

SS - [Respingo]

Y - Pero hay que añadir que desde el incidente Ace gozo de una libertad moral para conmigo misma de la que antes carecía. =~=

Ace - ¡Ja, ja, ja! [Asomando por una maceta] ¡Me agradeces que te lo hiciera!

Y - ¿Cuánto llevas...? =-º

SS - ¡No te metas!

Y - [Un pelín mareada] ¡E-eso! [La agarran por los hombros]

SS - ¿Te gusto?

Y - ¿Por qué crees que sales tanto?

SS - [Visiblemente contento] Qué chica tan mala...

Y - ¿Qué dices? ¿Qué haces, aspirante al coma irreversible? ¡Déjame!

¡Me ha llamado idiota! ò0ó